Juan José Laborda Ibarra cree que el 11 de junio la sociedad de San Luis votará por un cambio.

Juan José Laborda Ibarra: «A Alberto Rodríguez Saá después del 11 de junio lo espera el Pami»

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El reconocido dirigente asegura que la oposición ganará las elecciones y que Claudio Poggi será el próximo gobernador de San Luis. Dice que el oficialismo propone un doble comando y que la historia ya le reservó un lugar a Alberto Rodríguez Saá: “a cuidar sus nietos”.

 

– Le quiero pedir una primera reflexión si es posible, si tiene alguna mirada sobre este hecho tan coyuntural, que es el título destacado de los últimos días, como es la fuga del señor Alberto Figueroa, el principal condenado por el atroz crimen del kinesiólogo Darío Gramaglia, que conmocionó a la provincia de San Luis en el año 2004. ¿Tiene alguna visión sobre sobre este hecho en particular?

Laborda Ibarra: -Sí, sí, sí, sí. Primero la reaparición a través de una fuga de este homicida. La primera reacción es recordar lo que fue el hecho por el cual se lo condenó allá en el año 2004, que fue un hecho atroz. No quiero entrar en los detalles, todo más o menos lo recordamos. A mí lo que me llama poderosamente la atención, primero ante la primera reacción, la pasividad o silencio de quienes tienen la obligación de preservar las garantías en cuanto a la seguridad, no sólo del homicida condenado sino también de quienes tienen la obligación de guardar o cuidar de nuestra seguridad.

El artículo de la Constitución Nacional cuando habla de las cárceles, lo mismo que en la Constitución de la provincia, dice que las cárceles serán sanas y limpias, no para castigo sino para seguridad de los reos, pero la seguridad incluye a los que están adentro, pero fundamentalmente para los que están afuera, Porque si hay algo que construye al Estado moderno desde sus orígenes, es que aquellos ciudadanos o habitantes que violan la ley, la sociedad los separa a través de la privación de su libertad. Entonces, tiene que estar clara la diferencia o la línea de entre los que están adentro por una condena y los que estamos afuera y gozamos de nuestra libertad.

Esto el Estado no lo está garantizando. San Luis tiene una cárcel de máxima seguridad en el norte, que se nos ha explicado que costó millones de pesos, se nos dijo que era para los presos que cumplían las condenas más severas y vemos que este señor que tenía la condena más severa, que es la condena a perpetuidad, vivía prácticamente en un lugar donde no había ningún límite para su salida. Esto lo hemos visto incluso en la foto, en algún informe periodístico.

Me llama poderosamente la atención de esta circunstancia, sobre todo el silencio del Estado, del Gobierno, y ayer vi una conferencia de prensa de unos funcionarios del Servicio Penitenciario que no respondieron nada, con lo cual la incertidumbre y la preocupación sigue aumentando y en particular hay un candidato del oficialismo,  después me gustaría hablar un poco así de la situación política y electoral, que viene prometiendo para evitar estas fugas, lo que él llama puertas giratorias, donde entran y salen los peores delincuentes, modificar el Código Procesal Penal. Y todos sabemos que no, no, la, esta fuga no pasa por tener un buen o un mal Código Procesal Penal, sino por que los funcionarios se hagan responsables de sus primeras obligaciones. Y en este caso particular, que es tan grave, tan delicado, y que genera tanta preocupación en la sociedad, me llama poderosamente el silencio del candidato del oficialismo. Así que estoy muy preocupado.

 

-Yo pongo énfasis, como para cerrar este tema, en un textual de los funcionarios que dieron la conferencia. Dijeron que Figueroa había quebrado la confianza.

