Desde que Alberto Rodríguez Saá volvió al poder en 2015 hizo crecer el empleo público un 51,7% e hizo caer el empleo privado en un 6,5%, y a contramano de lo que pasó en el escenario nacional.
Son las estadísticas oficiales que se desprenden del informo del jefe de Gabinete nacional, Agustín Rossi en la Cámara baja a instancias de una pregunta del diputado nacional, Alejandro Cacace.
Lo que revelan las estadísticas es lo que se ve en las calles de cualquier localidad de la provincia de San Luis: una dependencia del empleo público que asfixia cualquier intento de crecimiento desde el sector privado y pone a la mayoría de los trabajadores a sobrevivir con los fondos del estado provincial.
El empleo público aumentó un 51,7% desde que Alberto Rodríguez Saá reasumió la gobernación, frente a la caída del -6,5% de la actividad privada.
En números esto es unos 45.682 empleados públicos -sin contar planes sociales o becas-. Más en los últimos días otros 4.600 empleados del Plan de Inclusión fueron pasados a la estructura pública. Siete años atrás había 30 mil empleados públicos.
En el sector privado en cambio la cantidad de empleó cayó 6,5% pasando de 61.203 puestos de trabajo a 57.439 empleos.
La industria manufacturera fue la que más puestos de trabajo perdió, ya que pasó de 19.523 a 17.177. En segundo lugar aparece el rubro construcción con una caída de 2275 puestos de trabajo.
Pero la falta de política que estimulen el trabajo del sector privado también afectó a las textiles -518 puestos de trabajos menos-, los servicios empresariales- menos 391- y el transporte – menos 331.