Pocas semanas después de asumir como rector en la Universidad Nacional de Villa Mercedes, mientras daba los primeros pasos al frente de la institución y empezaba a descubrir de qué se trataba eso de ser rector de una universidad, Marcelo Sosa vivió una situación que lo dejó perplejo.
Sucedió en Córdoba, durante una visita a la Facultad de Medicina de esa provincia. En ese encuentro —el primero que tendría con el rector y los decanos de la carrera— escuchó una pregunta que le quedó retumbando.
—¿Van a seguir adelante con el plan de Medicina? —le preguntaron.
—¿Cuál plan? ¿Qué plan?
El plan era que se cerraran las inscripciones de Medicina en Villa Mercedes y que la Universidad Nacional de Córdoba absorbiera a sus estudiantes.
Aparentemente, esas autoridades que hablaban con Sosa habían asumido una suerte de compromiso con anteriores autoridades de la UNViMe para que la casa de estudios se desentendiera de la trabajosa instrumentación de la carrera de Medicina.
Aunque suene descabellado, incluso llegó a plantearse la idea de pagarles el transporte y otros gastos a los chicos inscriptos en San Luis para que se fueran a estudiar a Córdoba. Ese año, además, se cerraría la inscripción a primer año, con lo cual la universidad dejaría de recibir nuevos estudiantes.
No es ficción. Es lo que cuenta el propio rector Marcelo Sosa.
“Yo les dije que no. Me sorprendía lo que me estaban planteando. El rector de la Universidad de Córdoba me dijo eso y yo le respondí que no, que precisamente había llegado a ser rector con el compromiso de recuperar Medicina”, relata Sosa.
Por eso este jueves repitió una y otra vez el orgullo que sentía al anunciar que la carrera de Medicina duplicará el cupo de ingresantes en la Universidad Nacional de Villa Mercedes.
“En lo personal, me siento muy orgulloso, porque estoy siendo fiel a los principios que originaron la Universidad Nacional de Villa Mercedes, específicamente con la carrera de Medicina”, le dijo Sosa a DePolítica.
Ya no serán sólo cincuenta, sino cien los jóvenes que podrán cursar la carrera en una universidad nacional y gratuita en la provincia de San Luis.
“Cuando yo llegué al rectorado, el plan era cerrar Medicina. Nosotros hicimos exactamente lo contrario: que siga creciendo. Y lo hicimos en un contexto especialmente difícil, pero le pusimos —y le ponemos— mucha vocación, mucha inteligencia, mucho trabajo y mucha buena voluntad. Y esa respuesta se ve en los estudiantes, en los profesores y en toda la comunidad educativa, que día a día nos alienta a recorrer ese camino, que es el camino de la vida, del cuidado, de la salud, de pensar en el otro, en la delicada humanidad de las personas”, cuenta el rector.
La confirmación de la ampliación del cupo de alumnos es, además, una buena noticia para el sistema de salud provincial, siempre ávido de nuevos profesionales.
Si de méritos y oportunidades se trata, hay dos datos que conviene subrayar. Primero, que la posibilidad de ampliar la matrícula se da en un contexto de recorte presupuestario para las universidades nacionales. Y segundo, que en un momento en que muchas economías familiares están duramente golpeadas, poder estudiar en la propia provincia abre el camino del desarrollo profesional y personal a más jóvenes de San Luis.
Más allá de su satisfacción personal como rector, Sosa rescata otra idea: “Los héroes y heroínas de esta historia son los estudiantes y los profesores que los acompañaron, haciendo un esfuerzo inmenso. Numerosas familias nos pedían por favor que se incrementara el cupo. Llegó ese momento y estoy feliz por eso”.




