El discurso de Milei y los contrapuntos en la grieta puntana

Estamos en WhatsApp: Podés seguirnos acá

El discurso del presidente Javier Milei en la apertura del período ordinario de sesiones del Congreso volvió a encender el debate político. En su intervención ante la Asamblea Legislativa, el mandatario defendió el rumbo económico de su gestión, reivindicó el equilibrio fiscal, anticipó nuevas reformas estructurales para los próximos meses y cargó fuerte contra la ex presidenta Cristina Kirchner -presa por corrupción- y los dirigentes de su espacio político.

Entre los asistentes al acto estuvo el gobernador de San Luis, Claudio Poggi, quien participó de la sesión junto a otros mandatarios provinciales invitados al Congreso para escuchar el mensaje presidencial.

Poggi escucha el discurso del Presidente Milei, junto a otros gobernadores.

En ese contexto, dirigentes políticos de San Luis expresaron miradas diametralmente opuestas sobre el discurso.

«Poggi es Milei»

El diputado nacional kirchnerista Ernesto “Pipi” Alí apuntó directamente contra el gobernador de San Luis y lo acusó de respaldar sin cuestionamientos al gobierno libertario.

“Viste como McDonald’s tiene el empleado del mes, el empleado del año. Poggi es el empleado del año”, ironizó Alí. Según su análisis, la provincia mantiene una relación desfavorable con la Nación y el mandatario provincial debería adoptar una postura más firme para defender los intereses puntanos.

El legislador también advirtió sobre el futuro de los litigios judiciales que San Luis mantiene con el Estado nacional. “Tengo terror de que este gobernador renuncie a esos juicios con Nación”, afirmó, y señalo que «durante la gestión de Alberto» (Rodríguez Saá) la provincia inició múltiples demandas contra el gobierno federal.

Alí también cuestionó el impacto económico de las políticas actuales. “Lo único que ha hecho Poggi es licuarle el sueldo a la administración pública y generar desocupación en el sector privado; la pérdida de empleo de San Luis está por encima del promedio nacional”, sostuvo. Y remató su crítica con una definición política directa: “Poggi es mileísta”.

«Ustedes son el kirchnerismo».

El diputado provincial Charly Pereira, integrante del espacio Ahora San Luis, defendió el rumbo político del gobierno nacional y cuestionó duramente al kirchnerismo.

“El ‘ustedes’ de Milei es el ‘ustedes’ de la corrupción estructural, el del Estado como botín y el de la connivencia con Irán y Venezuela. Ustedes son el kirchnerismo”, afirmó en posteos que compartió en sus redes sociales.

Pereira también consideró que el mensaje presidencial abre una etapa de transformación institucional y económica para el país. “Es esperanzadora la convicción del presidente Javier Milei de construir un siglo de las Américas, en el cual la Argentina, como en el Centenario, está llamada a ser la Nación más próspera de la región”, señaló.

El legislador celebró además el anuncio de nuevos paquetes de reformas estructurales impulsados por el Ejecutivo nacional y destacó el papel de Patricia Bullrich en la sanción de recientes leyes vinculadas al programa de gobierno.

En su balance, Pereira sostuvo que el país dejó atrás un período de estancamiento. “Hace sólo dos años estábamos atrapados sin salida, tras los ecos negativos de la cuarentena eterna. Milei y su equipo han subido a los argentinos, de nuevo, al tren de la historia. Tenemos un gran camino por delante”, concluyó.

Pipi Alí respaldó a Quintela, que dijo que el gobierno de Milei «no puede llegar al 2027»

Estamos en WhatsApp: Podés seguirnos acá

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quedó en el centro de una fuerte controversia política tras pronunciar dos afirmaciones que encendieron alarmas en el escenario nacional: por un lado, sostuvo que el gobierno de Javier Milei “no puede llegar al 10 de diciembre de 2027”, y por otro calificó a las víctimas fatales de la crisis de 2001 dentro de la idea de que “hay sacrificios que valen la pena”.

La primera de esas expresiones —por su carga institucional y su lectura potencialmente desestabilizante— fue interpretada en distintos sectores como un planteo de tono destituyente, al poner en cuestión la continuidad del mandato presidencial surgido de las urnas. La segunda generó un rechazo aún más transversal por la evidente insensibilidad política que implica relativizar muertes ocurridas en uno de los episodios más dramáticos de la historia reciente.

