El flamante presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Hereford, Jorge Carlos Collinet estuvo este viernes en San Luis hasta donde llegó para firmar junto a la presidenta de la Sociedad Rural de San Luis, Yeny Yurchag el convenio marco para la realización de la 36° Exposición Nacional Hereford del 5 al 8 de octubre próximo en el tradicional predio de Belgrano esquina Rawson, en la ciudad de San Luis.
Se trata de un evento muy valioso para la institución puntana porque “permite retomar los vínculos que había, darle continuidad al trabajo -explica Yurchag- y traer animales de muy buena genética y que estén al alcance de nuestros productores”.
“Muchas veces nos pasa que no se consiguen porque San Luis es una de las últimas expos que se realizan a lo largo del año, entonces estos animales reproductores macho o hembra ya se han vendido anteriormente en otros remates” contextualizó la presidenta de la rural puntana.
Collinet, que llegó acompañado del director Ejecutivo de la nacional de Hereford, Juan Aloé, junto a directivos de la entidad ruralista puntana confirmaron la muestra nacional en el marco de lo que será la 76° Exposición Agroganadera Comercial e Industrial y 20° Exposición de Granja.
El contexto nacional en un año marcado por la agenda electoral, la sequía, las preocupaciones y expectativas de los productores, los objetivos de la entidad en la que asumió hace menos de un mes fueron los ejes de la entrevista que DePolítica junto a colegas especializados pudo concretar con Collinet, y cuyo contenido se comparte a continuación:

– ¿Cuáles fueron los motivos específicos que los llevaron a decidir hacer la Exposición Nacional de Hereford en San Luis?
Jorge Collinet: -Bueno, primero la plaza, la zona de San Luis es una zona muy importante para la raza. De hecho, en un momento era la raza, casi la única raza que había aquí. Quedan muy buenos rodeos, muy buenos criadores y bueno, una forma de mejorar la genética de nuestros rodeos, el negocio ganadero es traer la exposición nacional, que trae la genética de todas las cabañas que trabajan todo el tiempo para mejorar su raza, traer acá para que se pueda adquirir esa genética y llevar a los rodeos.
Cada reproductor que se compra en una exposición con una genética mejorada y se lleva al campo, un pedacito de esa genética queda incorporada a los rodeos, eso significa más productividad, significa más rentabilidad para el criador y para el ganadero.
La elección de esta zona es claramente vinculada a la importancia de la raza Hereford que tiene en San Luis.
– Hace pocos días que fue elegido presidente de la Asociación Hereford. ¿Con qué se encontró, cómo está la entidad?
– La entidad está muy bien, estamos trabajando, somos un grupo, venimos casi la mayoría de la comisión anterior, así que hay un grupo con objetivos comunes, con ganas de trabajar, y en estos dos años vamos a hacer foco en cuatro ejes muy importantes. El primero es el trabajar más con las zonales en este tipo de convenios.
– ¿Eso es promoción de la raza?
– La promoción de la raza a través de la acción que hagamos con las zonales, en todo el país, porque creemos que el verdadero contacto con los productores locales, la posibilidad de promocionar la raza tiene que estar más en cada localidad. Así que, por supuesto, la asociación tiene los medios, tiene el apoyo, pero queremos promover las sesiones locales.
El segundo eje tiene que ver con el mejoramiento genético porque es uno de los pilares de la competitividad en el negocio ganadero. Debemos tener cada vez mejor genética. Tenemos otros programas, puro registrados, pampa seleccionados y aparte le vamos a dar un impulso especial al pedigree.
El tercero eje es la atención a los socios; siempre tenemos que considerar que el socio requiere información, requiere participación en muchas temáticas, y también tenemos convenios con algunas empresas, así que debemos acercarles esos convenios al socio.
