Alvarez Pinto y el armado opositor en Junín

El intendente de Merlo, Juan Alvarez Pinto tiene en sus manos la responsabilidad del armado político que garantice un triunfo en la elección de los diputados por Junín que se renuevan este año y cuyas bancas ocupan Ricky Chávez, José Fara y Mónica Domínguez.

En su entorno son optimistas en hacer una gran elección.

Alvarez Pinto, que la semana pasada capitalizó los exabruptos que le propinó el ministro de Seguridad, Luciano Anastasi en un hecho inédito –un ministro entregando una nota en una mesa de entrada municipal-, prepara su propuesta de primera candidata a diputada departamental y también para encabezar la lista de concejales de esa localidad en donde se renuevan cinco bancas.

El intendente piensa en una mujer, joven, de su gabinete o cercana a su estructura, sabiendo que tanto Miguel Postiguillo como José Fara, tienen sus propios nombres. Algunos dirigentes radicales creen que esa mujer podría ser Cristina Nicoletti.

También piensa en estos armados el ex intendente, Sergio Guardia, de Avanzar, que tiene banca como Senador provincial hasta el 2023.

Estas especulaciones rondan las cabezas de esos dirigentes de Junín.

El Hospital, Moria Casán, el personal de Salud y las vacunas

Es un deber moral que el Gobierno provincial le pague a los profesionales y técnicos de la salud que no cobraron el bono que dispuso Nación por trabajar durante la pandemia, en vez de pagarle a Moria Casán para que promocione el nuevo hospital.

Esa es la síntesis que hacen los dirigentes de la Asociación de Profesionales y Técnicos de la Salud (APTS) para hablar sobre el contexto en el que se conocieron los posteos de la vedette porteña en sus redes sociales promocionando la obra edilicia en San Luis.

“¡Indignación! El gobierno de la provincia le paga a la Sra. Moria Casán para hacer publicidad de lo que será el nuevo Hospital Ramón Carrillo, mientras obliga a sus profesionales y técnicos de la salud a pasarse al régimen de monotributo promulgando una nueva forma de precarización laboral”.

Con ese posteo, la dirigencia de APTS se manifestó en las redes expresando su rechazo a esa promoción a cargo de la mediática Casán.

“Vemos con desagrado que Moria Casán haya publicado una propaganda en su instagram del Hospital Ramón Carrillo. Sabemos que estas cosas no son casuales, que estas cosas no suceden porque sí; la señora Moria Casán no tiene nada que la vincule con esta provincia salvo recibir un sueldo o un pago por hacer propaganda en sus redes. No tenemos nada en contra de la señor Moria Casán, pero sí contra el Gobierno de la provincia que permite este tipo de cosas y este gasto de dinero” le dijo la titular de ese gremio, Ana Lía Trifiró a esta página.

“Ese dinero que cobra Casán se podría usar para otras cosas, por ejemplo, para pagarles los 20 mil pesos, de los que pagó Nación y que mucha gente de San Luis no cobró, entre ellos los trabajadores de Salud Mental que no percibieron este bono, personal de los Centros de Atención Primaria de la Salud de la Costa, la primera cuota que no recibió el personal de ningún Hospital de Día ni ningún centro de Salud; la Provincia debería ocuparse de arreglar esas cuentas, es un deber moral, porque la salud pública ha respondido al cien por ciento o más, no hemos tenido ni un solo reconocimiento más que los aplausos de la gente, que agradecemos” dijo Trifiró.

“Cuando hemos pedido desde APTS un aumento de sueldo para equiparar la pérdida del poder adquisitivo que hemos tenido con el sueldo nuestro en 2019, todavía ni siquiera nos han respondido. No nos sentimos ninguneados porque sabemos que lo que hace APTS molesta, de eso estamos convencidos. Desde adentro, nuestros amigos nos dicen que siempre están muy pendientes de lo que diga APTS; lo que dice APTS molesta porque ningún otro gemio de la salud el año pasado y lo que va de este año se ha quejado de estas políticas públicas de la manera y seriedad con que lo hacemos. Somos el único gremio provincial que lo ha hecho, y si bien somos el único gremio provincial que tiene a su cargo profesional y técnicos, hay otros gremios de la salud que deberían haberse involucrado y no lo hicieron, o lo hicieron con declaraciones que no tienen mucho fundamento” aseguró Trifiró.

Los reclamos de la dirigente gremial se extienden a la instrumentación de la campaña de vacunación contra el Covid-19 que diagramó San Luis en donde “no todo el personal de salud ha sido vacunado, la gente de la salud pública que trabaja en la parte privada no ha sido vacunada, y la gente de la salud pública que trabaja en el sector público tampoco ha sido vacunada ni ha sido llamado para ser vacunado”.

“Se han vacunado a amigos de políticos, amigos de funcionarios y personas a las que no les hubiese correspondido en esta primera etapa. No se ha priorizado a nadie, se ha vacunado a quien se les ha dado las ganas. Esa es la verdad” cerró.

Asumió Bernal y se completó el Superior Tribunal

Con la asunción de Diana Bernal en la mañana de este lunes se completó el Superior Tribunal de la Provincia que quedó constituido por Carolina Monte Riso –presidenta-, Cecilia Chada, Jorge Levingston, Jorge Fernández y la propia Bernal.
La ceremonia se desarrolló en el Salón Blanco del Palacio de Justicia con la presencia del Procurador General de la Provincia, Luis Martínez y el ministro de Justicia, Gobierno y Culto, Fabián Filomena.

¿San Luis adelanta la fecha de elecciones?

Una pregunta abre el juego de los interrogantes políticos del 2021. ¿San Luis adelantará las elecciones para cargos provinciales o compartirá la fecha de comicios con Nación atando su suerte a la gestión de la presidencia de Alberto Fernández?.
Por ahora esa pregunta no tiene respuesta pública. Su maduración en la cabeza del Gobernador Alberto Rodríguez Saá requiere aún de tiempo y análisis: cómo evoluciona la pandemia, cuál es el cuadro social que se puede proyectar en el país y la provincia, y –por qué negarlo- la conveniencia de los tiempos políticos.
San Luis debe renovar 103 cargos: 3 diputados nacionales, 4 bancas de senadores provinciales, 22 bancas de diputados provinciales, 10 intendentes y 64 concejalías.
Si bien la opinión de la mayoría de sus pares no es una referencia sobre lo que pueda decidir Rodríguez Saá, hasta ahora sólo cuatro gobernadores han asegurado públicamente que no desdoblarán la fecha de los comicios: Axel Kiciloff, de Buenos Aires; Raúl Jalil, de Catamarca; Gerardo Zamora, de Santiago del Estero y Ricardo Quintela, de La Rioja.
El resto de los mandatarios adopta una posición componedora ante el presidente Alberto Fernández: le dicen que la idea es suspender las PASO -porque perdieron su esencia y se debería limitar la discusión por las candidaturas a ámbitos estrictamente partidarios-, pero unificar fecha con Nación. ¿Para qué me piden que suspenda las PASO si todos van a adelantar sus elecciones provinciales?, les reprochó el presidente Alberto Fernández en La Rioja.
El miércoles 20 de enero, un día después de que el salteño Gustavo Sáenz convocó a elecciones en su provincia para el próximo 4 de julio, una decena de mandatarios le pidió al presidente suspender las PASO. En esa mesa en Chilecito, La Rioja, estuvieron el anfitrión, Ricardo Quintela; Raúl Jalil, de Catamarca; Jorge Capitanich, de Chaco; Gustavo Valdés, de Corrientes: Gildo Insfrán, de Formosa; Gerardo Morales, de Jujuy, el propio Gustavo Sáenz, de Salta y Juan Manzur, de Tucumán, También los vicegobernadores Carlos Arce, de Misiones y José Emilio Neder, de Santiago del Estero.
Por ahora, el primer test electoral 2021, será en Salta en donde no hay primarias y se votará con boleta electrónica. Los salteños deben elegir diputados y senadores provinciales, concejales municipales e intendente en la localidad de Aguaray, en el norte salteño, al límite con Bolivia.
La llamada al juego político en San Luis tiene una primera escala en poco tiempo: la apertura de sesiones ordinarias ante la Asamblea Legislativa. La cuenta regresiva electoral está en marcha.

Mones Ruiz y una agenda a pleno en Junín, territorio difícil para el oficialismo

De que el año político está en marcha no hay ninguna duda. Contrariamente a quienes puedan pensar que está todo planchado, los movimientos en pleno verano, vaticinan un calendario que será muy movido, mes a mes.

Junín, un departamento que le es muy adverso al oficialismo, de hecho tiene tres importantes localidades conducidas por la oposición: Juan Alvarez Pinto en Merlo; Marta Ponce en Santa Rosa del Conlara y Gastón Herrera en Carpintería, fue escenario de una intensa agenda de acciones políticas por parte del vicegobernador, Eduardo Mones Ruiz.

Mones Ruiz con dirigentes de Junín.

Junín es todo un desafío para el peronismo puntano. El Gobierno lo sabe. Este año se renuevan tres bancas en la Cámara de Diputados de la provincia, las que hoy ocupan Ricardo Cháves, Mónica Domíngues y José Fara. También se deben elegir cinco concejales en Merlo y tres concejales en Santa Rosa.

De hecho, la agenda política del vicegobernador incluyó reuniones con dos ex intendentes de Merlo, como Rody Flores y Gloria Petrino, a quien acompañó en un operativo de Anses. Con el foco puesto en la villa turística, también tuvo un encuentro con el actual intendente Juan Alvarez Pinto. Luego hubo reuniones con el consejo departamental y con el Consejo Consultivo del PJ en Merlo; y con los intendentes de El Talita, Darwin García; de Los Molles, Héctor “Lalo” Urquiza, y de Lafinur, Germán Nievas. Y finalmente con otros dirigentes de Merlo.

Mones Ruiz en Merlo junto a Guillermo Andrada, dirigente local del peronismo.

A la agenda política se le sumaron actividades oficiales por el regreso de los vuelos al Aeropuerto del Valle del Conlara y con la conducción de la Cooperativa Telefónica de Merlo (Foto portada de este artículo).

Toda una declaración de lo que significa Junín para el oficialismo provincial.

Cuando el ABL es el ABC: la gestión de Tamayo y los desafíos de Russo

El año político que inicia le abre una nueva oportunidad al intendente de San Luis, Sergio Tamayo para reorientar su gestión con el objetivo de darle respuesta a la mayor demanda que le formulan los vecinos: la prestación de los servicios conocidos como ABL, (alumbrado, barrido y limpieza) tan básicos como urgentes.

Dicen algunos dirigentes con experiencia que a veces a los Ejecutivos les cuesta arrancar. Que nadie puede prolongar esos tiempos de “aprendizaje” a riesgo de que esa primera imagen se perpetúe en la consideración vecinal. Y que las encuestas que circulan están en rojo con niveles de reprobación de la gestión muy alarmantes.

Con ese escenario arranca el nuevo secretario de Gobierno, Andrés Russo, luego del enroque dispuesto por el intendente en los últimos días de diciembre pasado.

La prioridad no puede ser nunca el maquillaje estético de semáforos pintados de gris para evitar polución visual cuando los verdaderos problemas de la ciudad se cocinan en los barrios: calles oscuras, problemas de suministro de agua, malezas y abandono de espacios verdes, incertidumbre por la prestación del servicio de transporte, más cloacas, asfaltos y otras “domesticidades”.

En eso se enfocará Russo consciente de que debe mejorar la eficiencia de la tareas que realiza el área de servicios municipales, tratando de que a fuerza de intervención en los barrios se deje atrás lo más rápido posible la mala imagen del primer año de gestión municipal.

Deberá recuperar territorio para una gestión municipal a la que le falta presencia en los barrios. Deberá estar presente en los 22 circuitos electorales. Como señalamos antes, muchas veces esa primera imagen se ha convertido en un lastre muy difícil de sacarse de encima.

El nuevo secretario de Gobierno deberá sacar del ostracismo a los funcionarios que hoy son absolutos desconocidos para la sociedad, vincularse con un verdadero plan de comunicación que explique qué hace la Intendencia entendiendo que no alcanza con un posteo en Instagram. Una versión indica que en los próximos días asumirá en la oficina de prensa municipal un periodista con más de 20 años de oficio y que tiene claro lo que tiene que hacer.

También tendrá por delante Russo una tarea política no menor: consolidar los acuerdos políticos y ampliar los consensos necesarios para apoyar la gestión desde la Legislatura municipal en un año marcado por un test electoral que no se advierte fácil para ningún oficialismo.

La lista puede seguir con otros desafíos, pero sin duda no habrá futuro ni a mediano plazo sino se garantizan los servicios básicos que reclaman los vecinos.

Un nuevo año comienza. El veredicto de los vecinos estará a la vista en unos meses.

Villa Mercedes: Frontera analiza retoques en su Gabinete

El intendente de Villa Mercedes, Maximiliano Frontera retoma su tarea frente a la intendencia esta semana con la intención de analizar y concretar algunos retoques en el gabinete municipal.

La información que trascendió es que sólo serían retoques porque se trataría de cambios de funciones de dos o tres figuras actuales, que seguirán en el equipo municipal, pero en otras tareas. Todo indica que esas modificaciones se verían reflejadas desde el 1° de marzo próximo.

Frontera postergó estas decisiones para el inicio del nuevo año, que trae consigo un fuerte desafío electoral provincial, -en Villa Mercedes se elegirán 6 concejales, y un Senador provincial departamental-, convencido en que debía cerrar el primer año de su gestión sin mayores sobresaltos.

Las encuestas que maneja la dirigencia lo muestran con un nivel de aprobación de gestión aceptable, incluso con algunos puntos por encima del caudal de votos que cosechó en la elección que lo llevó al sillón municipal en 2019, aunque se trate de distintos parámetros.

El oficialismo municipal está en minoría en el Concejo Deliberante por lo que Frontera aspira a conducir un triunfo electoral que le permita contar con mayoría propia en la legislatura municipal.

Esa tarea requerirá de diálogo y consensos con grupos políticos que conviven en Villa Mercedes y que se referencian en el vicegobernador, Eduardo Mones Ruiz; en el diputado nacional Carlos Ponce; en el presidente de PARTE, José Giraudo; sectores kirchneristas y dirigentes que acompañaron la gestión del ex intendente, Mario Raúl Merlo. Indudablemente va a requerir de todos ellos -también de Terrazas- para lograr el objetivo de un triunfo departamental y municipal, y en ese sentido tiene clara su responsabilidad como máxima autoridad institucional y a la vez como presidente del Justicialismo en Pedernera.

Esta semana, Frontera le aseguró a Apuntes de San Luis que está muy enfocado en mejorar la gestión municipal: «La mejor encuesta es trabajar todos los días y que el vecino de Villa Mercedes se sienta acompañado y comprendido», le dijo a ese sitio web en relación a una publicación que lo proyectaba en el escenario provincial a partir de la lectura de algunos sondeos de opinión muy favorables. «…No soy ingenuo: creo que hay una clara operación política para intentar enfrentarme con la conducción», respondió Frontera en ese artículo. (click nota)

Por cierto, la reapertura del balneario “Los Filtros” –cerrado durante varias décadas-, la recuperación de la administración del Parque Costanera Río V –el viejo Lago de Villa Mercedes- y la puesta en valor del dique Vulpiani enriquecieron el menú de recreación estival para los vecinos de la ciudad, lo que le valió a Frontera una mejora en la consideración de la imagen de su gestión.

En ámbitos políticos destacan también su férrea decisión de “intervenir” en Obras Sanitarias, una dependencia municipal clave en la prestación de servicios, que se había convertido a lo largo de los años en una suerte de organismo autónomo con pésima consideración popular a raíz del deficiente servicio que prestaba.

Exclusiva a Alexandre Roig: el desafío de pasar de planes al trabajo en cooperativas

Alexandre Roig, francés nacionalizado argentino y militante del Movimiento Evita, es el flamante presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES).

