Opinión: De El Púntero a Las Cañas

20 de junio de 2023
Antonella Macías, electa intendenta de Quines que reemplazará a su padre Oscar Macías.

Especial para DePolítica por C.A.

 

En los pueblos como Quines, muchas veces los cambios parecen ocurrir en cámara lenta.

Durante muchos años, la esquina de San Martín y 25 de Mayo, al lado del Club Atlético Unión Quinense fue “La esquina del Púntero”.

El tiempo, las nuevas generaciones y la pandemia, hicieron que la empresa familiar se cruce a un flamante local propio, en la misma intersección de calles pero en diagonal a la Plaza Lafinur.

Históricamente, “El Púntero” fue el lugar de reunión de los analistas de la realidad quinense, futurólogos de los cambios por venir, y todo lo que habitualmente sucede alrededor de una mesa de café. El cruce de calle hizo que la realidad fuese parecida pero no igual. Algunos no volvieron, otros se sumaron, en definitiva, cambió la perspectiva.

Algo similar ocurre con las elecciones del pasado 11 de junio.

Esa noche, con el recuento de votos todavía tibio, parecía que nada había cambiado, que seguía la dinastía Macías gobernando el municipio, que el oficialismo mantenía las bancas en el concejo, y que el departamento seguía siendo “peronista” (adjetivo que ya le queda grande a varios nombres de esa cámara).

Pero el paso de los días va modificando de a poco el análisis. En primer lugar, la hija del actual intendente se erige como ganadora con tan sólo el 22% de los votos (cosas de la ley de lemas…), es decir, el 78% de la población no la votó.

Se habla (y hay videos circulando en todas las redes) de un reparto de dinero cercano a los 20 millones de pesos para obtener este magro resultado, más allá del triunfo pírrico obtenido. Presión a los “beneficiarios” de planes y becas, reparto de dinero, ley a la medida, y un escueto triunfo.

En cuando a diputados, por poco, pero lograron retener las bancas con las que esperan complicar la gestión del flamante gobernador. La duda será la fidelidad al sello que los lleva a la cámara. Ya han demostrado (dejando a Aida López a un lado) que estos dirigentes no tienen empacho en cambiar de bandos, no sería la primera vez.

A nivel local, en cuanto a concejales, el lema oficialista puso en juego 3 bancas, de las que sólo pudo revalidar dos, por lo que puede considerarse que, a pesar o por la ley de lemas, terminó perdiendo una banca y debiendo resignar la presidencia del concejo a partir de diciembre si quiere mantener la mayoría automática. Todo puede cambiar, pues algunos ya demostraron con creces en el pasado no tan lejano que pueden modificar sus lealtades con absoluta liviandad. Se anticipa que este será, seguramente, un lugar de mucha agitación, sobre todo si, como prometieron en campaña, buscarán investigar el uso de los fondos municipales durante los años de gestión de Macías.

De cara al futuro, y sin caer en la necedad de no escuchar la voz de las urnas, se debe abrir un crédito a favor de la primera mujer en ocupar el sillón de la esquina de 9 de Julio y San José. Se abre para ella una oportunidad histórica, por género y por edad.

Dejando de lado lo ya dicho del reparto de materiales, dinero y presiones es indudable que un buen número de jóvenes la acompañó con su voto. ¿Decidirá ser fiel a esa confianza, o preferirá acatar las decisiones de su padre gobernando en las sombras? En campaña, prometió a propios y extraños ser independiente y sacarse de encima algunos apellidos pesados que su padre no sólo no sacó sino que, por el contrario, apañó y premió.

Habrá que sentarse en Las Cañas y seguir viendo cómo, con el trascurrir de las semanas, los puntos de vistas van cambiando. Será bueno ir siguiendo el termómetro de la esquina tradicional, para ver cómo sigue esta historia. Después de todo, parece que algunas cosas si cambiaron con esta elección.

Como dice un conocido profesor, ampliaremos…..

 

Especial para DePolítica por C.A.

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