A 16 años del fallo de la Corte que le puso fin a la doble intendencia puntana

6 minutos de lectura

El 24 de febrero de 2005, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, le ponía punto final a una insólita situación vivida en la ciudad de San Luis que por más de un año tuvo dos intendencias.

Una disputa política entre el intendente Carlos Ponce y el Gobernador Alberto Rodríguez Saá derivó en dos convocatorias a elecciones en el término de 14 días. Una se hizo el 9 de noviembre y la otra el 26 de ese mismo mes.

Un año y dos meses después la Corte dictaminó que el legítimo intendente era Daniel Pérsico, electo en el comicio del 9 de noviembre al que convocó la Municipalidad de San Luis y no María Angélica Torrontegui, electa en una elección paralela que organizó el Gobierno dos semanas después.

La virulencia política tuvo un correlato muy violento en la calle, al superponerse con otras demandas sociales que se canalizaron a través de un colectivo denominado la Multisectorial.

Tres actores políticos muy activos de esa historia cuentan para esta página sus impresiones de aquellos días, y de lo que significó el fallo de la Corte Suprema.

Amado Neme, ex secretario de Gobierno del intendente Carlos Ponce recuerda esos días.

Amado Neme, uno de los dirigentes que acompañó a Carlos Ponce.

“Hubo dos elecciones. Una el 9 de noviembre del 2003 y la otra el 23 de noviembre de ese año. El intendente Carlos Ponce llamó a elecciones. Y el oficialismo con artilugios del Poder Judicial dictaminó erróneamente que la elección válida era la del 23.

Todo esto se judicializó y nosotros no entregamos la municipalidad porque entendíamos que la elección legalmente constituída era la nuestra.

Esa discusión legal llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Por entonces el Procurador, Esteban Rhigi, el 22 de noviembre del 2004 dictaminó a favor de la Municipalidad.

El 97% de los habitantes de la ciudad de San Luis seguían aportando a nuestra municipalidad, solamente el 3% aportaba a la Municipalidad paralela de María Angélica Torrotegui.

El 24 de febrero de 2005 fue cuando se dictaminó en la Corte Suprema a favor de nosotros, y la intendencia quedó legalmente constituida.

En ese lapso, María Angélica Torrontegui con fondos enviados del Poder Ejecutivo provincial, ya entonces Alberto Rodríguez Saá, gastó 30 millones de dólares en esa intendencia dinero que nunca se rindió a la intendencia legal.

Pero la pelea entre Alberto Rodríguez Saá con Carlos Ponce viene del año 1999. Yo era presidente del Tribunal de Cuentas Municipal. Esa pelea se genera por la idea de dividir la ciudad en cuatro, por la idea de la «ciudad China» y por la Revisión Técnica Obligatoria que el Gobernador quería obligar que se hiciera con el empresario Miguel Caram y nosotros no acatamos esa orden porque eso era jurisdicción municipal”.

Daniel Sosa, un nombre asociado a la autonomía municipal.

Daniel Sosa, histórico digente del PJ, de diálogo directo con Néstor Kirchner.

El conflicto de la doble municipalidad se inició en noviembre del 2003. Un conflicto que en realidad fue la continuidad del que se había planteado en el 2000 con la idea de la división de la ciudad en cuatro.

El 9 de noviembre se hizo una elección que organizó el municipio de San Luis, correctamente convocada, con Daniel Pérsico como candidato a intendente y a Carlos Ponce encabezando la lista de concejales. 

El 23 de noviembre Alberto Rodríguez Saá con una propuesta de otro municipio y con una medida judicial convocó a otra elección, en la ciudad capital.

Resultado de eso hay una serie de entretelones, -la muerte del presidente del Concejo Deliberante, Osvaldo Ochoa– y se terminó esto cuando asumió Ponce como concejal, Daniel Pérsico como intendente; yo acompañé esa lista y fue elegido concejal; y por otro lado María Angélica Torrontegui con un grupo de concejales. Durante dos años funcionó en la ciudad capital el doble municipi; dos estructuras municipales, dos intendentes, dos estructuras de Tribunal de Cuentas, dos estructuras de Tribunal de Faltas, dos estructuras de empleados y trabajadores del municipio; en la calle compartiendo y a veces discutiendo espacios, a veces en forma tranquila y a veces en forma más virulenta; muchas movilizaciones, mucha represión. Fue una etapa conflictiva, el Gobierno sumó el conflicto de los laicos, el conflicto de los docentes, sumó el conflicto con los viales, con la Rural, con los comerciantes y hubo toda una serie de movilizaciones porque fue una etapa muy agitada. Tenemos todo eso grabado en material fílmico, 208 horas de filmación de esa etapa, con muchas historias entre medio.