Su currículum académico profesional entra a presión: Roig es investigador del Conicet, académico universitario de la Universidad Nacional de San Martín, doctor de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales en sociología económica del desarrollo (Francia), Master del Instituto Universitario de Estudios sobre el Desarrollo de Ginebra (Suiza), Master en Ciencia Política de la Universidad de Toulouse (Francia),  impulsor del Centro de Estudio Sociales de la Economía que lleva adelante investigaciones sociológicas y antropológicas sobre dinero y finanzas, autor de libros, conferencista, docente y dueño de otra decena de títulos y reconocimientos en prestigiosos ámbitos académicos.

Su designación por parte del presidente Alberto Fernández abrió la puerta para conocer su visión sobre el trabajo, el cooperativismo, los planes sociales y la realidad argentina en este tiempo de pandemia y crisis.

Pregunta: -¿Cómo llega un sociólogo y académico como usted a convertirse en presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES)? ¿Cuál es el rumbo que llevará su gestión?

Alexandre Roig: -Yo estoy convencido desde hace tiempo que el trabajo intelectual y académico y el trabajo político tienen un denominador común que es el dar y la voluntad de transformación.

Para el tiempo, trabajar para el otro, es lo que hace un docente y es lo que hace un político que está convencido de la transformación, con lo cual en mi caso en particular, mis temas de investigación me fueron llevando a analizar la economía popular, eso me ha llevado a trabajar con organizaciones populares y con el Movimiento Evita en particular, y desde ahí hemos ido construyendo una agenda, una serie de debates que creemos que pueden contribuir a la transformación de la sociedad en su conjunto.

Fue entonces una convergencia de una agenda intelectual y de una agenda político y social, y por lo menos, en lo que nos concierne, estamos convencidos de que la posición intelectual no puede, si pretende realmente transformar a la realidad social, estar fuera de la vida política, con lo cual no hay una posición de neutralidad axiológica, sino que para nosotros la vida intelectual es básicamente compromiso y el compromiso es estar adentro de la historia, no mirándola desde afuera. Los que mueven la historia son las grandes organizaciones.

Pregunta: -En entrevistas anteriores de esta página, se confrontó a dirigentes políticos puntanos con dos ideas muy actuales surgidas a partir de la pandemia y sobre las que debaten reconocidos intelectuales. La primera es la tensión entre la solidaridad -lo mancomunado- versus el temor -el individualismo-; y la segunda refiere a la necesidad de rediscutir el rol del Estado y sus límites de acción. ¿Qué piensa sobre estas dos ideas?

Alexandre Roig: -Esas dos ideas son interesantes porque finalmente uno de los grandes dramas de nuestra sociedad contemporánea es haber construido la realidad social de manera tan dicotómica, esas divisiones binarias de las cuales todos nos quejamos, tratamos de revertirlas, pero diría que uno de los puntos centrales, o iniciales de ese problema social –división dicotómica de la realidad social- es que tenemos categorías dicotómicas. Por ejemplo, se piensa en función de una vieja tradición liberal de que el Estado y la sociedad están totalmente separados. El problema es que esa separación plantea muchos equívocos y una división del trabajo dentro de la sociedad que es improductiva. Por qué, porque en una sociedad compleja es muy importante que la sociedad esté dentro del Estado y no afuera del Estado. Eso no significa que el Estado tiene que intervenir en lo social en todos los puntos, sino más bien al contrario, que el Estado tiene que estar atravesado por lo social. Y eso es importante porque básicamente en la sociedad están los saberes sobre la transformación de nuestras sociedades. Dentro de la sociedad están los saberes productivos, los saberes comunitarios, los saberes que permiten identificar los problemas, encontrar soluciones y también, sobre todo, encontrar caminos de transformación social. Entonces, es muy importante poder salir de esa dicotomía entre Estado y sociedad porque es muy importante que la sociedad esté dentro del Estado a través de mediaciones, y eso es válido para la economía popular, como es válido para el mundo de la producción privada, como es válido para el mundo científico; es decir, es importante que exista esa interacción, que estén las mediaciones que permitan esa articulación.

Empiezo por este punto porque desde ahí se deduce la importancia de construir una sociedad en torno a lo común, las sociedades se construyen y siempre se construyeron en torno a lo común, nunca se puede construir una sociedad de individuos. Se puede construir una sociedad con individualidades que comparten algo común, y eso es lo propio de la etapa actual de la vida moderna en la cual estamos.

Pregunta: -Muchas veces se escucha en los debates políticos que algún dirigente reclama la necesidad de recuperar la cultura de trabajo. Se argumenta que un par de generaciones de argentinos vive fuera de esa cultura. ¿Cuál es su visión sobre la realidad del trabajo en nuestro país?

Alexandre Roig: -Yo creo que justamente, lo propio de la transformación del capitalismo de los últimos treinta años hizo que se modificaran las lógicas del capital; fueron cada vez más “financiarizados”, se usa cada vez más los algoritmos, y las tecnologías del capital son cada vez más centrales en la forma de producir acumulación; otras transformaciones de procesos productivos industriales hacen que hoy en día el trabajo tenga formas diferentes, en general en desmedro de la calidad del trabajo y de la protección de los trabajadores.

Pero eso no significa que los trabajadores hayan quedado pasivos esperando que el Estado o el capital les resuelva el problema,  sino que justamente los trabajadores y las trabajadoras generaron su propio trabajo, se auto-organizaron, ese es el punto central entre la larga historia en la Argentina entre cooperativismo y mutualismo, y la economía popular; son sectores que han organizado la producción y los servicios en particular cuando ni el capital ni el Estado estaban en condiciones de hacerlo. Esto es clave, porque no es que no hay cultura del trabajo, sino que hay varias culturas de trabajo y que gran parte de la función del Estado y la política pública es potenciar esas culturas de trabajo que enriquecen en su diversidad al modo productivo argentino.

Pregunta: -¿Qué representa la figura del cooperativismo para este tiempo de pandemia y crisis que atravesamos los argentinos? ¿Cuál es el modelo de trabajo mutualista argentino? ¿Hay experiencias internacionales que pueden servir como ejemplo de este tipo de desarrollo colectivo? ¿Cuáles serían, para nuestro país, resultados auspiciosos?

Alexandre Roig: -Argentina es para el mundo un modelo de cooperativismo y mutualismo. No es menor que por primera vez en la historia del cooperativismo internacional, un argentino, Ariel Guarco, sea el presidente de la Alianza Cooperativa Internacional. Por qué, porque efectivamente aquí hay una gran tradición de cooperativismo y mutualismo con grandes ejemplos de transformación y desarrollo.

Los números son públicos, pero más del 10% del PBI está en manos de cooperativas y mutualistas; 27 millones de argentinos y argentinas están vinculados de alguna u otra forma con el cooperativismo y el mutualismo. Es decir que en Argentina hay un desarrollo enorme; ¿cuál es el problema?, el problema es que ese modo de organización de la producción, de los servicios, y de la vida y del trabajo no forma parte todavía de los grandes imaginarios argentinos. Entonces es importante que nosotros podamos trabajar esas imágenes, que podamos dar cuenta en la sociedad de esta forma de organización de la producción y de la vida, que pone el centro justamente en lo común, la cooperación, la mutualidad. Vamos a poner en conjunto las fuerzas a favor de un proyecto colectivo, y eso es una potencia enorme.

Obviamente durante las crisis, en los próximos tiempos vamos a escuchar hablar mucho de las cooperativas como formas de resolver las situaciones de crisis. Es muy importante que no limitemos la idea de la cooperativa y la mutual a los tiempos de crisis, porque es una forma eficiente de organizar la producción y los servicios en todos los momentos de nuestra historia económica. Son sumamente importantes, en particular en muchas ciudades del interior del país, hay un gran modelo para visibilizar, para profundizar y para ampliar en el cooperativismo y mutualismo argentino.

Pregunta: -La provincia de San Luis no escapa a los indicadores nacionales relacionados con la desocupación y la pobreza. Y tiene un alto número de habitantes que depende de planes sociales. El Movimiento Evita es, en San Luis, el espacio que más actividad y proyectos de economía popular lleva adelante en estos momentos. ¿Cómo se puede articular con esos trabajadores que hoy reciben la asistencia de planes provinciales o nacionales para que se integren o desarrollen proyectos de trabajo cooperativo?.

Alexandre Roig: -Una de las grandes líneas que vamos a profundizar es ampliar las herramientas normativas, crediticias y de información para las cooperativas de trabajo en Argentina. Hay actualmente cinco mil cooperativas y esperemos que podamos organizar la producción en muchas más cooperativas de trabajo porque eso lo que les va a dar es el marco legal, crediticio e informacional para que puedan llevar adelante. ¿Qué significa tener marco legal? Es primero, la certeza de poder trabajar en buenas condiciones, de tener los papeles en reglas, de poder pagar los impuestos que corresponden y por ende también, ser reconocidas por la sociedad al nivel que debieran ser reconocidas los trabajadores y trabajadoras de la economía popular. Efectivamente la figura de la cooperativa es clave porque es la gran herramienta de organización de la producción.

Nosotros esperamos que en ese proceso que llevamos adelante de pasar de planes a trabajo, la cooperativa sea una herramienta central. Vamos a poner todos nuestros esfuerzos para que así ocurra.

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Olivero abre el año político enfocado en la gestión

El intendente de La Punta, Martín Olivero apunta a los desafíos de este año político enfocado en la gestión de servicios y obras públicas para los vecinos. Los números de algunos sondeos de opinión, le dan la derecha a quienes –como en su caso- se han enfocado exclusivamente en la gestión de gobierno y la prestación de servicios municipales con obras.

Por eso decidió cerrar enero con un recorrido por las obras públicas que lleva adelante con fondos y equipamiento municipal y que exhibe con orgullo argumentando que es un circulo virtuoso de inversión, desarrollo y generación de mano de obra local.

El pavimento en las arterias principales de la barriada Licitación 6, en plena ejecución.

«Mantenemos el crecimiento sostenido, no descansamos y redoblamos nuestros esfuerzos en momentos difíciles para que la ciudad, sus vecinos y quienes nos visitan vean el progreso que es el fruto del esfuerzo de toda una comunidad» dijo en un recorrido por esas obras que compartió el pasado miércoles con los medios.

En este paquete de obra pública están el nuevo acceso sur “Diego Armando Maradona” con sus obras complementarias –alcantarillas, iluminación y parquiación-, el paseo “María Elena Walsh” –que une dos sectores de la ciudad- y la obra de pavimentación en el boulevard principal de la barriada conocida como Licitación 6.

«Son obras que se ejecutan con fondos propios y con personal municipal que generan mano de obra local y progreso sostenido».

Junto a Olivero estuvieron el presidente del Concejo Deliberante, Luciano Ayala y la concejal, Luciana Perano.

En esa localidad, este año los vecinos deberán elegir dos bancas de concejales.

La obra de alcantarilla corre paralelo al boulevard sur, en las cercanías del Estadio .

«Una tierra prometida», el libro non-fiction de 2020

“El poder de inspirar a la gente no es algo frecuente. Y tampoco estos tiempos lo son. Tal vez pienses que no estés preparado, pero no eres tú el que elige el momento. Es el momento el que te elige a ti. O bien aprovechas la que puede ser tu única oportunidad, o decides si estás dispuesto a vivir el resto de tu vida con la conciencia de que ya ha pasado”.

Esa fueron las palabras que necesitó escuchar el joven senador Barack Obama para entender que los planetas podían alinearse detrás de su mayor sueño político.

Se las dijo alguien que llegó a completar 47 años como Senador por Massachusetts y que algo de la relojería de los tiempos políticos comprendía: Edward Moore “Ted” Kennedy, hermano del ex presidente John F. Kennedy y hermano del Senador Robert F. Kennedy.

Esa anécdota forma parte de las voluminosas memorias que el ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama acaba de publicar bajo el título “Una tierra prometida”, que editó en nuestro país Debate y que fue elegido en la red social “Goodreads” como el libro del Año 2020 en el género non-fiction.

A lo largo de casi 900 páginas está contado todo su primer mandato. Obama prometió un segundo tomo con su segundo período en la Casa Blanca.

«Pronunciando un discurso a la vieja usanza en Chilicote, Illinois, en los inicios de mi campaña para el Senado estatal». Foto libro.

Sus primeros pasos en redes de trabajo solidario, su ingreso al mundo de la política, su primera candidatura a Senador, sus derrotas, y su carrera hasta convertirse en el cuadragésimo cuarto presidente de los Estados Unidos.

La crisis económica de 2008, el estadillo de la burbuja inmobiliaria y la caída de Fannie Mae y Freddie Mac que concentraban el 90% de las hipotecas -2,3 millones de ejecuciones en marcha-; la crisis de Wall Street; el rescate de los bancos; el salvataje de Ford, GM, Chrysler –la que fusiona con Fiat-; la gestión y tensión en la búsqueda de lograr los consensos parlamentarios que permitieran autorizar desembolsos de miles de millones de dólares para combatir la recesión y el desempleo que habían llegado a niveles casi inéditos o sólo comparables con la gran crisis de 1929.

«Junto a Marian Robinson, mi suegra, viendo los resultados de la noche electoral. «Esto es un poco demasiado», me dijo. Entendí perfectamente a qué se refería. Foto libro.

Los planes sociales, la reducción de impuestos a la clase media y la obra pública, como ejes de la recuperación del país. Allí está todo.

También los planes de asistencia médica Medicare –para personas mayores- y Medicaid –para personas necesitadas-, el ajedrez geo político, Rusia, China, Europa, el cambio climático, la explosión y el derrame de la plataforma petrolera de Deepwater, y su fugaz paso por Argentina. La presencia militar en Irak, Afganistán, su relación con los padres de los jóvenes soldados que regresaban heridos, mutilados o muertos; la ley “no preguntes, no digas” sobre la homosexualidad en el Ejército, y el seguimiento en vivo de la “Operación Lanza de Neptuno” que culminó con el asesinato del terrorista Osama Bin Laden, escondido en Pakistán.

También divertidas anécdotas con detalles de cómo y con quienes redactaba sus discursos públicos, sus cervezas en la Casa Blanca, Paul Mc Cartney cantándole “Michelle” a su esposa en una gala, su relación con los medios –en especial, la republicana Fox News y la emergente figura política de Donald Trump- sus viajes en “la Bestia” y las comodidades del “Air Force One”.

«Ben Rodhes empezó siendo mi redactor de discursos en el Consejo de Seguridad Nacional y demostró ser fundamental. Podía contar con él para redactar un borrador de discurso que no sólo reflejase mi voz sino que captase mi visión del mundo». Foto libro.

Dos personajes son onmi-presentes en el libro, y por esa condición, están permanentemente referenciados: en primer lugar, su esposa Michelle; en segundo lugar, la memoria de los “padres fundadores” de Estados Unidos. Acaso todas las acciones de Obama parecen inspiradas o justificadas en mandatos éticos transferidos por esas personas.

Claramente no son las memorias de Churchill –el tiempo histórico narrado es también determinante- pero el libro, pese a su tamaño, se lee de una corrida e incluye algunas páginas con fotografías de momentos especiales para Obama.

Una curiosidad más, en este caso sobre los gastos de la familia del presidente, narrados por el propio Barack: “(Merece la pena señalar aquí –sólo porque la gente suele sorprenderse cuando se entera- que la familia del presidente paga de su bolsillo cualquier nueva pieza de mobiliario, al igual que todo lo que consume, desde comestibles hasta el papel higiénico o empleados suplementarios para una cena privada con amigos).

Panzas llenas de harina: los efectos de la pandemia -y la crisis

La Universidad Siglo 21 relevó cuál es la dieta actual de los argentinos y cómo cambió por la pandemia. Menos consumo de carne, yogur, leche, frutas y verduras. ¿Qué efectos tiene en la salud?