Finalmente uno de los puntos que queremos trabajar a partir de esta gestión es el de los bonos de carbono. Por dos motivos; primero porque hay un montón de empresas ganaderas en diferentes regiones sobre todo las silvopastoriles que seguramente están absorbiendo más carbono al suelo que lo que utilizan las vacas. Y eso este significa que midiendo, midiendo, midiendo, tres, cuatro, cinco años, a lo mejor se puede generar una tonelada de carbono que quedan en los establecimientos y a partir de ahí generar un bono que se puede comercializar para que las empresas que en el mundo no logran cumplir con los estándares de reducción, salvando su diferencia, comprando esos bonos verdes. Y es una platita, pero el otro objetivo es terminar con la discusión de que la ganadería contamina el ambiente, porque si nosotros no podemos estar contaminando, generando metano y dióxido de carbono y al mismo tiempo podemos genera un bono que los compren las industrias que tienen que cumplir con sus estándares. Así que esto le demuestra a un ciudadano común que la ganadería no es parte del problema, sino que es parte de la solución.
– ¿Usted es ingeniero agrónomo?
– Yo soy ingeniero agrónomo. El anterior director es ingeniero industrial, el anterior era abogado, el anterior era el ingeniero agrónomo.
– ¿Qué usted sea ingeniero agrónomo implica alguna particularidad en el concepto de cómo gestionar la institución?
– No, no creo que tenga importancia la profesión de la persona que conduce la institución, si no más vale sus ideas acerca de todo esto que hoy estamos hablando, ¿No es cierto?
– En 2024 la entidad cumple cien años. La raza Hereford ¿desde cuándo está en Argentina?
– Bueno, ese era el último eje que quería especificar porque efectivamente la raza hace más de ciento cincuenta años, o sea, ciento cincuenta años que ingresó el primer reproductor que se llamó Niágara, debemos estar en los ciento sesenta años, pero la institución se formó y se constituyó el tres de noviembre de mil novecientos veinticuatro. Así que el año que viene va a cumplir cien años la institución.
– Usted siempre habla de la plasticidad de la raza. En términos geográficos, de Cuyo o en todo caso de San Luis, ¿cómo ve el desarrollo de Hereford?
– La raza, nosotros decimos que es la raza sin fronteras, porque la raza se adapta a un montón de climas y de estaciones pastoriles, y entonces encontramos en Tierra del Fuego que la raza está adaptada, también en Patagonia, en el centro Oeste también por otras razones por otras, en San Luis por otras, Corrientes por otras, en la pampa húmeda por otras, es una raza muy plástica, que por su facilidad de engrasamiento, su fertilidad, su productividad, la hace perfectamente adaptable a cualquier situación.
– Al productor que compra un toro Hereford en la próxima exposición. ¿Qué le garantiza la entidad?
– No, nosotros no garantizamos directamente a ningún reproductor. Pero la asociación tiene un marco en el cual tienen los planes de desarrollo genéticos y las pautas para las exposiciones. O sea, cuando viene una exposición como la que va a haber acá el cinco de octubre, hay una admisión, viene animales que están previamente marcados por el pedigree, por un lado, está la admisión que es un concepto parámetro porque la hacienda que viene ya viene con sus registros y con sus pergaminos genéticos que la hace venir a competir con otros iguales para elegir cuál es el mejor reproductor de cada categoría. Ese reproductor de cada categoría es el que tiene la mayor cantidad de atributos. Además también son muy buenos, ¿no es cierto? Pero bueno, el sistema de competencia nos lleva a que cada vez los cabañeros van a estar mejorando lo que tienen porque quieren sobresalir.
– ¿Qué cantidad de animales Hereford hay en Argentina y qué proporción es en relación a otras razas?
– No tengo el dato exacto porque no hay registros. O sea, ni Senasa ni nadie toma el número de cuántos animales hay de cada raza y cuántos cruzan. Sí podemos decir que es una de las razas de las más importantes de del país. Hay dos razas británicas que son las más importantes, una es Hereford y Angus, y después hay dos razas que llamamos sintéticas, que son el Braford y Brangus, y Braford se hace con Hereford y Brahman. Así que el Hereford ocupa una función importantísima de la ganadería argentina.

– Usted habla con productores de todo el país, ¿qué les preocupa?, ¿cómo los ha afectado la sequía?, ¿de qué le hablan?
– Bueno, fue terrible la sequía este año, porque no es la sequía del veintitrés, es la sequía de hace tres años. Entonces fue de a poquito destruyendo pastizales, destruyendo pasturas porque la falta de humedad hizo que los pastos no rebrotaran y la siembra se terminó deteriorando mucho. Entonces va a costar tiempo. Como decimos en el campo, llueve agua, no llueve pasto. Eso lleva un tiempo, pero bueno, el capital genético está. Lo que necesitamos es un poquito de tiempo para que el clima nos dé el pasto. Es muy importante la producción de pasto porque entre nosotros sabemos que primero producimos pasto, después producimos carne. Es fundamental que se reconstituya la producción del pasto.