Quintela formuló esas declaraciones durante una entrevista en el programa Mañana Sylvestre (Radio 10), donde advirtió que, si el actual rumbo económico se mantiene, la Argentina llegará a 2027 “con un país totalmente destruido y entregado”. En ese marco, evocó la crisis de 2001 y la consigna “que se vayan todos”, al señalar que el peronismo debe tener “la decisión” que —según su interpretación— permitió la reconstrucción posterior.

La denuncia de Stornelli

A partir de esos dichos, el fiscal federal Carlos Stornelli impulsó una denuncia al considerar que las expresiones del mandatario riojano podrían encuadrar en delitos como instigación a cometer delitos, intimidación pública, incitación a la violencia colectiva, apología del crimen y amenaza de sedición.

La presentación judicial elevó la tensión política y provocó el cierre de filas del peronismo.

El respaldo de “Pipi” Alí

En ese contexto, el diputado nacional por San Luis Ernesto “Pipi” Alí expresó un respaldo explícito a Quintela y denunció una supuesta ofensiva política y judicial.

A través de sus redes sociales, el legislador sostuvo que “cuando un gobierno no puede construir, elige castigar” y afirmó que La Rioja “no es atacada por casualidad”, sino “por no arrodillarse”. En el mismo mensaje, advirtió que se intenta “disciplinar a quienes gobiernan con autonomía y defienden a su pueblo”.

Alí planteó además que “no es justicia: es persecución política. Usan los tribunales como herramienta para condicionar decisiones y quebrar liderazgos provinciales”. Sobre este punto, cabe señalar que el propio diputado ha sido denunciado e imputado en una causa por presuntos hechos de corrupción, situación judicial que agrega un elemento de controversia a su posicionamiento público.

El diputado puntano encuadró el episodio en una disputa federal más amplia: “La historia argentina demuestra que cada vez que el poder central quiso imponer ajuste y obediencia, hubo pueblos que resistieron. Y La Rioja es uno de ellos”.

El mensaje concluye con un respaldo directo: “La Argentina necesita federalismo real, respeto institucional y una justicia que no responda al poder de turno. Acompañamos a Ricardo Quintela y al pueblo riojano”.

El PJ denunció “disciplinamiento”

En paralelo, el Partido Justicialista nacional difundió el documento “Solidaridad con el gobernador Quintela”, donde rechazó la denuncia impulsada por Stornelli y la calificó como parte de un esquema de “persecución política” contra dirigentes opositores al gobierno de Milei.

El texto sostiene que la presentación judicial carece de sustento jurídico porque se origina en opiniones vertidas en un medio de comunicación y advierte sobre un presunto uso de los tribunales de Comodoro Py como herramienta de disciplinamiento.

Desde el peronismo riojano también se pronunciaron en defensa del mandatario y advirtieron que “si tocan a Quintela, tocan al federalismo”, mientras el propio gobernador agradeció los apoyos y aseguró tener la “tranquilidad de saber que no está solo”.

Salino y el apuro del gobierno por la reforma laboral: «Terrorismo legislativo es hacer 17 versiones de lo mismo, todas mal»

Estamos en WhatsApp: Podés seguirnos acá

En el plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto del Senado, el senador nacional por San Luis, Fernando Salino (Convicción Federal) formuló un duro cuestionamiento al tratamiento del proyecto aprobado por Diputados y que regresó a la Cámara alta con modificaciones.

El debate estuvo atravesado por la controversia en torno al artículo 44, que proponía que en las licencias por enfermedad o accidentes no laborales los trabajadores percibieran el 50% o el 75% del salario —según el caso— en lugar del 100% vigente, punto que finalmente fue eliminado del texto.

Durante su intervención, Salino apuntó directamente contra la velocidad del trámite parlamentario y la calidad del proceso legislativo. Para graficarlo, recurrió a una comparación llamativa: “Hace unos años participé en la redacción del reglamento del campeonato regional de cestobol. Mucho más serio ese procedimiento que el de esta ley”.

El senador planteó que no se explicitó ningún motivo que justifique la urgencia oficial. “¿Qué carrera están corriendo? La verdad es que hay como un misterio político: ¿cuál es el apuro?”, se preguntó.

Y fue más allá al poner en duda la necesidad política en la premura del oficialismo: “En un país con semejante cantidad de problemas sin resolver, ¿qué diferencia sustantiva hay entre que el Presidente diga el 1° de marzo ‘tengo la ley’ o que diga ‘la tendré en diez días’?”.

Críticas al trámite exprés

Uno de los ejes centrales de su discurso fue la comparación con los tiempos legislativos habituales. Salino sostuvo que se produjo una aceleración injustificada del procedimiento.

