Acusaciones cruzadas en el radicalismo puntano tras la peor elección del país

El radicalismo puntano tuvo la peor performance electoral de todo el país.

Cosechó un magro 5,04% de los votos, con lo cual no pudo renovar para sí la banca de diputado nacional que ocupó José Riccardo.

No pudo meter ni un diputado provincial en los cinco departamentos en los que se renovaron legisladores: Pueyrredón, Pringles, Junín, Belgrano y San Martín. Su representación legislativa quedó reducida a sólo el 10% de la Cámara de Diputados, con cuatro legisladores. Algo impensado años atrás cuando el radicalismo pesaba con sus números en las discusiones legislativas.

Tampoco logró ingresar senadores provinciales en aquellos distritos en los que presentó candidatos. Nada nuevo en el Senado.

De los 105 cargos en juego en las elecciones del pasado 14 de noviembre el radicalismo logró sólo 5 cargos: una intendencia, la de Unión; y cuatro concejalías, una en Merlo, una en Tilisarao, una en Justo Daract y una en Unión.

Este repaso del resultado electoral sostiene la afirmación inicial de esta nota.

Lo cierto es que a un mes de la elección no se ha escuchado una autocrítica profunda por parte de los dirigentes que conducen el partido; en cambio sobran acusaciones cruzadas que les invitan a renunciar para oxigenar el partido; y por otro lado, se lanzan pedidos de desafiliaciones para quienes acompañaron al candidato ganador de la elección, y que concentró el voto opositor que no representó la UCR.

Dos posturas anidan en el partido y es interesante ver como se mueven los dirigentes que abonan una y otra.

Por un lado están quienes piensan que lo más conveniente es participar del armado de un gran frente opositor de cara a la batalla electoral del 2023, ya lo han hecho explícito y de hecho se movieron en esta última elección en ese sentido.

Por otro lado, un sector minoritario pero decisivo, no quiere participar de esa construcción aún cuando su postura -desde la derrota de Walter Ceballos en 1999 en adelante- le termina facilitando el juego político al oficialismo en la provincia indirecta o directamente.

El tiempo dirá que sector prevalece y qué suerte correrá la UCR en San Luis.