– No, es un disparate… No es que un problema de confianza, es un problema de seguridad. El Estado tiene la responsabilidad de que ese señor cumpla su condena dentro y para lo cual el Estado tiene que tomar todas las medidas de seguridad que hoy la tecnología colabora, no sólo en los llamados cercos perimetrales, la imagen que uno tiene sobre lo que es una cárcel, también es un gran murallón que separa a unos y a otros, sino que también hoy la tecnología impone obligaciones de cámara de seguridad, toda una serie de elementos tecnológicos que por la información que daban ellos, por la desinformación, a uno le transmiten una mayor inseguridad. Con lo cual, esto no es un problema de confianza, sino de medidas preventivas y de que en el supuesto caso de que se produzca una fuga excepcionalmente, la respuesta tecnológica del estado debe ser otra. No declaraciones que eran… Yo no sé cómo voy a calificarlas. Yo no quiero ser irrespetuoso, pero eran sanatas, eran todas palabras vacías de contenido. Sí, puede ser, no sé, esto lo dice usted, no lo digo yo, tal vez sí, tal vez no. Esa no es la certeza, la seguridad que nos tienen que transmitir los funcionarios, tienen una enorme responsabilidad que es cuidarnos de los condenados, más nada menos que este condenado en particular.

 

Quiero invitarlo a reflexionar a 34 días de la elección del 11 de junio, ¿cuál es el escenario político electoral que ve en la provincia de San Luis?

– Mirá, ante todo yo diría que a mí me hubiera gustado, yo sé que es difícil llevarlo a práctica, un debate. Al menos entre los principales candidatos, yo sé que al oficialismo los debates no les gustan, nada que tenga que ver con un mediador en un debate, como se estila en la mayoría de la democracia del mundo, incluso sucede hoy por una ley en la Argentina se produce; pero imaginemos que no se produce el debate, pero yo quiero imaginármelo.

Yo veo hoy en competencia electoral provincial un actor que es Claudio Poggi y del lado del oficialismo el doble comando, o sea, en sentido figurado, como dos candidatos. En el caso de Poggi, yo lo imagino el gobernador porque creo que va a ser electo gobernador, el centro de decisiones políticas lo va a tomar Poggi.

En el caso del oficialismo, yo pregunto a partir de la actual experiencia nacional, donde empezó con un doble comando, hoy es tres comandos, no sé cuántos comandos, si es que hay comando, ¿quién va a gobernar? ¿Jorge Fernández o Alberto Rodríguez? Yo veo la campaña electoral y veo hoy por hoy, desde el lado del oficialismo, dos candidatos.

Lo veo a Jorge Fernández, con algunos datos curiosos, lee los discursos, lee las propuestas, no sé si está bien o está mal, pero me parece curioso de que un candidato lea las propuestas. Esa es, generalmente, cuando uno es candidato y ya tiene incorporado un programa de gobierno, no hace falta leerla.

No opina sobre lo que está pasando hoy, Jorge Fernández habla del futuro y otro dato no menos curioso, que los pocos actos que se ven, que se transmiten en las redes sociales, en la televisión está rodeado de funcionarios, de los actuales responsables de la administración de la cosa pública y él dice que va a cambiar eso y que es el cambio que viene, ¿qué cambio? Si todos los que lo rodean son los actuales funcionarios; yo le sugeriría si fuera su asesor de campaña, si él quiere ser la encarnación del cambio, lo primero que tiene que hacer es echar a todos sus funcionarios que son los responsables de este estado de cosas. Y otro dato no curioso es la, entre comillas, la candidatura de Alberto Rodríguez Saá en las sombras.

Laborda Ibarra cree que el oficialismo propone, como a nivel nacional, un doble comando.

Alberto Rodríguez Saá sigue protagonizando actos electorales de campaña a través de actos de gobierno. Y yo los otros días, no sé si vos lo habrás visto o escuchado, estuvo como una hora y media en un radio, en Radio Popular. Yo lo escuché con mucha atención y hay algunos datos curiosos. El primer dato curioso, perdón, esto es muy personal, era tanta la cantidad de palabras, un vacío porque decía abstracciones; me hacía recordar a un gran cómico argentino, ya desaparecido, que se llamó Fidel Pintos, que era el campeón de la sanata. Había un viejo programa de televisión, que no sé si sigue estando, Polémica en el Bar donde había un grupo de amigos que, bueno, cada uno cumple un rol en este programa cómico. Fidel Pintos era el campeón de la sanata, era un amontonamiento de palabras, de macanas, bueno…yendo a lo concreto, de Alberto Rodríguez Saá yo tomé dos temas que me llamaron la atención.

