El Colegio de Abogados analizará la sanción a las defensoras que denunciaron a tres jueces

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El conflicto judicial que involucra a dos abogadas defensoras y a integrantes del Tribunal de Impugnaciones sumó un nuevo capítulo institucional: el Colegio de Abogados y Procuradores de la ciudad de San Luis (CAPSL) confirmó que analizará la situación luego de recibir formalmente a las profesionales sancionadas.

El presidente del Colegio, Gabriel Alessandro, mantuvo una reunión con las letradas matriculadas, quienes expusieron ante las autoridades de la institución los alcances de la resolución judicial que les impuso una sanción económica en el marco de una causa penal en trámite. Durante el encuentro, explicaron los recursos presentados y plantearon lo que consideran una situación de arbitrariedad y una posible afectación al ejercicio profesional.

Desde el CAPSL informaron que el planteo fue recibido formalmente y que el Directorio evaluará eventuales acciones institucionales ante la posibilidad de que se estén vulnerando derechos vinculados al libre ejercicio de la abogacía o condicionando el desempeño de la defensa técnica. La entidad subrayó que el análisis se realizará “con responsabilidad y prudencia” y dentro de los canales institucionales correspondientes.

El Colegio también remarcó que el caso adquiere una relevancia adicional por tratarse de dos mujeres abogadas, lo que podría implicar una mayor gravedad institucional si se comprobara una afectación al ejercicio profesional en condiciones de igualdad. En ese marco, la institución reafirmó su compromiso con la defensa del libre ejercicio de la profesión, las garantías profesionales y el acompañamiento a sus matriculados dentro del Estado de Derecho.

La intervención del Colegio se produce luego de que las abogadas Ana María López y María Victoria Robledo -tal como informó esta página- denunciaran penalmente a los tres jueces que las sancionaron: Jorge Ernesto Sabaini Zapata, Yanina Verónica Del Viso y Laura B. Molino.

El origen del conflicto.

La polémica se originó en una resolución dictada el 30 de diciembre de 2025, mediante la cual el Tribunal de Impugnaciones rechazó una apelación presentada por la defensa de un imputado en una causa por abuso sexual y, al mismo tiempo, aplicó una sanción disciplinaria contra las letradas. La medida consistió en una multa equivalente al 20% del sueldo de un secretario judicial y la remisión de antecedentes al Colegio de Abogados.

En su fallo, el tribunal sostuvo que la defensa había incurrido en conductas “dilatorias y obstruccionistas” que habrían obstaculizado el avance del proceso. La resolución incluyó además una advertencia por el supuesto uso de jurisprudencia inexistente, atribuida a un uso irresponsable de inteligencia artificial.

Tras la notificación, las abogadas denunciaron penalmente a los magistrados por presunto abuso de autoridad, incumplimiento de deberes y prevaricato. Según su presentación, la sanción fue aplicada sin identificar de manera concreta qué conductas realizaron ni qué escritos firmaron personalmente. También sostienen que se les atribuyeron presentaciones de otros abogados de la defensa y que el fallo menciona actuaciones que —afirman— no existen en el expediente.

En paralelo, las letradas presentaron una recusación para apartar a los jueces del caso por considerar afectada su imparcialidad y un recurso para que la sanción sea revocada. En sus escritos, sostienen que la medida tiene un efecto “disciplinador” sobre el ejercicio del derecho de defensa y advierten sobre un posible sesgo de género, al señalar que solo fueron sancionadas las dos mujeres del equipo defensor.

Mientras la causa penal principal continúa su trámite, la denuncia contra los magistrados deberá ser investigada por la fiscalía. El pronunciamiento institucional que eventualmente adopte el Colegio de Abogados podría convertirse en un elemento clave en un conflicto que ya trascendió el ámbito estrictamente judicial y adquirió dimensión institucional.

Dos abogadas denunciaron penalmente a tres jueces

Un fuerte conflicto judicial sacude al Poder Judicial de San Luis luego de que dos abogadas defensoras –Ana María López y María Victoria Robledo- denunciaran penalmente a los integrantes del Tribunal de Impugnaciones que las sancionaron por su actuación profesional en una causa penal.

Se trata de los jueces  Jorge Ernesto Sabaini Zapata -un reconocido integrante de la Justicia que actuó en investigaciones de enorme exposición pública como el «caso Gramaglia»-, Yanina Verónica Del Viso – una jueza que se desempeña en el cargo desde mediados de 2023- y Laura B. Molino -ícono judicial de las arbitrariedades contra la prensa como quedó demostrado en el «caso Masci-Spinuzza».

Sabaini Zapata, Molino y del Viso, los integrantes del Tribunal de Impugnaciones denunciados penalmente.

La resolución que originó la polémica fue dictada el 30 de diciembre de 2025. En ese fallo, el Tribunal rechazó un recurso de apelación presentado por la defensa de un imputado en una causa por abuso sexual y, además, aplicó una sanción disciplinaria contra las abogadas. La medida consistió en una multa equivalente al 20% del sueldo de un secretario judicial y la remisión de antecedentes al Colegio de Abogados.

El tribunal sostuvo que la defensa había incurrido en conductas “dilatorias y obstruccionistas” que habrían impedido el avance del proceso.

El fallo incluyó además una advertencia formal por el supuesto uso de jurisprudencia inexistente, que los jueces atribuyeron a un uso irresponsable de inteligencia artificial.

Tras la notificación de la resolución, las abogadas denunciaron penalmente a los tres magistrados que firmaron el fallo por presunto abuso de autoridad, incumplimiento de deberes y prevaricato.

Según la denuncia, la sanción fue aplicada sin identificar de manera concreta qué conductas realizaron las profesionales ni qué escritos firmaron personalmente. Las letradas sostienen que el tribunal les atribuyó presentaciones realizadas por otros abogados de la defensa e incluso –en el caso de Molina- mencionó actuaciones que, aseguran, no existen en el expediente.

En paralelo, también presentaron una recusación para que los jueces sean apartados del caso por considerar afectada su imparcialidad.

En los escritos judiciales, la defensa sostiene que la sanción tiene un efecto “disciplinador” sobre el ejercicio del derecho de defensa y advierte sobre un posible sesgo de género, ya que —afirman— solo fueron sancionadas las dos mujeres del equipo defensor, mientras que otros abogados que intervinieron en la causa no recibieron reproches.

Además, presentaron un recurso para que la sanción sea revocada, al considerarla arbitraria y carente de fundamentación.

El conflicto abre ahora un nuevo frente judicial: mientras la causa penal principal continúa su trámite, la denuncia contra los magistrados deberá ser investigada por la fiscalía.