Alberto se mira en el espejo y ve a Cristina

27 de abril de 2023
Alberto y Cristina, reflejados en una imagen.

Son inquietantes las similitudes que por estas horas tienen los recorridos políticos de Cristina Kirchner y Alberto Rodríguez Saá.

Un reflejo del espejo político, una misma cara.

 

1. Ambos lideran proyectos de gobierno configurados con predominancia de su estilo personal.

De hecho, el albertismo ha sido muchas veces definido como la versión puntana del kirchnerismo por compartir la agenda de gestión, sus posiciones tantas veces a contramano del sentido común de la opinión pública. También el armado del gabinete puntano ha sido otras tantas veces comparado con la penetración de La Cámpora en los organismos nacionales, esto es un grupo cerrado y liderado por un familiar.
Los tiempos para sus manejos partidarios son un calco. Las puertas partidarias se abren o cierran con la llave de una sola persona.

 

2. Ambos enfrentan procesos electorales muy complicados.

En el escenario nacional las posibilidades del kirchnerismo parecen reducirse cada vez más, cuando incluso ya hay analistas políticos que lo imaginan fuera de un eventual ballotage; mientras que en la provincia de San Luis los sondeos que comentan dirigentes de la oposición y del propio oficialismo dan cuenta de un escenario en el que por primera vez en 40 años el Gobierno corre de atrás a su rival y a 45 días de la elección.

El propio Rodríguez Saá admitió por segunda vez en cuestión de horas en dos entrevistas radiales que las posibilidades de una derrota ya están en su cabeza, como nunca antes. Reconoce que en ese caso él será opositor al nuevo gobierno.

 

3. Ambos eligieron sus candidatos a dedo.

Cristina eligió a Alberto Fernández y lo informó a través de un tweet. Alberto Rodríguez Saá eligió a Jorge “Gato” Fernández y lo informó en el canal estatal. En ninguno de los dos casos hubo consultas con otros dirigentes de sus espacios. En ambos casos fueron decisiones unipersonales.

 

4. Ambos se subieron al ring mediático.

Cristina decidió tomar la iniciativa y este jueves por la tarde fue la figura central en el lanzamiento de la Escuela Justicialista Néstor Kirchner, toda una movida política ya desplazado Alberto Fernández del juego de la reelección. Por su parte Alberto Rodríguez Saá encabezó el acto de presentación de los candidatos del oficialismo y parece haberse puesto al frente de la campaña, asumiendo el riesgo de afectar la imagen de sus candidatos y contrariando la idea de un cambio real.

5. Ambos se han puesto muy agresivos con sus rivales.

Cristina Kirchner apuntó elípticamente contra el candidato de la Libertad Avanza, Javier Milei al que calificó de “mamarracho”. “Los mamarrachos que dicen que la casta tiene miedo… Si nunca te pasó nada ¿de dónde te tenemos miedo? Caradura», le dijo Cristina. También Alberto no quiere mencionar por su nombre a Claudio Poggi: le dice “ese señor”. Recién este jueves tuvo que pronunciar su nombre, y lo hizo para decir que “Poggi es el hombre más rico de San Luis (sic)”. Para descalificarlo usa las fake news que inventa el diario de su propiedad. Alberto, como Cristina, tiene su propio 6-7-8, salvando las distancias.

 

6. Ambos se encuentran en el tiempo de descuento de su vida política.

Con ellos se irá una forma de hacer política, tal vez mejor en términos del compromiso militante, tal vez peor en la riña con el respeto institucional y el lugar que le asignan al Estado del cual se sirven. Sus temperamentos fueron moldeados en las turbulencias de los años 70, si bien vivieron esos años en diferentes veredas ideológicas.

En ambos casos se habla de un fin de ciclo.

Se parecen demasiado.

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