La Universidad Siglo 21, mediante su Observatorio de Tendencias Sociales y Empresariales, presentó una nueva investigación que analiza cómo se alimentan los argentinos. El estudio ahonda en qué comen, cómo se hidratan y qué piensan de su salud los argentinos. La muestra se realizó durante la pandemia, para analizar cuáles son los efectos que ya se manifiestan en los hábitos y la salud de la población.

Así, se pudo recabar que la dieta de los argentinos está cambiando: solamente el 15% consume en forma diaria carne. Además, sólo la mitad consume diariamente verduras, y 1 de cada 3, frutas, leche y yogurt. De esta manera, se puede incidir la gran presencia de harinas y panificados en la dieta actual. “Esta es una tendencia a nivel mundial, que da como resultado problemas de malnutrición, obesidad, un aumento de la diabetes, entre otros” destacó Natalia Cervilla, Directora de la Licenciatura en Nutrición de Universidad Siglo 21.

Si bien el estudio universitario pone el foco en los efectos de la pandemia, es innegable que el precio de la carne es también un factor determinante para explicar su escasez en la mesa de los argentinos.

Infografía Universidad Siglo 21.

Entre los resultados más importantes del estudio, podemos destacar:

Salud:

  •  9 de cada 10 está satisfecho con su estado actual, calificándola como buena o muy buena. Aunque las personas de mayor edad perciben su estado como “menos favorable”
  • Casi 7 de cada 10 personas se siente igual, en tanto que el resto se divide de manera equitativa entre quienes se sienten peor y mejor que antes. Aquí también las personas de mayor edad muestran una diferencia, ya que creen estar peor que el año pasado, duplicando al mismo segmento de las edades más jóvenes.

Alimentación:

  • Sólo 4 de cada 10 personas manifestó que consume verduras de manera cotidiana.
  • Un tercio de los encuestados afirmó que consume frutas, leche o yogur de manera diaria.
  • El consumo cotidiano de carnes se reduce a menos del 15% de la muestra.
  • El consumo de frutas, verduras, leche, yogur, queso y huevos es más frecuente entre las mujeres. Esos alimentos se consumen más en Mendoza, mientras que Córdoba es una de las ciudades que menos lo hace.
Infografía Universidad Siglo 21.

Hidratación:

  • En relación con las bebidas, una amplia mayoría de personas consumen agua, soda o infusiones de manera cotidiana. Respecto de las gaseosas, se observa que 1 de cada 10 las consume al menos varios días de la semana, ya sea con o sin azúcar.
  • El consumo de agua o soda es más frecuente entre las mujeres y, geográficamente, en Córdoba, San Miguel de Tucumán y Corrientes.
  • Casi 4 de cada 10 participantes manifestaron ingerir una cantidad menor a la recomendada por la OMS: dos litros de agua por día. Este consumo deficitario se evidencia con mayor intensidad en las ciudades de Córdoba y Comodoro Rivadavia.

“Como lo indican las organizaciones y referentes a nivel mundial, la falta de una dieta balanceada en cantidad y calidad, y el sedentarismo, están entre los principales factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades no transmisibles. No es posible definir una única dieta como saludable, ya que se debe adecuar a las características de cada individuo, sus gustos, preferencias y cultura alimentaria. En todos los casos debería incorporar alimentos de todos los grupos y colores (frutas y verduras, legumbres y cereales, preferentemente integrales, carnes y huevos, lácteos preferentemente descremados, aceite, frutos secos y semillas), y limitar aquellos alimentos de alta densidad energética y bajo valor” agregó Cervilla.

«No es la inseguridad, es la institucionalidad»: opina Andrés Vallone

Por Andrés Vallone.

La provincia de San Luis vive una marcada decadencia manipulada por el Poder Político que busca un dominio absoluto en la toma de decisiones y sabe que cuenta con una ciudadanía paralizada, adormecida, casi abandonada a su suerte y una clase dirigencial en una gran mayoría funcional al sistema. Las Instituciones han perdido el prestigio del que supieron gozar.

Una provincia que supo destacarse por su independencia económica, sus políticas innovadoras, su escuela de administración y su alto nivel de planificación, hoy, por actitudes de avasallamiento ha perdido  el valor del respeto y la independencia de Poderes e Instituciones.

Azorados asistimos esta semana los puntanos, y también los turistas (porque el hecho tuvo lugar en el principal destino vacacional), cómo un Ministro del Poder Ejecutivo Provincial y un Intendente se peleaban y se faltaban el respeto, como dos adolescentes en una riña de bar, la excusa era la inseguridad que vive la ciudad de Merlo,  que no dista de la que se vive en toda la provincia. Cabe reflexionar si los gritos y las descalificaciones, en verdad, eran en defensa de los ciudadanos inseguros o forman parte de un sistema patoteril de imponer ideales  por sobre el sistema democrático de autonomía institucional.

El señor Ministro de Seguridad, Luciano Anastasi y el Señor Intendente de la Villa de Merlo. Juan Alvarez Pinto, creerán que el que grita más fuerte o el que más le falta el respeto al otro tiene razón, alguno de ellos o sus asesores habrá creído que esa es la imagen que quieren ver los vecinos preocupados por los hechos de inseguridad y porque sus autoridades los resuelvan.

No sería más conveniente para ambos, pero sobre todo para la Provincia que dejaran de lado sus diferencias políticas y trabajaran por el bien común, que la foto o los videos que deliberadamente hacen virilizar los mostrara en una mesa, con el mapa del delito trabajando codo a codo en búsqueda de soluciones y no generar grietas, porque esa también es una forma de beneficiar a la inseguridad.

Venimos de un año difícil, estamos iniciando otro año que será igual de difícil, en pleno enero en una localidad como la Villa de Merlo a los ojos de quienes eligieron el destino para encontrar paz y armonía, ver a dos jóvenes funcionarios echarse culpas y acusarse mutuamente, no soluciona el problema (que es grave) y nos muestra como una Provincia improvisada y sin diálogo.

Los funcionarios deben reflexionar, uno por que ocupa un lugar en el que fue designado por el Gobernador, el otro porque fue elegido democráticamente por su pueblo; ambos tienen una gran responsabilidad, pero también tienen obligaciones. Con su proceder han generado un gran daño a la Provincia, a la política y a las instituciones que representan.

No se trata de la Inseguridad que nos preocupa a todos y que hay que resolver, se trata de la Institucionalidad que también nos preocupa a todos y que vemos tambalear.

Murió por coronavirus el legendario presentador estadounidense Larry King

Falleció en el centro médico Cedars Sinai de Los Ángeles donde estaba internado desde principios de mes con Covid-19. Fue una figura fundamental para comprender el formato del ‘talk-show’.

El presentador estadounidense de televisión Larry King, figura fundamental para comprender el formato del ‘talk-show’ al que aportó más de 60 años de trayectoria profesional, falleció hoy a los 87 años tras haber contraído coronavirus.

El animador murió en el centro médico Cedars Sinai de Los Ángeles donde estaba internado desde principios de mes con Covid-19, según lo informado en su momento la cadena CNN.

Pero, además, la salud de King venía presentando graves ataques al corazón y diabetes de tipo 2, así como un cáncer de pulmón en 2017, del que se recuperó tras someterse a una intervención quirúrgica.

A esos problemas debe agregarse que desde mediados de 2020 perdió a dos de sus hijos: en julio a Andy, de 65 años, y en agosto Chaia, de 51.

“Es con tristeza y el corazón roto de un padre que confirmo la reciente pérdida de dos de mis hijos, Andy King y Chaia King. Ambos eran almas buenas y amables y los extrañaremos mucho”, escribió entonces el presentador en su cuenta de Facebook.

La trayectoria de King

Antes de estos pesares, King construyó con su actividad un emblema dentro de los medios de los Estados Unidos como figura en la noticia de su muerte en la cuenta oficial de Twitter.

Fue columnista del Miami Herald en 1965 y al tiempo ingresó a la radio WIOD, pero en 1971 fue arrestado por hurto mayor y perdió ambos empleos pese a que los cargos fueron desestimados y se marchó a Louisiana, donde trabajó como periodista independiente.

En 1978 regresó a Miami y a WIOD y lanzó el ciclo nocturno “The Larry King Show” que originalmente se emitió en 28 ciudades y en cinco años, se había extendido a 118, además de obtener un premio Peabody en 1982.

Con ese currículum hizo su primera transmisión de televisión para CNN desde Washington, el 3 de junio de 1985, cinco años después de que Ted Turner fundara la cadena.

Desde entonces sus programas de entrevistas «Larry King en Directo», en el que ejerció como anfitrión durante un cuarto de siglo, así como el resto de sus apariciones, devinieron en «referencia constante del resto de medios de comunicación y son parte del archivo histórico de finales del siglo XX y principios del XXI».

Millones de espectadores en el mundo vieron a King entrevistar a líderes mundiales, artistas y otras celebridades en su ciclo a través de la cadena informativa que se transmitió entre 1985 y 2010 y constó de más de 6.000 programas.


Jeff Zucker, presidente de CNN, escribió hoy: “Estamos muy orgullosos de los 25 años que pasó con CNN, donde sus entrevistas con los creadores de noticias realmente pusieron a la cadena en el escenario internacional”

Inclinado sobre su escritorio, con las mangas de su camisa arremangadas, portando tirantes y con enormes gafas, hizo de su programa una de las principales atracciones de la señal, con una combinación de entrevistas, discusiones políticas, debates de actualidad y llamadas telefónicas de los espectadores.

A raíz del suceso, no pocos acusaron a King de hacer poca investigación previa a la entrevista y de hacer preguntas para que los invitados tengan la libertad de dar respuestas indiscutibles y autopromocionarse a lo que respondió admitiendo que no investigaba mucho para poder aprender junto con sus espectadores.

Además, King, nunca quiso ser percibido como periodista y sobre el modo de abordar el oficio dijo: “Hago las mejores preguntas que puedo. Escucho las respuestas. Intento hacer un seguimiento. Y espero que la audiencia llegue a una conclusión. No estoy allí para sacar una conclusión. No soy un presentador de programas de entrevistas … así que lo que trato de hacer es presentar a alguien de la mejor manera».

En esa misma sintonía acerca de cómo manejaba las entrevista, King solía decir “nunca aprendí nada mientras era yo quien hablaba y en otro apunte sobre la manera de abordar un reportaje, señaló: “Una buena entrevista: sales sabiendo más de lo que sabías antes de comenzar y quizás algunas de tus opiniones cambiadas”.

Conocedor, además, del rol que debía asumir, en 2018 indicó a Los Angeles Times que esas charlas televisadas “ciertamente debe salir entretenida. Un entrevistador también es un artista.

Los invitados de King incluyeron presidentes de Estados Unidos que se remontan a Gerald Ford, líderes internacionales como el presidente de la OLP, Yasser Arafat, el primer ministro israelí Yitzhak Rabin, el primer ministro británico Tony Blair, el presidente soviético Mikhail Gorbachov y el líder venezolano Hugo Chávez.

Mientras que la nómina de artistas de los que fue anfitrión van desde Bob Hope hasta Snoop Dogg pasando por Celine Dion.

En materia de gustos artísticos nunca ocultó su preferencia por artistas como el mítico Frank Sinatra (1915-1988) y el actor Arthur Godfrey (1903-1983).

En 2006, admitió ante un invitado que nunca había usado pero hacia 2012 ya estaba en Internet con su programa ‘Larry King Now’ en Ora TV, y más tarde con el servicio de transmisión de Hulu.

También fue una presencia regular en Twitter, promocionando sus entrevistas y lanzando pensamientos al azar.

San Luis: en las dos primeras semanas de enero los casos de Coronavirus crecieron un 34%

Entre el 31 de diciembre y el 14 de enero se notificaron en el país 145.200 casos de coronavirus, un 44 por ciento más que los 101.143 que se habían reportado las dos semanas anteriores como consecuencia de la relajación en los cuidados, los encuentros por fin de año y la apertura de más actividades, señalaron especialistas. En San Luis ese incremento fue del 34%.

«Si se analiza el nuevo indicador propuesto por el Ministerio de Salud, que compara el total de los nuevos casos de 14 días respecto de los 14 días previos, se observa que en los primeros 14 días de enero tuvimos un crecimiento del 44 por ciento respecto de los últimos 14 días de diciembre», explicó a Télam la docente e investigadora Soledad Retamar.

La especialista, que integra el Grupo de Investigación en Bases de Datos (GIBD) de la Facultad Regional Concepción del Uruguay, dependiente de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), detalló que «el promedio (considerando 7 días) de casos diarios a nivel nacional es de 11.530, 4.465 para provincia de Buenos Aires (PBA) y 1.299 para Ciudad de Buenos Aires (CABA)».

«Si uno considera la población, este mismo dato se traduce a 25 casos cada 100.000 habitantes a nivel nacional, 42 en CABA y 25 en PBA. Para contextualizarlo, al 8 de diciembre en PBA se reportaban 7 casos cada 100.000 habitantes y 8 en CABA, es decir que un mes se triplicó la cantidad de casos diarios en PBA y se quintuplicó en CABA», detalló.

Al analizar el comportamiento de la curva, Retamar identificó que «en ambas jurisdicciones sucedió algo similar, a fines de noviembre principios de diciembre dejó de bajar, y a partir de la segunda semana de diciembre comenzó a crecer rápidamente».

«Cuando uno observa las curvas por fecha de inicio de síntomas surge que el crecimiento comenzó unos días previos al 8 de diciembre», sostuvo.

En el mismo sentido, la médica infectóloga Elena Obieta, integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), sostuvo que «estamos teniendo un aumento de casos muy alto, con cifras como las de agosto».

Las causas


Obieta, quien es además Jefa del Servicio de Enfermedades Transmisibles y Emergentes de la Municipalidad de San Isidro, sostuvo que lo que se percibe es que «la gente se relajó, se cansó, se va de vacaciones, confía en que ya viene la vacuna», entre otras razones.

«Uno lo entiende, pero estamos complicados otra vez y vamos a seguir estándolo hasta que la población no acepte que no podemos hacer la vida que teníamos antes de la pandemia», advirtió, y enfatizó la necesidad de retomar los cuidados.

Retamar coincidió con esa mirada y, aunque alertó que «es muy difícil atribuir el aumento a un sólo evento o causa», dijo observar que «se dieron varias situaciones en simultáneo como la habilitación del turismo, las fiestas, eventos sociales al aire libre de hasta 100 personas, la llegada de la vacuna y cómo pudo ser percibido esto en la sociedad, y muy probablemente un relajamiento en los cuidados».


Por provincia


En relación a la situación de todo el país, Retamar señaló que «hay provincias, aún con muy pocos casos como Formosa, que han crecido abruptamente y otras, que ya venían con muchos casos como Entre Ríos, que tienen porcentaje de crecimiento preocupante».

Al analizar el total de nuevos casos notificados de los primeros 14 días de enero contra el total de los últimos 14 de diciembre, la provincia que más creció en términos porcentuales fue Formosa, que pasó de 15 casos los últimos 14 días de diciembre a 282 en los primeros 14 días de enero lo que representa un crecimiento de 1.780 por ciento.

En segundo lugar se encuentra Santiago del Estero, con un aumento de casos acumulados en los primeros 14 días de enero de 146 por ciento respecto de los últimos 14 de diciembre, seguida de Jujuy (142%), Misiones (131%), Entre Ríos (90%), Neuquén (74%), Ciudad de Buenos Aires (65%), Corrientes (55%) y Tucumán (51%).

Las provincias que tuvieron un incremento de nuevos casos acumulados menor del 50 por ciento comparando esos dos períodos fueron la Provincia de Buenos Aires (45%), La Rioja (41%), San Luis (34%), Chaco (33%), Río Negro (31%), Mendoza (28%), Santa Fe (27%), Santa Cruz (25%), Chubut (24%), La Pampa (17%) y Tierra del Fuego (16%).

