Optimismo y preocupación, la contracara en los cierres de campaña

9 de junio de 2023
Poggi y Fernández, los principales actores de la elección provincial.

El frente Unión por San Luis, que postula a Jorge “Gato” Fernández y a Eugenia Catalfamo cerró su marcha electoral de una manera distinta. Esta vez no hubo un multitudinario acto con el acostumbrado cotillón oficialista, con lo que para muchos se trató de una campaña incompleta, o con un cierre precipitado por varias circunstancias.

En primer lugar, porque la mesa chica del oficialismo no puede disimular la preocupación por lo que siguieron mostrando las encuestas en este tramo final del proceso electoral. En ninguna de ellas vieron a la fórmula oficialista liderar la intención de voto; incluso cuando uno de sus integrantes habló de cierta paridad recibió un revés: una cosa es perder, y otra, la cara que te queda esa noche, le reprocharon.

No obstante, la austeridad en sus rostros contrastó con la desmesurada utilización de recursos públicos que se vio en los últimos días para tratar de torcer voluntades y sumar votos. Como si en el resultado de la elección influyera más la plata que se pusiera a circular que la actividad y carisma de los candidatos.

La revelación periodística de que Fernández cobra un millón doscientos mil pesos por mes para asesorar al Gobierno, contrato que se inició el 6 de enero día que Alberto Rodríguez Saá lo presentó como candidato, tuvo una repercusión negativa incluso entre la propia tropa oficialista.

Dirigentes del interior provincial se habían quejado en las últimas semanas por la falta de financiamiento a sus campañas, lo que los marginó a desempeñar un papel funcional a los intendentes que cuentan con la caja de la administración municipal para financiarse.

Los propios caciques comunales se molestaron con el jefe de Asuntos Municipales, Andrés Dermechkoff -ex ministro de Educación- quien les ofreció en cambio enviarles un adelanto de coparticipación.

Esa entrevista a Fernández también pareció revelar una nueva debilidad en su armado comunicacional y político. Dirigentes del oficialismo con años de batalla lo interpretaron como falta de acompañamiento.

Pese al slogan desplegado en la campaña, el ex Juez del Superior Tribunal no pareció encarnar la idea del cambio, principal reclamo o demanda social que aparece en los sondeos de opinión pública.

Tampoco se lo permitió Alberto Rodríguez Saá, que grabó videos pidiendo el voto para garantizar la continuidad de la gestión de gobierno. Allí quedó trunca esa idea de representar un cambio.
Su compañera de fórmula, Eugenia Catalfamo quedó expuesta en una entrevista radial al tener que responder por la ostentación de su esposo, Nicolás Anzulovich -ministro de Inclusión y candidato a senador suplente por Pueyrredón-, y una revelación periodística que se convirtió en denuncia penal por su presunto enriquecimiento ilícito.

En el camino hubo una mutación hasta en su forma de vestir para disimular su militancia “pro-aborto”. Dejó de lucir las prendas o pañuelos verdes que le eran muy característicos.

El fuego amigo fue insoportable en ciudades como Villa Mercedes, la segunda en caudal electoral, en donde el candidato a intendente Maximiliano Frontera recibió más ataques de sus propios compañeros que de los rivales. Allí quedó expuesta la fractura del oficialismo en el departamento Pedernera y el favoritismo de Terrazas por la diputada Anabela Lucero.

Los audios, fotos y videos que se conocieron en las últimas horas revelaron aprietes al personal en cada área del Gobierno. Los más humildes, los trabajadores del Plan de Inclusión fueron quienes sintieron todo el rigor y la presión para que voten por la fórmula oficialista. Aunque tampoco se salvaron ni el personal de la ULP, ni los Policías, ni el personal médico. Otros dos dirigentes que compiten por la intendencia de San Luis fueron virtualmente escrachados por prácticas clientelares: el hijo del “Búfalo” Funes y el ex cura, Alan Sosa Tello, los más apuntados en esos audios y videos.

Tres ideas logró imponer el oficialismo a fuerza de una penetrante publicidad que no dio respiro en las redes sociales: la doble escolaridad, la baja de impuestos y retomar la construcción de viviendas.

Fernández eligió como última actividad una charla en Canal 13, de la mano del periodista Alberto Trombetta.

 

La contracara ha sido el humor que exhiben los dirigentes de la oposición, integrantes del lema Cambia San Luis, que postula a Claudio Poggi y Ricardo Endeiza. Se sienten confiados como nunca y hasta han tenido que tratar de evitar la trampa de caer en el triunfalismo. Aún no han ganado nada, les señalan algunos cuadros del oficialismo y bien les viene la advertencia.

Supieron convertir la amenaza del sistema de lemas en una fortaleza impensada, al punto de que es la primera vez en cuarenta años que se ve un conglomerado opositor así de diverso, compacto y alineado bajo el liderazgo de Claudio Poggi, que construyó esa fisonomía con tres triunfos previos en las urnas -PASO 2017, PASO y general 2021.

Cambia San Luis celebró sus caravanas en las principales localidades de la provincia, que por cierto tuvieron un acompañamiento multitudinario.

Más allá de la lectura de las encuestas que los ubican como favoritos creen que están leyendo correctamente el humor social que demanda un cambio, una gestión que responda a sus prioridades y que parece señalar un fin de ciclo.

El eje discursivo de Poggi, gran elector del lema, se enfocó en la promesa de combatir el hambre y la pobreza infantil, que llegó al 62%; la inseguridad muy vinculada con la droga; la construcción de viviendas y generación de trabajo genuinos, y la recuperación de la salud como un bien público.

Su última aparición mediática fue en una entrevista en Radio Dimensión, con el periodista Nino Romero. Allí hizo un pedido especial: que todos vayan a votar, y que los indecisos y enojados con el Gobierno canalicen su bronca a través del voto.

«A ese ciudadano que hoy está indeciso, a ese ciudadano que está embroncado, a ese ciudadano que le da lo mismo ir o no ir a votar. Yo le pido, no por Poggi, le pido por él, por sus hijos, por sus nietos, que le tenemos que ganar a un sistema de clientelismo, que solamente se ocupa del ciudadano 15 días antes de la elección» fue su pedido.

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