Suárez Ortiz, cinco definiciones en su nuevo rol

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Javier Suárez Ortiz es a los 32 años el presidente más joven del Concejo Deliberante de San Luis en su historia. Y es el primer radical en 30 años que encabeza uno de los poderes del estado municipal. El último presidente radical de ese cuerpo legislativo había sido Arturo Ortiz, en 1991.

Su llegada a la presidencia de esta institución estuvo envuelta en una polémica política mediática porque fue ungido con votos del oficialismo municipal, un gesto que muchos leyeron como un intento por fracturar el interbloque opositor conformado por concejales de Avanzar y de la Unión Cívica Radical.

Ya en la presidencia del Concejo Deliberante de San Luis responde cinco preguntas de esta página para intentar conocer cuáles serán los lineamientos de su gestión.

  1. ¿Qué representa para usted, integrante de una nueva camada de dirigentes de la UCR presidir el Concejo Deliberante de la ciudad capital?

Siento que los jóvenes del partido radical estamos preparados para encarar estos desafíos. Prueba de ellos son los intendentes de Merlo, Juan Alvarez Pinto; el intendente de El Trapiche, Juan Manuel Rigau; el diputado nacional, Alejandro Cacace, son dirigentes jóvenes que a lo largo de la provincia ejercen representaciones en los Concejos de los distintos pueblos, son todos jóvenes sub-37 que nos hemos formado en el radicalismo y que han demostrado que estamos a la altura de la circunstancias en muchas ocasiones.

No puedo dejar de mencionar que me hubiera gustado haber sido electo por todos los concejales, ahí radicaba el primer desafío que es poder construir en las diferencias; se dijeron muchas cosas sobre mí, sobre mi persona y sobre mi condición de dirigente joven, creo que quienes propiciaron todos esos descalificativos diría no pensaron en realidad sobre la importancia de conducir el Concejo Deliberante.

  • ¿Cómo interpreta esos acuerdos que le permitieron llegar a la presidencia del cuerpo?

Los acuerdos parlamentarios cuando uno ejerce lugares de representación existen, no hay que ser hipócritas y no reconocerlos; más aún cuando se trata de políticas públicas, incluso cuando se trata de decisiones impopulares como es el caso de aumento de tarifas, o del boleto de colectivos, el presupuesto, la emergencia económica, la tarifaria anual, con ordenanzas que siempre los concejales de San Luis Unido hemos acompañado, incluso siendo opositores a los oficialismos. Así fue en 2018 o 2019 cuando gobernaba Enrique Ponce, entonces por qué no lo íbamos a acompañar ahora; si estamos en una crisis profunda del servicio de transporte público luego de dos años con una tarifa sin actualizar, incluso podemos incidir favorablemente para que los estudiantes vuelvan a tener el boleto estudiantil gratuito, por dar un ejemplo.

Una gestión sin una ordenanza tarifaria anual no puede funcionar, por eso siempre hemos acompañado, ni tampoco va a poder pagar sueldos, incluso aunque sean decisiones impopulares como los aumentos de tarifas; aunque no nos guste no podemos dejar de reconocer que es parte del país que tenemos y que nos toca, con procesos inflacionarios altísimos, con crisis económicas que son rotativas.

  • ¿Cuáles son los límites que impone ese acuerdo?

Cuando uno ejerce un rol de representación lo tiene que hacer con responsabilidad y consciencia, los vecinos nos han elegido para discutir, debatir, definir políticas públicas y para eso estamos ocupando una banca del vecino. No me van a ver con Tamayo o Adolfo o Alberto Rodríguez Saá arreglando listas de candidato o arreglando estrategias electorales, sí me van a ver debatiendo políticas públicas para mejorar la calidad de vida de los vecinos, quienes siempre tienen cada dos años la posibilidad de juzgar la gestión con su voto.

Lo que pasó en diciembre ya es parte de la historia y creo que todos hemos aprendido de la experiencia y tenemos que hablar del futuro, de lo que viene.

  • ¿Cuáles serán los lineamientos de su gestión?

Estamos preparando el lanzamiento de un plan de acción para el 2021 del Concejo Deliberante en donde la transparencia, la cercanía con el vecino, el empoderamiento de los trabajadores del Concejo, el diálogo democrático inter partidario, la modernización de la gestión, el orden administrativo que es algo importantísimo y la austeridad para el gasto público van a ser las principales líneas de la gestión para este 2021.

Si el clima nos acompaña para el 18 de febrero vamos a invitar a todos los medios y a la comunidad al lanzamiento de ese plan de acción con todas las metas y objetivos. Hemos invitado a toda la mesa directiva del Concejo –Johana Sosa y Lautaro Ojeda– para que sean parte del plan de acción, de hecho ya lo están haciendo, porque la institución no es de una persona o de un partido, sino que es la institución de todos los vecinos.

  • ¿Podría adelantar algunas acciones concretas de ese plan?

Si tuviera que resumir tres o cuatro acciones diría que las resumo en lo siguiente:

En el 2020 nos costó muchísimo sesionar, estuvimos seis semanas sin sesionar con las puertas cerradas, algo que es inaceptable. Vamos a garantizar que todos los concejales puedan trabajar de manera adecuada.

Vamos a ser austeros en los gastos de los recursos del Concejo, que al fin y al cabo es plata del vecino, por eso el Concejo no va a seguir pagando los teléfonos de los concejales y ese dinero va a ser destinado a ayuda social para cuestiones de la pandemia, vulnerabilidad, desempleo, etc. Lo he estado hablando con los presidentes de los bloques y están totalmente de acuerdo en que así sea.

Vamos a cumplir con las ordenanzas, la institución que hace las ordenanzas no puede ser la primera que las incumple, por eso vamos a publicar todas la información que nos exige la ordenanza de acceso a la información pública, vamos a hacer una gestión transparente.

Vamos a definir una agenda legislativa pro-activa, que controle la gestión municipal y los servicios básicos municipales que hoy son el principal problema que hoy tiene el vecino y que nos lo hace saber todos los días a través de las redes sociales.