Las únicas jurisdicciones que tuvieron un acumulado de nuevos casos durante los primeros 14 días de enero menor que los 14 días últimos de diciembre fueron San Juan, con menos 8 por ciento, y Salta con menos 9 por ciento.

«Esto no quiere decir que si analizamos los números absolutos Tierra del Fuego esté mejor que Formosa, de hecho, Tierra del Fuego tuvo 1.431 nuevos casos acumulados en los últimos catorce días; es decir que este indicador sirve para ver cómo se está comportando la curva en esa provincia respecto de su propia evolución», explicó Retamar.

Y añadió que «en términos generales, la Patagonia hoy tiene los mayores valores de incidencia diaria (casos/población), desde La Pampa hacia el sur todas las provincias superan ampliamente el valor nacional: Santa Cruz (93), Chubut (73), La Pampa (71), Neuquén (67), Tierra del Fuego (53), Río Negro (48)».

Al analizar el crecimiento de la ocupación de unidades de terapia intensiva (UTI), existe, por el momento, un incremento que las especialistas definen como «leve»: en el reporte de este viernes el Ministerio notificó que en todo el país hay 3.634 personas con Covid-19 internadas en UTI; el mínimo de diciembre había sido el 26 con 3.262.

«Esto puede deberse, en parte, a que la mayor cantidad de diagnósticos se dan en la población entre 20 y 40 años; la mayoría la pasan aceptablemente bien pero también hay casos de requerimiento de cuidados intensivos», describió Obieta.

En los últimos cuatro días los nuevos casos de CABA y de la PBA «tendieron a amesetarse», lo cual para Retamar «es pronto para poder analizarlo como tendencia».

Al respecto, el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, expresó el jueves en declaraciones radiales: «Lo que nosotros vimos fue que el crecimiento que durante las últimas semanas venía casi vertical, en los últimos cuatro días disminuyó la velocidad y se amesetó, hay que ver si es una tendencia realmente».

Y concluyó: «Todos nos relajamos un poco a fin de año, por el cansancio, por las fiestas, porque venían las vacunas, y me parece que sirvió tomar medidas fuertes de difusión y también sucedió que las personas al comenzar a ver que gente de su entorno se infectaba comenzó a cuidarse de nuevo; ojalá sea así, lo sabremos en unos días».

Fuente: Télam.

Foto de portada: Testeos en Formosa, la provincia que más creció en términos porcentuales.

Cuál es el nuevo requisito para realizar consultas sobre impuestos

La directora provincial de Ingresos Públicos, Cecilia Badaloni, explicó que el nuevo requisito – Clave Fiscal- alcanza a los impuestos inmobiliario, automotor, acoplado y motocicletas e ingresos brutos, y servirá para impresión de boletas de pago, consulta de estados de deuda y generación de volantes electrónicos de pago de estos tributos.

El uso de clave fiscal que la Dirección Provincial de Ingresos Públicos (DPIP) exigirá a partir del 1º de febrero próximo, será exceptuado para la impresión de boletas de cuotas de vivienda y las tasas administrativas, según explicó Badaloni.

El trámite para obtener la clave fiscal o bien su blanqueo, se hace ingresando a la página dpip.sanluis.gov.ar, donde sobre una aplicación el contribuyente la solicita y adjunta su documento de inscripción en AFIP, cuyos datos son controlados por un agente de DPIP y la clave es enviada a su correo electrónico.

Fuente: Agencia de Noticias

Opinión: Marcelo Amitrano

Post-Pandemia, desafíos de San Luis y un riesgo de la vacuna. (Extracto parcial, inconcluso y desordenado)

Marcelo Amitrano

Cerros Largos, San Luis, 28 de diciembre de 2020

Muy probablemente, en algún tiempo, se escriba que el 2020 fue un año especial, particular, de ruptura, bisagra; el año de la última pandemia. 

Muy probablemente, se diga, que en el inicio de la segunda década del XXI todo se cuestionó y todo cambio. Que en el pandémico año 2020 hubo que asumir y tomar ciertas actitudes, acciones y decisiones, individuales y colectivas, que permitieron seguir adelante.

Tenemos la particularidad de ser la sociedad de la pandemia. Pandemia que lo abarco todo, influyo en todo y todo lo altero. Puso en crisis la arquitectura y fundamento del sistema social que supimos construir y que nos brindaba contención, seguridad, previsibilidad y comodidad. 

Nos sacó de nuestra área de confort, nos impulsó a la incertidumbre y, con la velocidad propia de estos tiempos de internet, nos mostró que aquello que creíamos estable y confiable ya no lo era; dinamitando, definitivamente, el mito moderno del progreso contante y perpetuo. 

Un virus, tan conocido como desconocido por igual, nos recordó la debilidad humana y la fragilidad de nuestras construcciones sociales, culturales, económicas y/o políticas. 

Dejando de lado lo exclusivamente médico y sanitario, y desde una perspectiva más integral, algunos dirán que la aparición de este “nuevo COVID” constituye el último eslabón de una cadena de sucesos, fenómenos y acontecimientos que nos empeñábamos en negar; otros, coincidiremos, en que representa el hecho global de cierre de una época; la clausura de un periodo de nuestra historia que se inició con la “caída del Muro”, allá por los 90 del siglo pasado, y que se sustentaba sobre la ilusión retórica del “Fin de la Historia” donde la democracia liberal, la economía de mercado, la paz y el progreso indefinido no solo reinarían sin cuestionamientos sino que brindarían la condiciones de vida óptimas para el “último hombre”.

Pero el “R” muy por encima de 0 de un virus cuyo impacto en los pulmones no tiene (por ahora) cura, hizo caer el gran velo, sepultando el sacrosanto concepto de la modernidad y todo lo que implicaba bajo los escombros de la incertidumbre, la anarquía y el desorden; generando las condiciones ideales de una profunda e integral crisis, entendida no como partida de defunción, sino como el particular momento que requiere la toma de decisiones fundacionales. 

Esta crisis alcanza integralmente tanto lo individual como lo colectivo, involucra todos los aspectos de existencia humana; reducirla a consideraciones sanitarias, o a cuestiones económicas, o a decisiones políticas, o a interpretaciones místico religiosas, entre otras múltiples y habituales reducciones, es la tentación de transitar el camino fácil y conocido, pero inconducente.

Hoy el desafió es asumir que adelante es lo indeterminado y que debemos avanzar, con creatividad e inteligencia, en una refundación vertical y horizontal de nuestra realidad social. Debemos levantar la vista y mirar un poco más allá de la coyuntura, debemos identificar, perfilar y definir la post-pandemia (o nueva normalidad) a la que aspiramos haciéndola perfilar en el horizonte.

El advenimiento de una nueva realidad post-pandémica no se estructurará sobre consideraciones sanitarias, económicas, políticas o culturales, inexorablemente se centrará en una dimensión ética donde apoyar todo lo anterior. 

Lo que nos definirá y proyectara en y hacia el futuro, tanto como individuos como sociedad, serán los consensos éticos que logremos alcanzar; entendiéndolos como las concepciones y/o posicionamientos compartidos frente a temas, cuestiones y desafíos esenciales que afectarán e impactarán de forma existencial a las próximas generaciones.

La tan mentada “nueva realidad” va imponer, indefectiblemente, claros posicionamientos éticos, primero personales y luego comunitarios, sobre infinidad de cuestiones que se surgirán y derivarán de un dinámico circulo de relaciones e interacciones simbióticas entre seres humanos, medioambiente y algoritmos. 

La consideración del ser humano, los tipos y formas de neo-vínculos sociales, el calentamiento global, la información como factor de poder, la producción en serie de seres humanos genéticamente modificados, la inteligencia artificial, la bioética, la privacidad, los datos, la producción, los recursos y su apropiación, el espacio extraterrestre, la internet de las cosas, la accesibilidad, la masificación de la interfaz humano-maquina, la inminencia de una nueva extinción masiva de especies, el cómo educamos y el para que formamos, los nuevos derechos y las nuevas obligaciones, la automatización de la vida, la diversidad; entre muchas otras cuestiones requieren, a corto plazo, una opinión, un posicionamiento, un abordaje y/o una definición sobre las cuales poder estructurar nuestra vida y materializar una arquitectura social eficaz, inclusiva y acorde a nuestro estadio evolutivo.

En nuestra realidad cotidiana no es más que la redefinición, recreación y reedición del contenido y singularidad del “nosotros” con el que aspiramos identificarnos y sentirnos parte.

Obviamente estos concensos éticos fundamentales se estructurarán a partir de la puja, dialogo y/o complementariedad de intereses, valores, creencias, aspiraciones, sueños y/o temores, que aportamos a lo colectivo desde nuestra individualidad y que se amalgaman y conviven en el sustrato social. Lo anterior impone contar con los mecanismos, procesos y sistemas que permitan la concreción de estos concesos y accionar de los liderazgos que los impulsen, conduzcan y sostengan.

Si se comparte lo anterior, se coincidirá entonces que todos los esfuerzos de los líderes deben estar orientados y enfocados a alcanzar, en sociedades cada vez más heterogéneas y desiguales, estos consensos éticos fundamentales. 

En este punto es que se vislumbra el desafío central que enfrentamos como comunidad y que tiene su centro de gravedad en lo que haremos con aquello que llamamos democracia. La post-pandemia forzará la redefinición de los fundamentos conceptuales de mismísimo funcionamiento del sistema democrático.  

Antes de continuar es necesario aclarar que lo que se argumentará tiene dos supuestos; por un lado en que el ser humano sigue teniendo como su único ambiente de existencia, desarrollo y evolución el medio social, es decir seguimos siendo seres sociales y necesitamos vitalmente la interacción con otros; y por otro, que más allá de las características actuales de nuestras sociedades y el desarrollo tecnológico existente deberemos, por un tiempo más, seguir utilizando esquemas de representación a la hora de establecer mecanismos y procesos de toma de decisiones; en otras palabras, lo que entendemos por democracia representativa sigue siendo necesaria.

Aclarado estos supuestos; el desafío, entonces, que enfrentan las democracias del siglo XXI, se centra en cómo dotarse con un sistema eficiente y eficaz que canalice ordenadamente legítimas, diversas y disimiles cosmovisiones orientándolas hacia acuerdos sociales consistentes. 

Aquí resulta necesario abandonar, por un momento, la idea romántica de que una verdadera y eficaz democracia es aquella que funciona sobre consensos compartidos generados de forma pacífica y madura entre los diversos actores del sistema, visión propia del deber ser; y detenernos en la cruda realidad del día a día donde la permanente colisión de intereses y la preminencia de uno sobre otros, marca el ritmo del devenir democrático de la sociedad. 

Este natural juego de intereses contrapuestos es saludable si se encauza vía procesos que facilitan la construcción, materialización y sostenimientos de determinadas mayorías que legitimen posicionamientos, definiciones o afirmaciones comunes, que en sus sumatoria determinen el aspiracional bien común o interés general de la sociedad.

Es común pasar por alto que una de las más contundentes consecuencias de la actual pandemia es el socavamiento de los mecanismos sociales de construcción de mayorías, que con diversas intensidades ha afectado a todas las democracias occidentales. 

La incógnita más inquietante frente a la post-pandemia es si tenemos la visión, capacidad, voluntad y osadía de darnos nuevos mecanismos de participación democrática que refleje y materialice, de la mejor manera posible, mayorías sociales que resultan cada vez más ajustadas y efímeras.

La realidad actual muestra que los sistemas que hemos venido utilizando y que nos servían para aglutinar opiniones y sopesar su volumen y alcance, se encuentran irrecuperablemente deslegitimados y con grandes dificultades de cumplir con su función envueltos en espirales ascendentes de ineficiencia sistémica.

Va de suyo que esto no es porque los sistemas, que nos trajeron hasta aquí, sean malos, sino que la realidad o el ambiente en que fueron ideados y donde debían operar, no solo se ha modificado, sino que ha desaparecido haciéndolos absolutamente inservibles. 

Se debe tener presente que por definición los sistemas no son ni buenos ni malos, sino que, por el contrario, sirven o no sirven según cumplan o no con aquello para lo que fueron establecidos. Los sistemas de construcción de mayoría que conocíamos ya no nos sirven, siendo percibidos socialmente como herramientas captadas y cooptadas por una determinada clase o sector social para generar y mantener determinados privilegios.

La consecuencia natural de esta debilidad sistémica es la apatía ciudadana, la alta conflictividad social imperante, la cada vez mayor relevancia de los extremos en el proceso político, la lógica de suma cero en la acción política y el permanente desacatamiento de decisiones tomadas en marcos institucionales democráticos y legales y, finalmente, el debilitamiento integral de la democracia.

Ahora bien, lo anterior tiene su relevancia e impacto en nuestra realidad próxima, inmediata y cotidiana. Si nos detenemos en lo local, este impacto en

San Luis es extremadamente significativo, condicionante y apremiante. 

Si en San Luis no nos abocamos de forma seria, contundente e inmediata a repensar nuestra manera de generar, materializar, sostener mayorías, la “nueva normalidad” podrá ser un abismo gravitacional impredecible caracterizado por una marcada inmovilidad social y consolidado estancamiento económico, cuya resultante será una profunda incapacidad estructural de generar y aprovechar oportunidades. 

Esto encuentra verosimilitud sin dimensionamos los desafíos que como comunidad deberemos afrontar en lo inmediato y los contrastamos con los sistemas que disponemos en la actualidad para procesarlos y gestionarlos. 

Todos nuestros sistemas de participación, construcción de mayorías, determinación de liderazgos y/o generación de concesos son previos a la “caída del Muro”, casi contemporáneos al boom del “fax” como medio de comunicación y fueron diseñados e implementados, como un tratado de paz, sobre una determinada realidad social que, objetivamente, hoy solo queda en recuerdos y anécdotas. La coyuntura pandémica ha desnudado nuestra ineficiencia sistémica que nos ubica en una posición de acuciante debilidad.

Es la hora de encarar la tarea de imaginar, repensar, rediseñar y reestablecer una serie de instituciones, procedimientos y sistemas con el objetivo de reimpulsar la participación democrática generando las condiciones sociales que nos permitan volver a sentirnos parte y reflejados en un “nosotros” común. Esta tarea debemos asumirla con grandeza, decisión, generosidad y ausencia de personalismos.

En el caso particular de nuestro San Luis debemos poner en consideración una serie de sistemas que resultan vitales y arquitectónicos en la generación de concesos sociales, en la determinación de mayorías y en el surgimiento y legitimación de liderazgos. Estos sistemas son: el de representación, el electoral, el de organización territorial, el de justicia y, subsidiariamente, el de formación en ciudadanía.

La Representación:

El concepto de representación, presente desde los orígenes de las ideas y teorías democráticas, apunta a recrear reducidamente y lo más fielmente posible la composición, estructura, intereses y partes de una sociedad y poder así constituir instituciones acotadas y manejables que permitan su gobierno. 

En este sentido, es medular que la representación se derive de alguien o algo que verdaderamente exista y posea entidad y relevancia social, evitando siempre las superposiciones y duplicaciones de representatividad.

Sencillamente, a la hora de analizar la pertinencia de un sistema de representación se debe poner sobre tapete las instituciones intervinientes y preguntarse a quien o a que representan y como lo hacen.

La última vez que los Puntanos definimos nuestro sistema de representación social y política teníamos frente a los ojos una sociedad que en cuanto a cantidad era menos de la mitad de la actual, que su composición era mucho menos heterogénea que la actual y cuya distribución espacial no se asemeja en nada con la actual. Éramos una sociedad que trabajaba, producía y se vinculaba de formas y con características que hoy difícilmente encontremos.