– Ya que el productor siempre está pensando el mediano plazo. ¿Cuál es el estado de ánimo respecto de la situación política del país?
– Siempre que hay vientos de cambio estamos contentos y yo creo que la Argentina tiene en este momento vientos de cambio. No lo digo yo solamente sino que hasta el mercado de acciones y bonos, la proximidad de un cambio de signo está trayendo entusiasmo a los inversores y están comprando acciones, bueno, esperemos un poquito a ver qué está pasando, pero yo creo que hay vientos de expectativas, vientos de cambios… nosotros tenemos que tomar decisiones más allá de la coyuntura política, por la naturaleza de nuestra actividad y más en el caso del cabañero porque son años, porque cuando uno llega a una cabaña y ve 25, 30, 40 años de genética y ve lo que hay ahí o sea es muy importante la macroeconomía, es muy importante la política porque nos ahoga o nos asfixia pero a nivel de todos los días a las decisiones hay que tomarlas igual.
– En esta coyuntura nacional, en un año electoral, ¿cuál es el escenario que usted vislumbra como presidente de la entidad, de cara a un eventual posible cambio de signo político en el Gobierno?
– Primero quiero aclarar que todo el tiempo estamos tomando decisiones en la actividad ganadera y la más corta son tres años, así que muchas veces los avatares de nuestra política no pueden tomarse en cuenta para las decisiones que tomamos. El ganadero es un ejemplo para el decisor argentino, porque está pensando siempre en el mediano plazo. Piense que, vamos a poner un ejemplo, viene un criador acá, compra un toro, ese toro lo lleva al campo, va a servir la vaca, que van a parir en agosto del año que viene, que se van a destetar en marzo del 26, que se va a recriar y vender el novillo en marzo-junio del 27. Dónde vamos a estar en ese momento no lo sabemos, pero sin embargo la decisión hay que tomarla. Entonces todo el tiempo estamos acostumbrados a tomar decisiones de mediano plazo. Entonces la pregunta, voy a tratar de hacer la respuesta, pero primero quiero aclarar esto porque para el productor ganadero tienen que tomar igual la decisión y siempre estamos para adelante. Es un sector muy pujante, es un sector donde la genética argentina es reconocida en todos los lugares y es consecuencia de eso, de que el productor siempre eligió, siempre decidió por el mediano plazo. Así que cualquier situación que ocurra de acá a las elecciones PASO o a la próxima administración del país hay que hacerlo igual. Pero bueno, siempre también reclamamos, ¿qué reclamamos? Cualquiera sea el color político que venga, reclamamos que básicamente nos saquen la pata de encima, saquen los impuestos. Hay impuestos implícitos y impuestos explícitos. Hay impuestos a las exportaciones, impuestos a un montón de gabelas que nos graban todo el día. Vamos a comprar una camioneta, vamos a comprar un tractor, ya sabemos que el 50 o 60% de lo que estamos gastando son impuestos, todo es una catarata de impuestos, y después viene el último impuesto que algunas veces lo mencionan como impuesto inflacionario, pero la gente dice, bueno, es impuesto inflacionario, pero es un impuesto. Es un impuesto que paga la ciudadanía para cumplir el presupuesto del Estado. Así que toda esa carga impositiva enorme es lo primero que pedimos. Sáquennos la pata de encima. Pues el productor sabe lo que tiene que hacer. El productor argentino está muy tecnificado, es un verdadero empresario agropecuario que va a saber lo que hacer. Así que no sé si más que ponerme contento o triste con quien venga, lo que le pediría a todos es eso.
– ¿Siente que esa demanda forma parte de la agenda de discusión de los candidatos presidenciales?
– Pregunta difícil. Habría que preguntarse si los votantes que van a poner el voto tienen claro que eso es lo que necesitamos en la Argentina. No lo sé. Parecería que sí. Parecería que sí. Parecería que estamos cumpliendo un ciclo. Parecería que estamos en un momento bisagra, donde el modelo anterior ya está. Pero no soy un futurólogo.
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