“Lo que antes le llevaba una semana, ahora le llevó diez minutos. Fenómeno de republicanismo. Un lujo de democracia: cuando me conviene lo hago en diez minutos, cuando me conviene lo demoro una semana”, ironizó.

También cuestionó que hubiera inconsistencias entre el proyecto original y los dictámenes, al punto de que debieron rastrear en qué versión se había introducido lo que el oficialismo calificó como un error. “Única vez en la historia que un error es la médula del discurso del miembro informante…”, sostuvo.

Advertencia por la litigiosidad

El legislador advirtió que la forma en que se impulsó la norma puede derivar en conflictos judiciales, especialmente en materia laboral.

“¿Por qué alfombran el camino de la litigiosidad?”, preguntó, y señaló que las irregularidades del trámite podrían multiplicar las demandas en el fuero laboral.

En esa línea, aseguró que desde su bancada se advirtió reiteradamente sobre problemas técnicos en el capítulo de licencias. “Diecisiete veces le dijimos que lo que estaban poniendo en las licencias estaba mal”, afirmó.

Salino rechazó las críticas del oficialismo hacia la oposición. “No nos escuchan. Ustedes creen que nosotros no tenemos ningún aporte para hacer. Después nos retan porque no hacemos aportes”, dijo, antes de lanzar su definición más filosa: Dicen que “hacemos terrorismo legislativo. Terrorismo legislativo es hacer 17 versiones de lo mismo, todas mal”.

El senador remarcó que la objeción de su bloque no es meramente política sino técnica. “No mal porque no nos gusta lo que dice —cosa que ya expresaron mis compañeros y comparto absolutamente—, mal porque está mal”, enfatizó.

“No es el reglamento del cestobol”

En el tramo final, Salino buscó dimensionar el impacto de la norma en discusión y reclamó mayor rigurosidad parlamentaria.

“Estamos sancionando leyes de la Nación. Esto regula la vida laboral de millones de argentinos. Les cambia el ingreso, les cambia las licencias, les perjudica la salud”, advirtió.

Y reforzó la idea central de su crítica: “No es el reglamento del regional de cestobol. Es la ley laboral de la Nación”.

El cierre llegó con una ironía dirigida a la explicación oficial sobre los errores detectados en el proyecto. “Fueron a la televisión y dijeron: ‘210 artículos, se te pasa uno, ¿a quién no se le pasa uno?’. Muchachos, si le dictan los anteojos, fusilen al óptico, porque le está diciendo cualquier cosa”.

Un libro para redescubrir a Alberdi y el debate sobre la Argentina próspera

Estamos en WhatsApp: Podés seguirnos acá

Las ideas de Alberdi, su estatura como uno de los padres fundadores de la Argentina y su personalidad multifacética —intelectual, músico, escritor, pensador político y económico, diplomático y abogado— estuvieron presentes en la exposición de Daniel S. Pereyra, autor del libro Alberdi. La indómita luz, presentado ante un nutrido auditorio en uno de los salones del Hotel Visit de la ciudad de San Luis, este viernes al mediodía.

La obra, que cuenta con prólogo del presidente Javier Milei, es “una invitación a redescubrir al padre de la Constitución de 1853 y a uno de los pensadores más lúcidos que tuvo la Argentina”. A lo largo de casi 300 páginas, propone un recorrido que sintetiza de manera clara la exuberante obra alberdiana: unas 8.531 páginas reunidas en 24 tomos.

Laborda Ibarra moderó la presentación y aportó datos para vincular a Alberdi con la provincia de San Luis.

La presentación fue moderada por el escribano Juan José Laborda Ibarra, quien destacó tres vínculos particulares de Alberdi con la historia de la provincia de San Luis.
El primero, su influencia sobre el texto constitucional puntano, por lo que lo definió como “el padre de la Constitución provincial”.
El segundo, la influencia que ejerció sobre Alberdi el filósofo Diego Alcorta, su profesor en el Colegio de Ciencias Morales, donde el tucumano estudió en 1824. Alcorta había sido alumno del puntano Juan Crisóstomo Lafinur.
El tercero, su vínculo con un puntano en Francia: durante su exilio en tiempos de Rosas —que se extendió por 41 años— Alberdi conoció al militar y exgobernador de San Luis Juan Saá, a quien elogiaba como el verdadero triunfador de la batalla de Pavón.

Pero ¿cómo se gestó la posibilidad de que el presidente Milei prologue su libro? fue la inquietud de DePolítica, y esta la respuesta de su autor.