Al considerar nuestro sistema resulta evidente que presenta características constitutivas, estructurales y funcionales que en la actualidad resultan insostenibles y requieren su replanteo. Por citar solo un par ejemplos podemos detenernos en la Cámara de Senadores de la Provincia que se integra con 9 (nueve) senadores que “representan”, cada uno de ellos, a los departamentos de la provincia; siguiendo la metodológica antes planteada  y considerando que los ciudadanos que los habitan encuentran su representación en sus diputados, resulta pertinente preguntarse si el departamento posee la entidad y/o relevancia histórica, jurídica, política o social que justifique y requiera la existencia de una representación, desde toda óptica la respuesta no sería positiva. Un segundo abordaje podría resultar desde la óptica de que representan a las instituciones “federadas” léase a los municipios cuya jurisdicción se encuentra dentro de los limites departamentales, pero en este caso la representación de estos recae en la cabeza del poder ejecutivo de los mismos (intendentes) y no existe vinculo legal ni reglamentario que condiciones o vincule el accionar o posicionamiento del Senador con la opinión o con un mandato de los intendentes de su departamento. Resulta claro que desde el punto de vista de la teoría de la representación la Cámara de Senadores de la Provincia no tendría mucha justificación; lo que no invalida la necesidad de contar con un sistema legislativo bicameral, solo expone la necesidad de establecer otro tipo de constitución o integración que refleje claramente una representatividad más concreta, real y políticamente relevante.

Otro ejemplo distorsivo de nuestro sistema de representación es la distribución de bancas en la cámara baja conforme a criterios de cantidad población por departamento, esquema establecido para una determinada distribución espacial que hoy resulta arcaica e inexistente generando con igual intensidad, gravedad e injusticia situaciones de sobre-representación o sub-representación. Esta situación, que obviamente resiente la consideración de los ciudadanos respecto a su representación, es aún más distorsiva si lo analizamos a nivel municipal en lo referente a la integración de los distintos Consejos Deliberantes.

Por último, resulta relevante incorporar la perspectiva de considerar, a la hora de estructurar mecanismos de representatividad, las características organizacionales actuales de la sociedad y las formas que los individuos participamos de la misma.

En este sentido no es posible soslayar que las formas o vías por las cuales los ciudadanos participan de la vida en sociedad son diversas y múltiples, que existen disimiles estructuras e instituciones sociales que nuclean, canalizan, identifican y representan a distintos grupos de ciudadanos o sectores sociales y unifican en su accionar una comunidad de intereses. ¿No será momento de incorporar estas formas asociativas y/o instituciones sociales a la hora de pensar un sistema representativo? ¿No será hora de superar el concepto genérico e indeterminado de representantes “del pueblo”? 

Es de capital relevancia que nos atrevamos a repensar nuestro sistema de representación buscando darnos aquel que refleje y recrea de la mejor manera posible la realidad, estructura, características e integración de la sociedad puntana tanto en su dimensión cuantitativa como distributiva y organizativa, permitiendo una revalorizada y resignificada participación ciudadana que configure liderazgos capaces de legitimar la elaboración de agendas y hojas de ruta inclusivas, compartidas, equitativas, pertinentes y conducentes. 

¿Cómo nos elegimos?

En estrecho vínculo con lo anterior surge la cuestión de cómo elegimos nuestros representantes. Los sistemas electorales son la fuente de alimentación de todo sistema democrático. 

Cada sociedad conforme a su historia, cultura e idiosincrasia y mientras se cumpla con un puñado de reglas básicas, que tienen que ver con el derecho a la libre participación, el secreto y la universalidad del sufragio y la trasparencia y seguridad del proceso, establecen sus propias reglas de juego conforme al tipo de mayoría que les interesa generar. No todos los sistemas son iguales y muchos menos simples; por lo general las formas y procesos son extremadamente diversos y complejos atendiendo a necesidades de estabilidad y gobernabilidad. 

Aquí como en ningún otro caso se cumple la premisa de que los sistemas no son ni buenos ni malos, sino que sirven o no; no existe un sistema mejor que otro, sino que cada sociedad se da el que más le sirve conforme a su realidad y necesidad.

Solo es cuestión de repasar la historia electoral reciente de nuestro país para caer en la cuenta que nuestro sistema hace aguas por todos lados, no por el sistema en si sino, simplemente, porque desaparecieron las condiciones que le permitían funcionar y generar las mayorías que se requerían. 

Estas condiciones sistémicas eran tres: bipartidismo flexible, la existencia de dos partidos nacionales con capacidad de controlarse mutuamente y márgenes en los resultados superiores al 5% lo que evita la incidencia del error humano en el resultado. 

Con una realidad política muy diferente a estos requisitos funcionales del sistema y una seguidilla y anárquica incorporación de elementos (cupos) y procesos (PASO) entre otras modificaciones terminamos, aunque nos cueste reconocerlo, implosionando nuestro sistema electoral.

El fortalecimiento de nuestra democracia exige una reformulación profunda, integral y total de nuestro sistema electoral despojándolo de procesos y metodologías propias del siglo XX con fundamentos y conceptualizaciones en el XIX.

Nos resulta cómodo y falsamente tranquilizador ser parte de concienzudos debates sobre la forma en que emitimos la opinión (voto) cayendo en la trampa de creer que realmente estamos discutiendo la mejora de nuestro sistema. Por ejemplo, es común presenciar y/o ser parte de contiendas a “muerte” entre los sostenedores de la “boleta única” contra aquellos fervientes admiradores del “voto electrónico”; por alguna extraña razón es habitual encontrase con seres dispuestos a inmolarse por una determinada manera de depositar una opinión.  

Reducir la discusión de cómo darnos un eficiente y eficaz sistema de elección y/o selección de representantes que genere y sostengan determinadas mayorías legitimadoras de liderazgos a la intrascendente cuestión de cómo depositar o expresar la voluntad, es un sinsentido o una miopía de profunda gravedad, pues no solo es funcional a aquellos individuos o sectores que se benefician de un sistema electoral forzado y alejado de la realidad social sino que conspira contra la calidad de nuestra democracia.

Esta discusión es de tal irracionalidad como discutir en el seno familiar si de vacaciones vamos a ir en avión o en bicicleta y enfrascados en este debate nadie se detenga a preguntar y determinar a donde y quienes van de vacaciones lo que determinaría el medio más eficiente y eficaz de transporte.

Análoga situación configuran los actuales debates en torno a nuestro sistema electoral; como vamos a discutir productivamente que es mejor si una boleta única, la lista sábana o el voto electrónico (todos mecanismos con finalidades diferentes) si no hemos definido claramente qué tipo de mayoría aspiramos a configurar y cómo hacer que la misma responda a nuestra realidad social, cultural, territorial, económica y política permitiendo la gobernabilidad que nuestra cultura e idiosincrasia demandan. Lo accesorio (igual que a la familia) nos está encandilando peligrosamente.

Debemos dar una discusión profundad y total, desprendiéndonos de prejuicios, personalismos y coyunturales oportunismos; debemos ser imaginativos y abandonar todo postulado anacrónico. Debemos establecer un nuevo sistema electoral que incentive la participación, garantice la igualdad de oportunidades y facilite el ideal de “elegir y ser elegido”.

Debemos animarnos a cuestionar postulados que damos por sentados pero que ya carecen de justificaciones sólidas. Por ejemplo, a nivel municipal, ¿por qué seguir dependiendo exclusivamente de un domicilio (que muchas veces solo es el lugar de pernocte) como determínate para el ejercicio del derecho al voto? ¿por qué no puedo ejercer ese derecho en la jurisdicción en la que tributo?; o ya en otra magnitud y considerando la creciente aparición de instituciones que asumen el rol representar intereses sectoriales y que los ciudadanos encuentran en ellas la vía de canalizar su participación e interacción en la sociedad; ¿por qué siguen teniendo los partidos políticos el monopolio de la oferta de candidaturas? ¿por qué las ONG, los movimientos sociales, las cámaras empresariales, los sindicatos, los colegios profesionales, inclusive los cultos no pueden tener la posibilidad presentar sus candidatos a cargos electivos?, y si bien cada uno de estos representan claros intereses particulares y/o sectoriales podrían tener la capacidad y habilidad de presentarlos de tal manera que la ciudadanía, o parte de ella, los asuma como propios y los acompañe con su voto; los que resulta, talvez, más virtuoso que ocultar intereses igualmente sectarios detrás de un sello partidario y/o frente electoral.

Por el contrario, si decidimos ratificar el monopolio de los partidos políticos (formato siglo XX) de presentar candidaturas a cargos electivos debemos darnos y respetar normas que garantices estabilidad del sistema de partidos y evite que cualquier dirigente “trompudo” por no conseguir satisfacer sus aspiraciones en el seno de su partido vaya a la siguiente ventanilla y constituya ficticios sellos partidarios habilitantes.  

Antes del cómo es necesario, entre otros aspectos, establecer sobre qué bases vamos a apoyar y legitimar la mayoría que construya nuestro sistema electoral, que tipo de mayorías y minorías aspiramos materializar, quienes pueden postularse y porque vía, que dimensión o ámbito de discusión queremos focalizar en el proceso electoral, quien  determina y como las fechas y los plazos, quien es el custodio del cumplimiento de las reglas establecidas y, finalmente, quienes pueden participar ejerciendo el derecho de elegir y ser elegido; recién ahí, teniendo resultas estas cuestiones, dispondremos de elementos medianamente sólidos para determinar cuál es la mejor forma de “como” y donde emitir el voto.

No comprender lo necesario de una transformación sistémica de lo electoral y quedarnos tranquilos con conseguir o incorporar mejoras parciales, aunque signifiquen mayor accesibilidad e igualdad, es seguir obstinados con una ilusión que con cada convocatoria a las urnas socaba un poco más la credibilidad en nuestra democracia profundizando la apatía ciudadana y el desprestigio y debilidad de los liderazgos resultantes; situación que nos pasara factura a la hora de tener que gestionar conflictividades o aprovechar oportunidades futuras.

Organización y articulación territorial:

Abordada la representatividad y su forma de personalizarla, el tercer aspecto a considerar es la organización administrativa territorial.

Las formas, estructuras, dimensiones y competencias de la administración local tienen centralidad absoluta en el debate sobre el futuro de las sociedades democráticas; ya no solo por ser el primer y más sensible contacto del ciudadano con lo “público” sino por ser el lugar donde impactan, se gestionan y se resuelven las consecuencias directas de las problemáticas sociales, económicas, medioambientales y políticas que enfrentamos diariamente. 

La ciudad, hoy más que nuca, es el espacio físico del suceder real y concreto de todo lo bueno y malo de nuestra cotidianidad; como bien afirma Mariano Turzi “los temas más acuciantes de la agenda global actual (contaminación, vivienda, pobreza, desarrollo económico, innovación tecnológica) son impuestos sobre las ciudades primero”[1].

Esta centralidad de la dimensión municipal es la piedra angular desde donde revalorizar y fortalecer nuestra forma de vida democrática y no en pocas oportunidades se la desprecia y se la deja subyugada a otros niveles de gobierno. El desafío de darle un nuevo sentido a la participación comunitaria y la redefinición de los procesos de determinación de mayorías exigen la adecuación de la administración municipal dotándola de capacidad de respuesta a demandas sociales, flexibilidad en la gestión, celeridad burocrática y sostenibilidad económica financiera.

En el caso de nuestra articulación territorial el régimen municipal de San Luis, desde hace tiempo, resulta insostenible y de imposible cumplimento por su total desfasaje con la realidad, haciendo habitual la consolidación de situaciones de hecho sin marco legal que las sustente, inclusive en la mismísima elección de autoridades locales.

La realidad objetiva de nuestros municipios los encuentra espacialmente sobredimensionados, sin capacidad de gestión, carentes de viabilidad económica y sin agendas de desarrollo humano sostenibles, lo que los condena a la dependencia política, financiera y administrativa.

Resulta pertinente en nuestra provincia, sin caprichos ni alambrados, anteponer el ciudadano y su microcosmos a la ya perimida organización territorial; necesitamos darnos una nueva articulación administrativa que dé respuesta a la complejidad de fenómenos que acontecen en lo local y que esté acorde a la realidad social y demográfica imperante.

Si compartimos la vocación de mejorar la calidad de vida de cada uno de los habitantes de nuestra provincia tenemos que, con decisión y apertura, replantear el nivel municipal de gobierno tanto en lo cuantitativo y espacial como en lo normativo. 

Es necesario redeterminar jurisdicciones y extensiones territoriales adecuándolas a la real distribución y localización demográfica; avanzar en mecanismos de complementariedad inter-jurisdiccional que mitiguen debilidades y potencien fortalezas; elaborar agendas compartidas de gestión y trasparentar competencias sobre el principio de subsidiaridad que se sustenta en el postulado “que la unidad mayor no haga lo que la unidad menor hace más eficientemente y viceversa”. 

Solo constituyendo en San Luis un nuevo primer ámbito o entidad de gestión local permitirá re-incentivar el involucramiento y compromiso del ciudadano con su comunidad, proyectándolo en un resignificado sentido de pertenencia que justificará, sustentará y legitimará la pertinencia y utilidad de la administración municipal.

Obviamente el rediseño de la estructura y competencias de lo municipal afectará y retroalimentará la determinación de los sistemas tanto de representación como el electoral. Que este mutuo impacto sea positivo y orientado al bien común dependerá de la visión, capacidad y calidad de los liderazgos que se involucren.

El recate de lo justo:

En este contexto de advenimiento de nuevos procesos para una nueva realidad, resulta imprescindible disponer de la certeza de que no solo serán respetadas las reglas de convivencia preestablecidas, sino que aquellos que deban garantizarlas lo harán asépticamente y con equidad.

La función republicana en la que recae esta responsabilidad, al menos en lo ideal, es la administración de justicia que actualmente se encuentra en una situación de profundo desprestigio a causa de la desmedida incidencia, en su actividad, del componente personal de la institución. Hoy la administración de justicia es el más cerrado y corporativo (cuando no “privatizado”) de los poderes del Estado.

La realidad post-pandemia se la avizora como un estallido de fuerzas contenidas que dinamizarán nuevos usos y costumbres, nuevas formas, nuevos intereses, nuevas velocidades, nuevas definiciones y nuevas reglas y pactos; estos conjuntos de sucesos deberán ser armonizados en un contexto social heterogéneo y con tendencia a la fragmentación, lo que requerirá contar con la institucionalidad acorde para superar y/o encauzar los desequilibrios resultantes y arbitrar la conflictividad de intereses.

En este punto, debemos encaminarnos a reconciliar al ciudadano con el Poder Judicial, debemos recuperar el valor y legitimidad de la administración de justicia, para lo cual resulta necesario el surgimiento de liderazgos que tengan la osadía de ir al rescate del principio de “lo justo” secuestrado por la dictadura del “procedimiento”.

Es central impulsar un avance democratizador sobre la administración de justicia, que debería pasar por establecer mayores y mejores mecanismos de participación ciudadana en el proceso de toma de decisiones del día a día institucional, haciendo parte al “soberano” de los entretelones de la resolución de sus conflictos.

Hay que ser conscientes que todo lo que hagamos o ideemos sobre este poder del Estado debe empezar por recuperar la preminencia del valor de justicia, el que hoy se encuentra secuestrado y relegado por el “procedimiento”. Hoy lo procedimental, cargado con inusitado personalismo, subjetividad y discrecionalidad, ejerce su reinado en detrimento de aquello definido como “principio moral que inclina a obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde”. 

Las normas de procedimiento concebidas para facilitar, vía el orden en el proceso, el acceso a la justicia en igualdad de condiciones, se han convertido en el medio más eficaz y legal de garantizar la impunidad, la desigualdad y la preminencia del poder sobre el derecho. La dictadura sistémica del “código de procedimiento” constituye una “autopista” por la que profesionales de derecho, jueces, funcionarios y actores judiciales pueden hacer transitar, veladamente, sus vinculaciones, intereses, parcialidades y/o negocios. Para el justiciable esta “autopista” tiene, la mayoría de las veces, peajes inalcanzables.

Celeridad, inmediatez, sensibilidad, sentido común, respeto, empatía son componentes que se tienen que incorporar en la “diaria” de la administración de justicia. Resulta impostergable recuperar la confianza del ciudadano en sus “árbitros”, solo así el poder judicial podrá iniciar su proceso de relegitimación social. Simbólicamente quitarle la venda de los ojos a la tradicional imagen de “la justicia” ayudaría.