Uno, no nombra a su adversario político, que es Claudio Poggi, y le decía “ese señor”, no lo nombraba. A mí me parece muy delicado, muy grave y tiene hasta cierto tufillo de las peores épocas de la Argentina. No quiero hacer comparaciones, Claro, pero tiene ese tufillo muy totalitario de que mi adversario no exista. Alguna vez alguien dijo, insisto no quiero hacer comparaciones, los adversarios no existen, no tienen nombres, uno recuerda esos momentos tan graves en la Argentina. No lo comparo, pero tiene cierto tufillo.

Y lo segundo, el gobernador imputaba a Claudio Poggio de no haber nacido en San Luis. ¿Qué disparate es ese? Es decir, la argentinidad, que es el gran proyecto de país en el cual queremos vivir los argentinos, se hizo de otra manera, no con esa discriminación. Alguien puede preguntar, ¿alguien elige en qué momento nacer?, ¿en qué familia nacer o en qué lugar nacer?. Es un disparate descalificar a alguien o todo lo contrario, como si nacer en determinado lugar, en determinado momento, en determinada familia, es valioso y es disvalioso.

Me viene a la memoria el preámbulo de la Constitución Nacional. El preámbulo de la Constitución Nacional, que es un gran proyecto de país, estoy recordando el cierre de campaña del doctor Alfonsín cuando terminaba recitando el preámbulo y define los grandes objetivos, la unión nacional, la paz interior, el progreso, y establece los destinatarios de este esfuerzo común, para nosotros, para nuestra posteridad, para todos los hombres del mundo que quieran vivir en el suelo argentino. Es una convocatoria amplia y Rodríguez Saá se pone en contra de ese proyecto de gran país y establece la discriminación. Estaba pensando en todo, dicho con cierto humor, ¿cómo hubiera redactado Alberto Rodríguez Saá el Preámbulo Nacional si hubiera sido constituyente en 1853?, ¿qué hubiera escrito? para mí, para mi familia, para mis amigos y si queda algo para los que nacieron en San Luis, es un disparate. Bueno, forma parte de los disparates que estamos viviendo desgraciadamente en este momento tan difícil de la Argentina y de la provincia y bueno habrá que llegar al 11 de junio y la sociedad de San Luis votará libremente por un destino mejor. Yo estoy convencido que mayoritariamente se va a ir final para el lado electoral de oposición.

 

– Dos ideas en relación a esto que estás comentando. ¿Qué cree que hay detrás de ese concepto al que apela permanentemente Rodríguez Saá y que es esta idea de la puntanidad?

– Mirá, es un tema que yo he estudiado. Alberto Rodríguez Saá se nutre bajo esa idea de la puntanidad de un historiador de San Luis, pariente, que se llamó Víctor Sapa, que escribió hace muchos años en un contexto mundial totalmente distinto donde estaban en vigencia, al menos mayoritariamente, las ideas racistas, un libro que se llamó Psicología del Puntano. Y Alberto Rodríguez Saá en el año 92, él lo prologó ese libro, lo distribuyó gratuitamente en El Diario de la República, que era un libro que tenía estas ideas, donde el puntano, no cualquier puntano, el que viniera de un linaje hispano-criollo, decía Víctor Saá, al cual Alberto Rodríguez lo calificó a ese ensayo como el libro cumbre de la literatura política de San Luis, o sea que Alberto Rodríguez Saá cree en esas ideas, y él después con el tiempo las ha ido disfrazando. Una cosa es el amor a la provincia, al amor donde vos naciste, y otra cosa es la patología racista de que por haber nacido en San Luis te da un derecho que no tendrías si vos hubieses nacido en otro lado.