Pereyra: —Este es un proyecto impulsado por diversas instituciones, encabezadas por la editorial Grupo Unión. Una de ellas acercó el borrador al Presidente y, a partir de allí, surgió su interés en participar con el prólogo.

Hubo, además, un motivo puntual que despertó su atención: la discusión pública generada cuando el presidente afirmó que la Argentina había sido, en algún momento, un país próspero. Muchos intelectuales, historiadores y periodistas cuestionaron esa afirmación sin aportar datos concretos. El libro aborda específicamente ese debate.

Pereyra: «Como dice el Presidente, el libro es una herramienta para entender de dónde venimos y una brújula para ver a dónde queremos ir».

Pereyra: —Uno de los capítulos se apoya en investigaciones de la Universidad de Groningen, en los Países Bajos, que desarrolló el Proyecto Maddison, un centro de estudios dedicado a medir la riqueza mundial desde el siglo XIX a partir del ingreso per cápita. En un estudio publicado en 2018 —referencia utilizada por organismos como Naciones Unidas y el Banco Mundial— se concluyó que hacia 1896 la Argentina había sido el país más rico del mundo. Posteriormente, con cambios metodológicos, el país pasó a ubicarse sexto, pero siempre dentro del grupo de economías más prósperas.

El libro -relata su autor- también recoge trabajos de historiadores como Ezequiel Gallo, Armando Riva y Vicente Vázquez Presedo, que documentan el crecimiento explosivo de la economía argentina. A ello se suma un estudio de la Academia Nacional de la Historia, encabezado por Roberto Cortés Conde y Gerardo della Paolera, que concluye que, en vísperas de la Primera Guerra Mundial, la Argentina no solo era el país más próspero del subcontinente, sino también el más industrializado, pese a no contar con una tradición manufacturera previa como México o Brasil.

La participación del Presidente -agrega Pereyra- se interpreta así como un reconocimiento al enfoque del libro: una obra pensada como herramienta para entender de dónde venimos y como brújula para pensar hacia dónde queremos ir. La propuesta no busca ser un ejercicio de nostalgia, sino un compromiso con el futuro: que las nuevas generaciones no tengan que irse del país por falta de oportunidades económicas o problemas de seguridad.

El libro fue recientemente presentado en Cuyo y pronto llegará a La Pampa, y a Brasil traducido al portugués.

Liderazgos convergentes, según encuestas nacionales

Estamos en WhatsApp: Podés seguirnos acá

Mediciones de alcance nacional difundidas en los últimos días dejaron un dato político consistente: San Luis aparece como uno de los territorios con mejores niveles de aprobación hacia sus principales liderazgos.

El informe federal de CB Consultora correspondiente a febrero ubicó al gobernador Claudio Poggi en el podio nacional de imagen positiva. El mandatario puntano alcanzó el 56,2% de aprobación y se posicionó en el tercer lugar entre los gobernadores del país, detrás de Marcelo Orrego (San Juan) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).

El ranking se elaboró con más de 24 mil casos relevados en las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires y refleja el posicionamiento del gobernador puntano dentro del grupo de mandatarios con mejor desempeño del país.

El mismo relevamiento incluyó el ranking federal de intendentes de capitales provinciales, donde el intendente de la ciudad de San Luis, Gastón Hissa, también aparece con una valoración destacada dentro del mapa nacional. La medición lo ubica dentro del grupo de jefes comunales con mejor imagen del país, consolidando un escenario de fuerte aprobación: 53,7%.

San Luis, tercera provincia con mejor imagen de Milei

El tercer dato que completa el cuadro político surge del estudio de imagen presidencial por distrito. Allí, San Luis vuelve a sobresalir: Javier Milei registra en la provincia un 54,5% de imagen positiva, lo que la ubica como la tercera jurisdicción donde el Presidente tiene mejor valoración del país, sólo por detrás de Mendoza y Córdoba.
El informe muestra además que Milei lidera la imagen positiva en 21 de las 24 jurisdicciones analizadas, configurando un mapa territorial ampliamente favorable al Gobierno nacional.

Un mapa político convergente

Las tres mediciones coinciden en un punto central: San Luis aparece dentro del conjunto de provincias con mejores niveles de aprobación política en distintos niveles de gestión.
Por un lado, el gobernador se posiciona entre los más valorados del país; por otro, el intendente de la capital se ubica dentro del grupo de jefes comunales con mejor imagen; y, en paralelo, el Presidente encuentra en la provincia uno de sus principales niveles de respaldo.
El resultado es un escenario político que muestra performances positivas en los tres niveles de liderazgo, dentro de un contexto nacional atravesado por las dificultades económicas.