Lo anterior debe ser completado con una osadía democratizante más. Ya es inconcebible sostener la perpetuidad en la función pública cualquiera fuera ella, ya que atenta contra la calidad del servicio público, la trasparencia y toda norma de sentido común. 

El futuro nos demanda atrevernos a transitar, tal vez no hacia elección popular, pero si a la búsqueda del establecimiento de la periodicidad en la función judicial, lo que redundará en mayores niveles de compromiso y transparencia en la magistratura. Dar un plazo determinado a la permanencia de una persona en la función de juez es un paso democrático de alta salud institucional.

Finalmente, solo una justicia accesible, próxima y expeditiva, con procedimientos claros y equitativos (que no atenten contra lo real, evidente y palpable) y ejercida, por un tiempo determinado, por personas con vocación, honestidad y capacidad, cumplirá con su finalidad última de ser custodia y garante de la cohesión, armonía y paz de la sociedad arbitrando correctamente la puja de sus intereses antagónicos, parciales y/o sectoriales.

Educar en ciudadanía: 

La determinación de nuevas instituciones, estructuras y reglas de juego en los procesos de toma de decisiones en la sociedad, nos lleva a tener que accionar sobre el sistema educativo; no directamente en lo concerniente a cuestiones relacionadas con los contenidos, la didáctica o la pedagogía, sino en lo referente a la formación en ciudadanía.

Resulta imprescindible que la escuela, desde los niveles iniciales, sea el ámbito natural y fundamental de formación y maduración democrática de nuestros jóvenes. Debemos ir más allá de contar con un espacio curricular o materia puntual con contenidos en formación cívica, debemos lograr que el vivir la escuela por parte del alumno/a sea una experiencia completa e integral de aprendizaje democrático. No es solo dictar contenidos teóricos sino aprovechar la realidad de convivir e interactuar con pares y autoridades como la vía y la excusa de generar aprendizajes experienciales.

Este educar en ciudadanía debe tener como objetivo central contribuir significativa en la calidad y liberalización del debate público, variable necesaria, como lo afirma Robert Dahl[2], en el aspiracional de una mejor y más profunda sociedad democrática. En otras palabras, brindarles a los ciudadanos los conocimientos teóricos, los esquemas conceptuales, las experiencias de interacción social y las herramientas de ponderación y clasificación de la información existente, les brindara los medios necesarios para participar sólida y libremente en la construcción de “agendas” y su resolución.

Educar en ciudadanía en la sociedad post-pandemia será una función irrenunciable e indelegable de la escuela, tanto como la de alfabetizar.

Una lógica de “autito a fricción” y un riesgo de la vacuna:

Como bien describe Fabián Báez “…en la aparente primavera del avance tecnológico y en pleno auge de la cultura del “con esfuerzo y voluntad todo se puede”. Cuando estábamos seguros y globalizados, esperando el ya cercano desarrollo sustentable del mundo. Cuando esperábamos que la democracia y las libertades ganaran espacio aun en los países y regiones menos democráticos. Cuando la medicina iba venciendo sus límites y alargando la vida … Allí apareció: global, repentino e incierto3 y no vimos envueltos, como humanidad, en una novedosa pandemia; novedosa en cuanto a ser la primera que se vive con “redes sociales” y cuyos extremos se encuentra a tiro de avión (o mejor dicho a vuelo de avión).

La emergencia sanitaria global y su reconocimiento por parte individuos, comunidades y gobiernos nos enfrentó descarnadamente a todas nuestras virtudes y miserias, desnudó frente a nuestros ojos la debilidad de todo aquello que socialmente habíamos construido, colaborativa o conflictivamente, para nuestro “buen vivir”; presenciamos indefensos la finitud, lo efímero e ineficiente de todos nuestros sistemas y a costa de escases de respiradores recordamos nuestra humanidad.

El COVID-19 no solo que nos detuvo, sino que nos retrajo, nos hizo retroceder, aislarnos. Tuvimos que parar nuestros sistemas económicos, detener los sistemas de producción, congelar toda actividad social, evitar el contacto en la acción política, virtualizar los vínculos y la cultura. Todo, absolutamente todo, a nivel global y con diversas intensidades, se frenó y se retrajo. 

Pero, paradójicamente, las conductas que imponía el cuidarse del contagio, no lograron desactivar, aniquilar o eliminar las múltiples fuerzas del accionar cotidiano de la humanidad y la naturaleza en el devenir de la vida. Los “nuevos comportamientos” no generaron, como daño colateral, la extinción de la energía y potencialidad del ser y el hacer. Como cuando se hace para atrás un “autito a fricción” toda es energía se concentra, se contiene y se acumula convirtiéndose en potencia esperando, en aparente calma, ser liberada para estallar en un nuevo proceso de transformación creativa.

De la misma forma que acelera el auto a fricción a librarse de los dedos que lo contienen, la humanidad post-pandemia estallará en la construcción de una nueva realidad social que, naturalmente, generará infinidad de nuevas oportunidades para quienes puedan identificarlas y cuenten con los medios y las estructuras para aprovecharlas.

La sociedad post-covid está en gestación, hoy la humanidad contiene sus fuerzas trasformadoras y creadoras a fin de garantizar la supervivencia; garantizada está se nos abre la posibilidad de identificar en el horizonte un nuevo convivir. 

Somos parte de un kairós[3] global que invita a fundar los cimientos de una nueva época basada en la inclusión, la solidaridad, la justicia, la diversidad y la equidad cuya centralidad sea la dignidad humana en armonía con la sostenibilidad medioambiental.

El ya citado Fabián Báez es contundente respecto al desafío que él ahora nos demanda al afirmar que frente a nosotros hay “una oportunidad para rediseñar y construir un mundo nuevo. Humano. Ecológico. Espiritual. Fraterno. Un mundo acaso más apto para ser humanos, para ser felices[4].

Será nuestro deber generar las condiciones sociales, políticas e institucionales para viabilizar este nuevo amanecer; y en nuestro pago chico es necesario asumir los liderazgos que encarnen la responsabilidad de impulsar los cambios sistémicos que se requieren.

 Haciendo propias las palabras de Fabián Báez estoy convencido de que “estamos en un momento histórico trascendente. Un tiempo de decisiones personales y colectivas muy de fondo, de raíz. Un momento de enormes posibilidades de trasformación de la realidad. De diseñar un mundo mejor.

Para esta renovación se hace necesaria una mirada nueva de la situación que nos trajo hasta aquí[5].

En este punto hay que ser consiente de un riego que conlleva la disponibilidad de una vacuna contra el COVID-19. Este riego radica en que al ser todos inoculados y así superar el drama sanitario, caigamos en la trampa de creer que todo ha pasado; que nada ha pasado, resultando innecesario modificar lo que tenemos y conocemos. 

Superada la pandemia (vacunados todos) si continuamos haciendo lo que venimos haciendo, utilizando las habituales formas, echando mano a viejas prácticas y confiando en ya ineficaces sistemas seremos incapaces, como individuos y como sociedad, de regalarnos un nuevo mundo de posibilidades y oportunidades condenado a una generación de puntanos a quedarse en potencia.

Solo si en San Luis nos atrevemos a abandonar definitivamente las estructuras del siglo XX, redefiniendo creativamente nuestros sistemas de elección, representación y organización territorial, podremos reimpulsar la participación comunitaria que revalorice nuestro “nosotros” aglutinador y así permita construir sólidas y estables mayorías que legitimen el surgimiento de liderazgos con posibilidades concretas de vehiculizar los consensos sociales necesarios para aprovechar las oportunidades y gestionar los desafíos que un mundo, complejo y competitivo, nos demandará.

De no hacerlo estaremos condenados como sociedad a la desesperanza y degradación, penando y vagando por uno de los círculos tan bien descriptos por Dante, autoconvenciéndonos que lo que tenemos es lo mejor y que no hay razón alguna para cambiar.

Finalmente, queda esperar que por una extraña alineación planetaria no se cumpla aquello que el genial abuelo poseedor del trazo perfecto y de la frase iluminadora le hizo sentenciar brillantemente a su nieta: “Como siempre: lo urgente no deja lugar a lo importante[6], permitiendo que lo “importante” tenga lugar y espacio para fundar todo lo que brindara alternativas a lo urgente. 


[1] Turzi, Mariano “Como los Superhéroes Explican el Mundo” Editorial Capital Intelectual 2020 Pag. 60.

[2] Dahl, Robert A. “La Poliarquía: Participación y oposición”. Ed. Tecnos – 1997 – Pag. 15. 3 Báez, Fabián “La Sociedad de la Pandemia: Encontrar la serenidad en el mundo que viene”. Ed. Sendero – 2020- Pag. 33.

[3] Idea griega de un tiempo fundacional. Un tiempo propicio.

[4] Idem. Báez F. – Pag. 144

[5] Idem. Báez F – Pag. 144

[6] Quino. “Toda Mafalda” Ediciones de la Flor – 1995

Entrevista exclusiva al senador nacional Claudio Poggi

Este domingo continúa la serie de entrevistas que esta página presenta en diciembre y esta vez las respuestas son del Senador nacional, Claudio Poggi. La pandemia, el rol de los Estados, la redefinición de la relaciones humanas, la realidad política y social de San Luis, la experiencia de los armados políticos y los futuros escenarios electorales que enfrentarán los dirigentes y la sociedad en general en el año próximo, fueron los ejes temáticos de este diálogo que compartimos a continuación:

 

Pregunta: -La crisis ha provocado un colapso de las estructuras que sostuvieron la “normalidad” previa. Intelectuales como Giorgio Agamben consideran que la reacción de los Estados contra la pandemia ejemplifica la figura del estado de excepción como clave de comprensión de los dispositivos de control. ¿Usted cree que es necesario redefinir el rol del Estado? ¿Qué evaluación hace de la gestión de la pandemia llevada adelante por los Estados en general?

Claudio Poggi: -No todos los estados actuaron de la misma manera al momento de implementar la figura del estado de excepción y mucho menos, en la aplicación de los dispositivos de control social.

Lamentablemente en la Argentina en general y en San Luis, en particular, en nombre de la pandemia se pusieron en crisis los derechos civiles, políticos, sociales, culturales y económicos de la población. La propia democracia y la constitución fueron situadas en dudas al momento de justificar las políticas que se implementaban.

Uno puede comprender que en la primera etapa de esta larga crisis sanitaria que estamos atravesando, se haya apelado al miedo como un mecanismo de control y, especialmente, como una herramienta disciplinaria que buscaba cambiar conductas y hábitos culturales que ponían en riesgo a la salud de la población.

Pero se enamoraron de la pandemia. Uno veía con preocupación cómo los gobernantes alimentaban su vanidad con largas exposiciones diarias, vacías de contenidos, naturalizando la implementación de medidas autoritarias que restringían garantías constitucionales en nombre del COVID, limitando de modo exasperante el derecho al libre tránsito, a ingresar y egresar del territorio provincial, con muertes dudosas en dependencias policiales, con detenciones arbitraria, múltiples violaciones a los derechos humanos, a las que se sumaban actitudes propiamente macartistas de parte de las autoridades hacia los ciudadanos, donde en muchas ocasiones, se ponía en riesgo la propia seguridad del vecino que resultaba víctima de la ira del gobernante.

El estado sanluiseño tuvo un rol durante la pandemia, puramente sanitarista, pretendiendo a través de medidas que en muchos casos fueron irracionales, intentar que la población no se contagie el virus.

Fracasó en ese intento y perdió de vista la posibilidad de aplicar medidas amplias sobre la sociedad, en donde además de mirar la situación sanitaria, hubiera cuidado a los sectores productivos y de servicios, a la educación, a sostener el mundo del trabajo. El gobierno de San Luis dejó que la pandemia se lleve puesto, al cada vez mas pequeño, sector productivo provincial

 

Pregunta: -Roberto Follari, Licenciado y Doctor en Psicología por la Universidad Nacional de San Luis, en el ensayo “El Futuro después del Covid-19” opina que “hay un evidente crecimiento en la valoración de la solidaridad y lo mancomunado; aunque a la vez, se registran aumentos del miedo individual y colectivo”. ¿Cuál es su visión sobre cómo la crisis está redefiniendo nuestras relaciones?

Claudio Poggi: -Me gustaría poder acceder al citado ensayo. No lo he leído y me resulta de interés poder conocerlo. Estoy en una etapa de recolección de información, entrevistas con distintos actores de nuestra comunidad e investigación de datos, para poder comprender el modo en que debemos prepararnos para convivir con el Covid.

Tenemos la obligación de crecer y soñar mientras convivimos con esta pandemia, no podemos paralizarnos hasta que esto pase, no es cuando esto pase sino mientras está pasando, cuando debemos planificar y ejecutar políticas de estado que permitan mejorar la calidad de vida de nuestra población.

Nuestras relaciones interpersonales se han modificado sustancialmente desde marzo del 2020 cuando comenzó esta crisis. Todavía nos estamos redefiniendo en este nuevo escenario. Hemos actuado como sociedad de un modo pendular. La solidaridad colectiva y la violencia individualista autoritaria, convivieron de un modo riesgoso.

El mejor ejemplo de estas peligrosas oscilaciones lo representa el caso conocido como “el quesero de Tilisarao”.

Un mensaje cargado de ira de parte de los integrantes del comité de crisis, en especial de su presidente, el gobernador de la provincia, transformaron a un ciudadano que estaba enfermo, con síntomas de coronavirus, en un peligro para la sociedad que había que escrachar, vapulear y exterminar.

Lo que pasó durante aquellas veinticuatro horas de sainete del Comité, con un mensaje cargado de violencia de parte de los funcionarios, expuso a una sociedad que hacía de la solidaridad, un valor propio de nuestro ADN, en una comunidad egoísta e irracional.

Parte de los motivos de porqué sucedió esto, hay que buscarlos en la respuesta anterior; cuando al ciudadano se lo somete al stress del miedo, al temor permanente de la muerte, los lazos sociales se resquebrajan.

Mas allá de esta mirada, la única solidaridad con aquel que era víctima de las consecuencias de la pandemia, fue la del ciudadano común. Los funcionarios, miembros del poder judicial, la política en general, estuvieron muy alejados de la realidad.

Si el propio INDEC nos marca que la mitad de la población sufrió consecuencias económicas a causa de la pandemia, mientras la ciudadanía se esforzaba para poder sostenerse ante el embate de la crisis, ningún integrante del poder ejecutivo, judicial o legislativo de San Luis, se atrevió a reducir sus sueldos. No sólo que se negaron, se aumentaron sus sueldos en un 40% y además, subieron impuestos provinciales y tasas municipales; eso de solidario no tiene nada.

Presenté en el Senado de la Nación un proyecto de ley de creación de un aporte solidario del 30%, de los salarios altos de funcionarios nacionales, jueces y magistrados de la justicia y legisladores nacionales. Ese proyecto no tuvo consenso y no prosperó.

En mi caso particular cuando comenzó la crisis, comencé a donar el 30% de mi sueldo a instituciones no gubernamentales de contención social. Igual determinación tomaron los legisladores provinciales de San Luis Unido. Pero con eso solo no alcanza, la sociedad pide que el esfuerzo sea compartido y mientras algunos siguen viajando en aviones privados, o gastando del erario público para el capricho de los funcionarios, la comunidad no observa que haya un mensaje de empatía con quienes están sufriendo

No sólo la pandemia puso en crisis las relaciones humanas a partir de la desaparición del escenario real como espacio de encuentro. La crisis en la relación entre la política y el ciudadano común, se agudizó

 

Pregunta: -La utilización de herramientas tecnológicas que facilitan el contacto de manera virtual modificó los ámbitos de interrelación –gobierno, trabajo, formación, entretenimiento-. ¿Cuál fue el impacto que la pandemia provocó en los sistemas de gestión de gobierno –virtualidad en sesiones, encuentro vía zoom, gestiones digitales? ¿Cree que los cambios que produjo tienden a permanecer en una nueva normalidad?