Esos dos municipios funcionarios en simultáneo, uno en la casa histórica de San Martín y Belgrano, conducido por Daniel Pérsico, con el Concejo Deliberante en calle Colón, Serba, el corralón municipal; y por otro lado María Angélica Torrontegui y todo un equipo de concejales funcionando en dos lugares distintos; en la calle Pringles y en la Legislatura puntana.

Los fondos que se volcaron en concepto de coparticipación para el gobierno de María Angélica Torrontegui fueron cuantiosos, y nosotros en cambio dependíamos de los aportes de los vecinos.

Todo esto se judicializó. Yo formé parte de un equipo de concejales con Norma Crespo, Nicola, Jorge Jofré, y auxiliado por Tarcisio Montero, y en un colectivo acampamos en las puertas de la Corte Suprema de Justicia de la Nación durante una semana, comíamos y dormíamos ahí hasta que un día el Juez Petrachi nos recibió y ya se estaba trabajando en el tema. Nos reunimos con la Multisectorial varias veces con Anibal Fernández, ministro del interior de Néstor Kirchner, con quien me reuní personalmente para hablar del tema; también con Carlos Kunkel, con Patricia Bullrich, con Elisa Carrió y con toda la estructura del poder político.

Fue un desgaste brutal esa etapa. Y el 24 de febrero del 2005 yo era presidente del Concejo Deliberante y esa mañana nos llegó la noticia de que al mediodía habría novedades en la Corte. La Corte se habia abocado a la resolución del conflicto y ese día a las 3 de la tarde, la Corte anunció en un fallo brillante que teníamos razón, que la autonomía municipal era parte del patrimonio de los puntanos y no del Gobierno de la provincia.

Mario Pérez Arcuri, dirigente de la ciudad de San Luis.

Pérez Arcuri junto a Evo Morales, en un viaje por Bolivia.

El problema de la doble municipalidad fue quizá un capricho del gobierno provincial que desconoció la Carta Orgánica municipal; ese instrumento legal le da potestad al intendente para que convoque a elecciones, a poner fecha para convocar a elecciones. Algo que ya había hecho el propio Adolfo Rodríguez Saá cuando adelantaba las elecciones para Gobernador en la provincia, en ese caso era la provincia la que ponía la fecha para su elección; lo mismo hizo en aquel momento don Carlos Ponce.

Se armó una elección municipal, la Provincia le negó las escuelas para la realización del comicio y se tuvo que votar en asociaciones vecinales, en clubes y se genera lo que fue la doble municipalidad.

Por un lado, por la elección convocada por la municipalidad estaba Daniel Pérsico elegido como intendente, y por otro lado estaba María Angélica Torrontegui por la elección que había hecho la Provincia y en la que le había ganado a Juanjo Laborda.

Fue un buen tiempo de lucha, de pelea, de no tener recursos para los empleados, fue complicado hasta que en un intento de descomprimir la situación social y política, la Provincia resuelve pagar los sueldos también de la municipalidad de la gestión de Pérsico. 

La Corte Suprema más que un fallo emite un punto de vista que dice que la Municipalidad tenía todo el derecho de convocar a elecciones; el resultado de esa elección fue este y hay que respetar eso.

Una semana después el 1° de marzo vino el intendente al Concejo Deliberante, hasta donde yo trabajo, a dar el discurso de la apertura de sesiones y estaba la cúpula de la Policía Provincial sentada como oyente, con uniforme de gala y era gente con la que habíamos tenido una pelea mano a mano, en la calle todo fue muy violento. Luego habría mucha decepción con lo que haría Daniel Pérsico posteriormente en el Senado, pero eso es harina de otro costal.