Hace poco Alberto Rodríguez Saá dictó un decreto, un proyecto de ley en materia laboral, donde la empresa que empleara a alguien nacido en San Luis tenía un beneficio impositivo y aquel que emplease a alguien que no había nacido en San Luis tenía un aumento de la presión en cuestión. Son los disparates que dice. Y yo creo que es muy preocupante, discriminatorio, tiende a generar odios que no deberían existir.

Uno de los momentos más gloriosos que tiene la historia de la provincia de San Luis fue la Gesta Sanmartiniana. En esa Gesta Sanmartiniana, donde tantos Puntanos dieron su vida, lo hicieron no por una provincia, no por un feudo, lo hicieron para construir una gran Nación. Ese gesto de los soldados puntanos de la independencia se da de frente con esta idea discriminatoria de Alberto Rodríguez Saá en la que lo único que vale son los que nacieron en San Luis. Ese es un disparate que espero que los puntanos lo tengamos muy presente a la hora de construir una sociedad pacífica, de respeto entre nosotros. Esa idea odiosa de que por no haber nacido en San Luis te discriminan negativamente me parece algo realmente nefasto que creo que tenemos que condenar todos. Eso no es cierto. Esta idea de que la puntanidad nos identifica, yo creo que lo que más lindo, si hay algo que nos identifica a los puntanos, y le rindo homenaje a Berta Vidal de Batini, es nuestra forma de hablar, la tonada puntana sobre el cual hay un poema hermoso de Antonio Esteban Agüero, “Digo la tonada” donde la define como esa flor en nuestra voz. Todo lo demás, los puntanos, somos tan argentinos como los mendocinos, los pampeanos, los formoseños y tenemos todos juntos hacer fuerza para hacer una gran Nación. Nada de discriminación por el lugar de nacimiento. Un disparate.

 

– La otra idea sobre la que le quiero preguntar es este inédito reconocimiento del gobernador Rodríguez Saá de que es probable que el oficialismo pierda las elecciones. Y en ese sentido dijo, si esto sucede, si el oficialismo pierde la elección, adelantó que se va a quedar a liderar la oposición. ¿Qué hay detrás de esa idea?

– Yo creo que está abriendo el paraguas porque saben que van a perder. Ahora me parece que la historia de San Luis no le va a dejar a Alberto Rodríguez Saá en ese lugar que él dice que va a ocupar. Yo, si me permitiera hacer un poco de prospectiva política del futuro, yo después del 10 de diciembre, obviamente antes el 11 de junio, yo imagino, gobernador de la provincia a Claudio Poggi y jefe de la oposición a Jorge Fernández. Creo que Fernández es una muy buena persona, un político serio, pero creo que la historia le va a dar otro lugar, no el de gobernador, sino que le va a dar lugar como jefe de la oposición y creo que es una tarea muy digna y de enorme responsabilidad. Y a Alberto Rodríguez Saá yo creo que la historia ya tiene su lugar, que es el PAMI, jubilado, que vaya a cuidar a sus nietos, tarea que es muy digna. O sea que a estos tres protagonistas de la historia de San Luis, yo creo que el voto popular desde luego, ya han designado sus lugares, los tres dignos. Claudio Poggi Gobernador, Jorge Fernández jefe de la oposición y Alberto Rodríguez Saá cuidando a sus nietos, que es una tarea muy digna.

 

– Tampoco Rodríguez Saá podría decir que si pierde se va a su casa porque eso aceleraría un desbande dirigencial.

– Yo he tratado de ser generoso con Alberto Rodríguez Saá, creo que el futuro va a ser un poco más duro con él. Yo le deseo lo mejor, aunque seamos adversarios políticos, yo le deseo lo mejor. Pero creo que políticamente, el capital político que acumuló con una metodología que obviamente uno no comparte, se le diluye la noche del 11 de junio, desde luego. Así como yo le deseo lo mejor, yo le desearía que vaya a cuidar a sus nietos. Pero políticamente me parece que un tema terminado.

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