Claudio Poggi: -¿Cuántos de nosotros conocíamos en febrero de este año la plataforma Zoom o Meet?

En mi caso particular, las mencionadas, eran desconocidas. Nuestro acceso al mundo virtual se limitaba a las redes sociales más conocidas – WhatsApp, Facebook, Instagram y Twitter – el repliegue del espacio público, de nuestros lugares comunes de encuentros, nos obligó a empezar a encontrarnos en ámbitos virtuales. ¿Si van a permanecer? Van a convivir con nosotros, llegaron para quedarse.

En mi experiencia personal, debí reinventarme y aprender.

Desde mi casa en la ciudad de San Luis, cumplí todas mis obligaciones como senador nacional, participando de cada sesión, de cada reunión de comisión. Además, desde mi oficina mantuve reuniones utilizando diferentes plataformas, como presidente de Avanzar, desarrollando capacitaciones, en charlas con militantes, en la producción del trabajo que estamos realizando sobre nuestra mirada de futuro de San Luis, entre muchos otras acciones más.

Parecía que no iba existir nada que reemplace el poder encontrarnos en una mesa, a conversar personalmente. Hoy no estoy tan seguro de que eso sea así. Nada reemplaza un abrazo, un saludo, el compartir el lugar. Pero para todo lo demás, llegó la virtualidad

 

Pregunta: -En varias publicaciones en las redes sociales usted responsabilizó al Gobernador Rodríguez Saá diciendo que había fracasado en el manejo de la gestión de la pandemia. ¿Sostiene esa opinión?, ¿Con qué argumento?

Claudio Poggi: -Yo lo invito a usted que ponga un cartel en la puerta de su casa que diga «prohibido el ingreso de moscas y mosquitos». Si esa va a ser su única medida para evitar la proliferación de insectos, le aviso que va a fracasar

Eso hizo el gobernador Rodríguez Saá, estaba convencido que lo único que había que hacer para que no haya coronavirus en San Luis, era impedir que la gente entre, transite y salga de la provincia. Sólo le faltó poner un cartel en los puestos limítrofes que diga «prohibido el ingreso del Coronavirus a San Luis». El presente de nuestras estadísticas, muestra que esa estrategia absurda, fracasó.

Durante el aislamiento se nos sometió a un reporte diario, donde lo único que se hacía era reforzar los mecanismos de control e instrumentación social del miedo. El mismo se asumía como “los ojos de Dios” y “la luz del sol”. Planteó que para liberarnos del Covid, debía multarnos, encarcelarnos, no dejar ingresar a los puntanos que habían quedado afuera de la provincia. Control total de parte de un estado autoritario.

Toda la mirada del gobierno cayó en el virus. Nadie miró al sector productivo, de servicios, nadie se preocupó por la educación y cuando el virus empezó a circular colectivamente por nuestras calles, el gobernador huyó. Desaparecieron los reportes diarios, discontinuó su presencia. Dejó a la gente sola y a la deriva. Sin malla de contención social.

Se le hizo un gran daño a la economía provincial, se sometió al sufrimiento a muchas familias porque los separaron, les impidieron poder afrontar esta crisis juntos, muchos no pudieron darle el ultimo adiós a sus seres queridos. Todos hechos muy tristes.

 

Pregunta: -Más allá de la pandemia, los indicadores oficiales muestran que se duplicó la pobreza en San Luis y que el sector privado no crece desde hace 50 meses. ¿Cómo imagina a la provincia de San Luis superada la pandemia?, ¿Cuáles son los actores sociales o sectores productivos que demandarán una asistencia extraordinaria?

Claudio Poggi: -La primera pregunta que debemos hacernos es cómo nos encontró el inicio de la pandemia. La pandemia fue una lupa que aumentó nuestras realidades, que nos puso en evidencia aquello que se intentaba ocultar. Lamentablemente, en San Luis, entramos a la pandemia con pésimos indicadores de desempleo y pobreza.

En el primer trimestre de este año, el promedio de pobreza en todo el país alcanzaba al 35.5% de la población, en San Luis ese indicador se ubicaba en el 35%. En el mismo trimestre del año 2018, San Luis tenía menos de 18% de pobreza, en aquel momento estábamos 10 puntos abajo del promedio nacional y en el 2016, nuestros indicadores de pobreza representaban un tercio de la media nacional. Ya antes de la llegada de la pandemia, la provincia había triplicado su pobreza.

A estos desgarradores indicadores, agregue que triplicamos la tasa de indigencia en sólo dos años. Que en el periodo 2016-2019 mientras a nivel país la pérdida de empleos privados fue de un 2.2% en nuestra provincia fue de seis veces más que el promedio nacional, 13.8%.

Según estadísticas del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), durante ese lapso se perdió en todo el país, el 2.9% de los puestos formales de la construcción. En San Luis, la tasa de pérdida de empleos del sector de la construcción ascendió a la alarmante cifra del 50.4%. Por cada empleo que se perdía en el país, en San Luis se perdieron 17 puestos de trabajo.

A esto debe sumarle que el 60% de nuestros chicos menores de 18 años en edad escolar son pobres o indigentes y que de esa población, la mitad no tuvo computadora o acceso a internet, para poder estudiar. El panorama con el que ingresamos a la pandemia era realmente desolador.

Los indicadores provinciales tuvieron en los últimos cuatros años un deterioro mucho más acelerado y exponencial que las estadísticas promedio a nivel nacional.

La pobreza en la pandemia ha crecido, pero previo a la pandemia, San Luis había implosionado.

Ninguna sociedad se desarrolla cuando sus gobernantes trabajan para que la pobreza se transforme en estructural.

Generar políticas de empleo y de trabajo es el único camino para que los ciudadanos tengan posibilidades de mejorar su calidad de vida.

Si la única respuesta va a ser, más planes sociales, los ciudadanos de San Luis no tienen futuro. El beneficio social no debe ser el techo aspiracional, es el piso desde donde se debe crecer y para crecer, el Estado debe impulsar políticas activas para que quienes hoy están vulnerables, en el futuro, sean los que generen riquezas en sus comunidades

Si el Gobernador no entiende que debe cambiar el rumbo, el pueblo de San Luis, democráticamente, necesita cambiar al gobernador.

Pregunta: -Usted es uno de los constructores del armado de un frente político opositor al gobierno provincial que ya tiene la experiencia de dos elecciones -2017 y 2019-. ¿Qué análisis hace de ese recorrido a la luz de los resultados obtenidos?

Claudio Poggi: -Si queremos derrotar el régimen de los Rodríguez Saá, el camino es la unidad. Por eso entiendo que la experiencia ha sido muy buena.

San Luis Unido termina muy bien el año. Se mantuvo la mayoría de los bloques parlamentarios cohesionados, tanto en la cámara de diputados como en los principales concejos deliberantes de la provincia.

Si bien es cierto que hemos tenido alguna situación en particular con algunos dirigentes, en la ciudad de San Luis, que me molestó mucho, los propios partidos políticos a los que pertenecen, han sido muy duros con ellos estudiando posibles medidas disciplinarias para con los involucrados.

San Luis Unido está muy bien y en camino para enfrentar el próximo año

 

Pregunta: -En el escenario político nacional ya hay movimientos de dirigentes que empiezan a definir posiciones y se encolumnan de cara los futuros escenarios electorales. Usted se ha definido como un hombre del justicialismo. ¿Qué lugar pretende ocupar en ese armado opositor al Gobierno nacional?

Claudio Poggi: -Soy justicialista que no es lo mismo que ser kirchnerista. Yo a esa línea de pensamiento no pertenezco, la respeto, pero no me siento representado en sus valores ni en su mirada de la sociedad. Hoy el kirchnerismo y los Rodríguez Saá son lo mismo.

Mi lugar en el escenario nacional es trabajando por un país donde la justicia social pase por el acceso a la educación y a un trabajo digno. Donde se respeten las libertades individuales, donde todos tengan igualdad de condiciones para poder desarrollarse, en donde la seguridad individual no sea puesta en riesgo ante la suelta masiva de presos, la corrupción sea castigada. No puedo sentirme representado por quienes buscan perpetuarse en el poder a costa del empobrecimiento y la falta de educación de sus habitantes.

 

Pregunta: -Pese a la incertidumbre sobre la fecha o la realización de elecciones PASO –hay varios gobernadores que están pidiendo que se suspendan excepcionalmente-. ¿Con qué expectativas enfrenta el escenario electoral que vendrá en 2021? ¿Qué significado tendrá esa elección de medio término en San Luis?

Claudio Poggi: -El 2021 y el 2023, serán años bisagras para San Luis. Vamos a enfrentar los desafíos que se nos presenten con mucho optimismo. Todos los que decimos no a esta política del miedo, del apriete, a la indiferencia del aumento de la pobreza, de la falta de educación y trabajo vamos a estar unidos y en el mismo espacio. Tenemos los cimientos sólidos del 2017 y del 2019. Hemos capitalizado esa experiencia.

El futuro que elegimos como sociedad, se empieza a jugar en la próxima elección. Es el momento de comenzar un cambio que nos permita desarrollarnos como provincia, retomando el San Luis del progreso, del cual alguna vez nos sentimos orgullosos.

Debemos decidir entre construir un modelo moderno de Provincia o la consolidación definitiva de un régimen feudal donde la pobreza estructural, es su signo distintivo, tal como se puede observar en otras provincias hermanas.

 

Pregunta: -Usted ha dicho públicamente que el Gobernador podría llegar a plantear la necesidad de introducir una enmienda en la Constitución provincial que lo habilite a una posible re-reelección. ¿Con qué argumento sostiene esa opinión?

Claudio Poggi: -¿Con que argumentos debería pensar que no lo va a hacer?.

Ha demostrado que es un enfermo del poder, que busca conservar el poder por el poder en sí mismo, cada vez más alejado del ciudadano común, de sus necesidades y sufrimiento. El visualiza claramente que no tiene un sucesor que pueda ganar la próxima elección y ante el riesgo de quedar fuera del poder, va a buscar todos los artilugios inimaginables, para perpetuarse.

No me pregunten tanto por qué pienso que lo va a intentar, con todo el respeto que usted sabe que le tengo, pregúntese porqué no lo haría. Sólo mire los antecedentes de Rodríguez Saá, ahí encontrará la respuesta.

 

Pregunta: -Usted tiene mandato como Senador nacional hasta el año 2023, sin embargo, su nombre se menciona como posible candidato a diputado nacional en 2021. ¿Analiza presentarse en algún cargo?

Claudio Poggi: -En el 2021 voy a estar arremangado, en la calle, junto a los dirigentes de Avanzar y del frente político opositor, trabajando en función del objetivo principal que es ganar la gobernación de la provincia en el 2023 y construir una expectativa de futuro que incluya a todos los sanluiseños. Que les de esperanza, que venza a la resignación.

Hablar de candidaturas, en todos los niveles, es oprobioso para el ciudadano. Nuestros vecinos han tenido un año horrible, ellos necesitan saber si vamos a trabajar para que tengan educación, trabajo, seguridad, salud, una mejor calidad de vida. No le quepan dudas que voy a trabajar para que logremos la mayor cantidad de votos para seguir construyendo otro futuro para los ciudadanos de San Luis, no importa el lugar, importa el objetivo.

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Exclusiva con el senador Nacional, Adolfo Rodríguez Saá

Hoy presentamos la última de una serie de entrevistas que inició en diciembre con la intención de conocer la opinión de prestigiosos dirigentes de la política provincial y nacional, sobre cómo la pandemia ha establecido una nueva normalidad cotidiana, la nuevas interrelaciones personales, el rol de los Estados y los desafíos que plantea el año nuevo que se avecina.

Cierra este ciclo el Senador Nacional por San Luis, Adolfo Rodríguez Saá con una cruda mirada de la realidad provincial y con una desafiante convocatoria a constituir un frente con representación de diversos actores sociales, entre ellos los líderes y dirigentes políticos.

«Un espacio de encuentro» para discutir el futuro de San Luis, explica. Tal vez pueda encontrarse alguna similitud en ese planteo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que plantea Naciones Unidas: una suerte de agenda de trabajo y desarrollo llamada “Objetivos de Desarrollo del Milenio” en los que ahora se incluyen ámbitos como el cambio climático, la innovación, la desigualdad económica, el consumo sostenible, la paz y la justicia, pero también la pobreza, el trabajo y otros valores pilares de la sociedad.

«…Cómo construimos en un clima de reencuentro, cómo construimos el presente y el futuro, sin mirar el pasado, sin odio, sin rencores. Hay que empezar a pensar en un encuentro, en una forma de frente, que puede o no ser un frente electoral..» reflexiona Rodríguez Saá en un pasaje de esta entrevista que compartimos a continuación.

Pregunta: -Usted es legislador de la Asamblea Parlamentaria Europea-Latinoamericana y presidente de la Comisión de Economía de esa cumbre parlamentaria.

¿Qué visiones ha compartido con sus pares latinoamericanos y europeos sobre el rol de los Estados en la pandemia? ¿Usted cree que es necesario redefinir el rol del Estado?.

Adolfo Rodríguez Saá: -Estamos ante una crisis única en la historia, nunca se produjo una crisis universal, todo el mundo está en pandemia, el mundo completo; todas las economías están en crisis, todos los sistemas de salud están en crisis y todos los sistemas sociales, aún los de los países más avanzados, están en crisis.

Por supuesto que de este tema se ha hablado y en primer lugar hay un reclamo muy fuerte, que es el acceso universal e igualitario de todos los países y de todos los ciudadanos a la vacuna o a los remedios, porque ya se perfila que va a haber una desigualdad, y hemos discutido sobre la necesidad de que haya un trato igualitario y simultáneo no sólo para los Estados sino también para los ciudadanos.

En segundo lugar, un tema que se analiza es que la recuperación de la economía post pandemia debería trabajarse en base al principio de la solidaridad. El motor de la economía es solamente el espíritu de lucro pero el espíritu de lucro provoca desigualdades, pobreza, ricos cada vez más ricos, y pobres cada vez más pobres. Creemos, pensamos, discutimos que hay que pensar en que la solidaridad debe ser un motor de la economía, no solamente el espíritu de lucro. Debiera haber una combinación entre la ganancia, la crueldad y frialdad de la ganancia, con la solidaridad y el respeto de las necesidades de todos los ciudadanos.

El tercer aspecto que se ha puesto en crisis y que ha quedado demostrado que es injusto es el acceso al mundo digital; no es universal ni igualitario. Lo vimos en la ciudad de Buenos Aires en donde los chicos de las escuelas pobres no tienen acceso universal, no tienen el acceso al mundo digital. Quizá en ese sentido San Luis tuvo una política de acceso universal, que fue la Autopista de la Información, programa que se lanzó en 1998, no es un programa de la señora ministra (Alicia) Bañuelos. Cuando ella llegó ya había un plan maestro de la Autopista de la Información, existía el Data Center y existían todos los programas del mundo digital, desde el diagnóstico o historia clínica digital, el Estado on line, el Gobierno on line, estaban todos los planes, programas y protocolos para realizarlo, pero también se ha puesto en crisis porque no hay un acceso universal. Muchísimos chicos tienen muy débil señal, no tienen señal, los parajes o pueblos del interior de la provincia totalmente desamparados, las ciudades del interior de la provincia tienen pésimo servicio y en eso hay muchísima responsabilidad del Estado, diría que absoluta responsabilidad del Estado provincial.

Pregunta: -¿Qué evaluación hace de la gestión de la pandemia llevada adelante por los Estados en general, y en particular por el de San Luis?

