Dánica, once meses de conflicto y una nueva oportunidad

6 de noviembre de 2023
La planta de Dánica en Villa Mercedes.

“Esperemos que vengan con algún ofrecimiento, con alguna idea”. La frase suena con algo de desencanto en la boca del secretario General del Sindicato de Obreros, Empleados Aceiteros y Desmotadores, Juan José Domínguez.

Ese tono viene a cuenta de la expectativa en torno a un nuevo encuentro, este martes en Buenos Aires, para tratar de encontrarle una salida al reclamo de los trabajadores de la planta de Dánica en Villa Mercedes, en medio de un conflicto con la patronal, que se ha hecho largo en el tiempo y doloroso para las familias de los operarios.

Once meses de negociaciones fallidas lo explican también.

Domínguez, voz cantante de los trabajadores, se va hacia atrás en el tiempo para contextualizar el reclamo obrero. “Nosotros empezamos este reclamo por el mes de enero. Pedíamos que fueran actualizando los valores, horas, porque veíamos que se estaba yendo todo al infierno con la inflación”.

La idea era que la empresa dejara sin efecto el convenio con el que se estaba pagando porque traducido representaba un año de atraso para los intereses de los trabajadores.

“Aceiteros hoy en día está en 508.000 pesos el sueldo inicial y Dánica paga 184.000 las 200 horas. O sea que no llegan los compañeros, porque son jornalizados y trabajan 170, 180 horas máximo mensuales” explica Domínguez.

En todo este tiempo hubo huelga, negociaciones frustradas, conciliación obligatoria, una voluntaria que también fue respetada “hasta que nos llevaron al día inicial de huelga. Y bueno, no avanzaron en nada, no propusieron nada. Proponen pagar el 60% del convenio o salario actual. Nosotros estamos pidiendo otra cosa, porque con la la inflación que hay estamos muy atrasados”.

La situación empeoró días pasados cuando la empresa despidió a 20 trabajadores, decisión que Domínguez cree que tomaron “para asustar, amedrentar o impactar en la decisión queriéndonos distraer”.

“Hemos rechazado los despidos y todo ha sido informado en el Ministerio. Ellos mismos -por la empresa- han manifestado que la de San Luis -por Villa Mercedes- era una planta modelo, que era una planta divina, que el crecimiento… pero bueno, no quieren pagar salarios. Compraron la planta queriendo aplicar un convenio más barato, no queriendo reconocer el pago justo” explica Domínguez.

En Villa Mercedes, que aún conserva algo de aquel parque industrial clave en el proceso transformador de San Luis en las décadas del 80 y 90, hay dos plantas de producción similar. Una es Niza y la otra es Dánica.  Ambas pertenecer a grupos cordobeses. Dánica a Beltrán, y Niza- al grupo AGD Urquía, Aceitera General Deheza.

1 Comment

Dejá tu comentario

Tal vez te interese