Adolfo Rodríguez Saá: -Creo que la pandemia ha tenido múltiples enfoques en el mundo y en todos los casos el resultado ha sido deficitario, porque estamos en un mundo desconocido y se lo va enfrentando como se puede. Entonces parecía que Uruguay era campeón mundial y ahora tiene sus problemas, no es que haya una política acertada y una desacertada, pero sí ha habido metodologías. Creo que la de San Luis ha sido autoritaria, sin diálogo, con imposiciones, que ha fracturado a la sociedad de San Luis y que ha puesto en desventaja, en una enorme desventaja al comercio, a los productores agropecuarios de San Luis que son muy importantes, al comercio que es un motor de la economía provincial, al turismo, ya sé que hay problemas por la pandemia pero también sé que no en todos los lugares la crisis ha sido tan profunda. Creo por ejemplo que en Merlo ha sido un impacto brutal, lamentablemente, por una desconsiderada política provincial. La falta de diálogo, del respeto a la diversidad de opiniones es brutal y yo discrepo totalmente, y la responsabilidad de eso es del Comité de Crisis que preside el señor Gobernador.

Pregunta: -Roberto Follari, Licenciado y Doctor en Psicología por la Universidad Nacional de San Luis, en el ensayo “El Futuro después del Covid-19” opina que “hay un evidente crecimiento en la valoración de la solidaridad y lo mancomunado; aunque a la vez, se registran aumentos del miedo individual y colectivo”. ¿Cuál es su visión sobre cómo la crisis está redefiniendo nuestras relaciones?.

Adolfo Rodríguez Saá: -Creo que por lo menos no ha puesto un severo cuestionamiento, no sé si después nos vamos a olvidar como nos olvidamos de muchas cosas, pero estimo que la clase dirigente debe hacer una enorme autocrítica y pensar que los valores de la solidaridad se deben incorporar a la vida cotidiana no sólo de la economía, sino de toda la vida social, cultural, deportiva, en todos los aspectos. Se deben recuperar los valores, creo que la crisis, la pandemia nos ha hecho recuperar los valores de la familia, hemos tenido que convivir con nuestra familia y nos hemos dado cuenta con el parate  que no sólo debemos convivir sino que es lindo convivir y que es bueno haber recuperado esos valores, desde el almuerzo familiar, pasando por la charla post almuerzo, la cena, el compartir aunque sea un pedazo de pan, pero se establece un diálogo entre padres, hijos y otras generaciones. Comparto que debemos trabajar mucho en el tema de la solidaridad.

Pregunta: -La utilización de herramientas tecnológicas que facilitan el contacto de manera virtual modificó los ámbitos de interrelación –gobierno, trabajo, formación, entretenimiento-.

¿Cuál fue el impacto que la pandemia provocó en los sistemas de gestión de gobierno –virtualidad en sesiones, encuentro vía zoom, gestiones digitales? ¿Cree que los cambios que produjo tienden a permanecer en una nueva normalidad?.

Adolfo Rodríguez Saá: -Siempre he trabajado muchísimo, pero este año he trabajado con una enorme intensidad porque las sesiones on line nos permitieron participar de numerosas reuniones de comisiones que antes no se podía; primero porque hay que organizarlas dando tiempo entre una y otra porque no pueden ser simultáneas, y entonces uno puede participar y trabajar con mayor intensidad.

Creo que además nos ha permitido tomarnos más tiempo, hubo mayor libertad para el manejo del tiempo para trabajar y creo que se van a revisar en todo el mundo, en la Argentina y en San Luis también, las formas del trabajo, porque el trabajo virtual ha tenido un protagonismo muy especial que ha abierto nuevas oportunidades. También las crisis son oportunidades y creo que nosotros tenemos que aprovecharlas. Cuánto del mundo digital tiene que quedar y cuánto del vínculo personal tenemos que recuperar porque es muy necesario el vínculo humano, el cara a cara es muy importante.

Pregunta: -Argentina tiene este fin de año indicadores que reflejan un cuadro social muy comprometido. Según la estadística de UNICEF el 63% de los chicos es pobre. Y de ese contexto no logra despegarse San Luis, en donde la pobreza se duplicó en los últimos dos años, según las cifras oficiales del INDEC.

Este cuadro social merece una respuesta de urgencia: ¿Qué hay que hacer?, ¿Qué deben hacer los gobiernos?

Adolfo Rodríguez Saá: -Primero tenemos que darnos cuenta de la gravedad del problema, porque San Luis hasta el 2001 tenía índices de pobreza muy mínimos y tenía tasas de empleo máximas. Y no vivíamos con planes sociales, se vivía con el trabajo en la fábrica o en otras actividades, servicios o empleados públicos, pero mayoritariamente eran empleos del sector privado.

Después se fueron generando los planes sociales y se fue progresivamente aumentando la pobreza y se transformó a San Luis en una lamentable fábrica de pobres, que hoy son miles y miles, que no eran pobres y que ahora sí son pobres, fruto de un trabajo equivocado de los últimos gobiernos de San Luis.

Se abandonó la política de justicia social, y se la transformó en la política del prebendarismo social. Justicia social es que una persona tenga empleo, un empleo digno, bien remunerado; que una persona tenga derecho a acceder a una vivienda; que una persona tenga derecho a acceder a una educación de calidad y a una salud de calidad. Estos valores que en San Luis iban en constante aumento y perfeccionamiento se han abandonado. No hay más política de empleo, no hay política industrial, no hay política de vivienda, no hay una política social para promover el ascenso social, y lo que es peor es que se ha desatendido a dos sectores de la sociedad que son los que motorizan el progreso social o el ascenso social: el comercio y las pymes.

La pequeña fábrica de pastas, la pizzería, el taller de carpintería, el taller de plomería, la herrería, el taller mecánico; cada uno de ellos le dan al protagonista una posibilidad de ganarse dignamente la vida, de progresar, de aumentar sus ganancia y con ello darle bienestar a su familia y a sus hijos. Eso se ha perdido en San Luis, es muy lamentable, y deberíamos pensar qué tenemos que hacer para salir.

Creo yo que lo primero que hay que hacer es volver a la política de generar fuentes de trabajo, generar fuentes de trabajo genuino, emprendedores, comerciantes, el turismo que es una fuente de trabajo impresionante, en San Luis es una fuente de trabajo impresionante, ¿por qué lo abandonan?, ¿por qué lo persiguen?, ¿por qué no lo ayudan?… y qué tenemos que hacer: turismo seguro.

¿Qué puede buscar un rosarino, un mendocino, un porteño que se ha pasado un año metido en un departamento? Quiere venir a una casita en Carpintería, en Paso Grande, o Potrero de los Funes y estar seguro, estar tranquilo. Primero que haya protocolo para no contagiarse y si se contagia, que tenga la seguridad de que va a contar con una atención médica adecuada. Así van a venir a San Luis, pero si nos desentendemos, si no le atendemos el teléfono y no tiene con quién hablar, si el Comité de Crisis no responde, no van a venir a San Luis, van a ir a otro lado donde los ofrezcan turismo seguro.

La situación que se vive en general en San Luis es fruto del abandono de las políticas industriales y de empleo que hizo el primer y segundo gobierno de Alberto Rodríguez Saá y el gobierno de Claudio Poggi que también abandonó la política industrial lamentablemente.

Todo eso lo deben repensar ellos, porque son parte importante de San Luis y lo tenemos que repensar nosotros.

Si usted me pregunta cómo deberíamos repensarlo yo pienso que nosotros tendríamos que repensarlo buscando la conformación de un encuentro, un frente, que esté sustentado por los comerciantes, por las pymes, por la clase media, por los dirigentes de la comunidad, del deporte, de la cultura… un gran encuentro, donde debatamos el San Luis del 2030, el futuro de San Luis y que opinemos cómo construimos en un clima de reencuentro, cómo construimos el presente y el futuro, sin mirar el pasado, sin odio, sin rencores. Hay que empezar a pensar en un encuentro, en una forma de frente, que puede o no ser un frente electoral.

Primero me lo planteo como un frente, un encuentro, un lugar donde discutamos, cómo construimos el futuro juntos.

Pregunta: -Históricamente usted es un dirigente que se ha definido como un hombre de diálogo; y tal vez una mayor apertura al diálogo es lo que más se le reclama al actual gobierno provincial desde los espacios políticos opositores.

¿No hay margen –máxime en esta situación excepcional de la pandemia- para definir un núcleo de políticas de consenso sobre ejes centrales como educación, trabajo y salud? ¿Qué políticas pondría usted en la mesa de las prioridades?

Adolfo Rodríguez Saá: -Yo lo haría de otra forma. Primero sí, hay que dialogar, y creo que tenemos que saber tener la grandeza de aceptar que todos podemos tener una visión positiva del futuro de San Luis. Todos tenemos derecho a tener una visión positiva del futuro de San Luis. Nadie tiene derecho a excluir a nadie de ese encuentro imaginario que yo sueño. Yo lo haría de otra forma, no con las clásicas formas de salud, educación, trabajo, no… yo diría tomemos un tópico como por ejemplo la pobreza en San Luis. Hagámonos una pregunta. ¿Podemos erradicar la pobreza de San Luis? ¿Qué piensa el Obispo de San Luis sobre cómo podemos instrumentar políticas como las que nos pide el Papa Francisco para erradicar la pobreza?. Porque la pobreza conlleva a un ser descartable, que no tiene derecho a la salud, a la vivienda, a la comida. ¿Qué piensa?, entonces no es necesariamente un frente electoral, ¿Qué piensa la Universidad Nacional de San Luis?, ¿Qué puede aportar desde el pensamiento académico?, ¿Y la Universidad Nacional de Villa Mercedes?, ¿Y la Universidad Nacional de los Comechingones?, ¿Y la Universidad provincial de La Punta?, ¿Y la Universidad provincial de los Oficios?. Tenemos cinco universidades, más la Universidad Católica de Cuyo. ¿No podemos de ese mundo académico sacar temas importantes para hablar? Y por supuesto, todo el mundo dirigencial, de los sectores que ya he mencionado, y por supuesto los líderes políticos también, participando, opinando, y comprometiéndonos a encontrar las soluciones. No cómo nos peleamos para ver qué lucro sacan en la próxima elección, sino cómo compartimos programas comunes que nos permitan reencontrarnos en el camino del éxito de San Luis. Y me parece que en eso debemos también hacer un cambio de valores, donde tenemos que mostrar la generosidad de cada uno de nosotros para servir al pueblo y al futuro de San Luis y no pretender servirse del futuro de San Luis.

Pregunta: -Creo que en términos generales, la relación Nación-Provincia nunca fue lo suficientemente buena como para que los puntanos se beneficiaran de esa relación, que a veces no superó siquiera el mínimo institucional que correspondía.

¿Usted cree que ahora hay un nuevo vínculo entre la Nación y la Provincia?, ¿Cómo ve esa relación?, ¿Es tan fluida como se la presenta?

Adolfo Rodríguez Saá: -Es hipócrita. No es cierta, es hipócrita.

La relación entre la Nación y la Provincia desde el 83 al 2001 que yo goberné era una situación difícil para San Luis, porque lo que teníamos que defender eran dos grandes pilares en los que les sacábamos enormes ventajas al resto del país, que fue la política de industrialización que había que defenderla porque todo el país nos atacaba y el poder central también, y la política de vivienda que fue un logro muy inteligente que tuvimos los puntanos en el diseño de la política nacional.

Nosotros perdimos la posibilidad de que nos regalaran un camino o una escuela, pero nosotros construimos el sólido presente de aquel San Luis. Eso se perdió, se pasó a una política de enfrentamiento, entonces San Luis no tenía nada; y ahora es hipócrita porque de acuerdo al informe que yo tengo del presupuesto de la provincia, las obras públicas nacionales proyectadas, San Luis es la penúltima provincia argentina en porcentaje, la penúltima, sólo está detrás Tierra del Fuego. Que claro, como los últimos gobiernos habían logrado que para San Luis fuera bajo cero, tener cero es buenísimo, pero no es bueno; lo que logran otros estados provinciales es inmensamente mejor que lo que logra este gobierno de San Luis.

Y además tirándole patadas por debajo de la mesa, no logra otra cosa el gobierno provincial que le tengan una tremenda desconfianza.

No me gusta la relación que hay entre la Nación y la Provincia, creo que se debe volver a una política de diálogo franco y colaborativo. La solidaridad, como el diálogo, son como las avenidas, que tienen camino de ida pero también camino de vuelta, entonces en el diálogo yo tengo que explicar y tengo que escuchar la respuesta. Ese proceso de diálogo te lleva al consenso, que a veces se logra más rápido, a veces parcialmente y a veces no se logra.

También en este aspecto el Gobierno provincial debería tener un camino más eficiente para el bien de San Luis, no para el bien de los funcionarios.

Pregunta: -Su rol en el Senado de la Nación seguramente le permite un contacto más fluido con la vicepresidenta Cristina Fernández.

¿Qué relación tiene con la vicepresidenta y con el presidente Alberto Fernández?

Adolfo Rodríguez Saá: -Yo siempre tuve una relación muy respetuosa con la señora vicepresidenta, más aún, hubo un tiempo en que me unía una sincera amistad con ella y con su marido. Tengo una buena relación y trato permanente en el Senado.

Y con el presidente también.

Pregunta: -Usted está armando en San Luis su propio partido político, pese a ser el suyo, un nombre insoslayable en la historia del peronismo puntano desde el retorno de la democracia.

¿Qué opina de la interna del peronismo nacional y la candidatura de su hermano, Alberto Rodríguez Saá junto a Milagro Sala, para enfrentar a Alberto Fernández? ¿Pretende ocupar algún espacio en esos armados partidarios nacionales?

Adolfo Rodríguez Saá: Primero, se han presentado a unas elecciones que no están convocadas. No va a haber elecciones. Ni en el Partido Justicialista ni en cualquier partido político, por la pandemia; se van a prorrogar los mandatos. Me parece que es una expresión minoritaria, no creo que la lista que encabeza Alberto represente lo mejor del peronismo, representa otras expresiones, Milagro Sala representa otras expresiones, pero no las expresiones del peronismo.

Cuando presenté mi adhesión en Todos Unidos yo dije: miren el verdadero peronismo, el peronismo de Perón y Evita, el peronismo de todos los tiempos, el peronismo de las viviendas, del trabajo, del diálogo, de la justicia social, se va a expresar en San Luis por Todos Unidos. Esa es la aspiración y en ese sentido vamos a trabajar.

Pregunta: -Pese a la incertidumbre sobre la fecha o la realización de elecciones PASO –hay varios gobernadores que están pidiendo que se suspendan excepcionalmente-.

¿Con qué expectativas enfrenta su espacio el escenario electoral que vendrá en 2021? ¿Qué significado tendrá esa elección de medio término en San Luis? ¿Presentarán candidatos, para qué cargos? ¿Piensa que es posible celebrar un acuerdo provincial, departamental o municipal con otros actores de la oposición política?

Adolfo Rodríguez Saá: -Primero, está todo en duda. Todavía no está decidido si las PASO se van a hacer o no. Tampoco hay una dirección en la que uno pueda ver que el Parlamento esté tratando prioritariamente, por el momento en la agenda parlamentaria del Senado, el tema todavía no está. Y como las modificaciones electorales tienen que ser el año anterior a las elecciones, en principio, es muy difícil que se pueda realizar la modificación que se pretende.

Pero a mí, mucho más que el problema de las elecciones que son muy trascendentes y que por supuesto todos los espacios políticos se van a presentar y aspiran siempre a presentarse en todos los cargos, pero para mí lo importante de San Luis sería esto que planteo del encuentro, el encuentro para el futuro, pensemos el San Luis del 2030, con todos los sectores y eso puede transformarse en un frente electoral o no. Tenemos que estar abiertos a que si se lograra conformar un programa y que fuera mayoritario debería surgir de ese encuentro quienes son los candidatos para que realicen la tarea.

Si yo hablo de los valores de la solidaridad y de la generosidad, y bueno, hay que abrir el corazón de que otros líderes sean los más indicados para el tiempo que vivimos. Lo que importa es que podamos sentarnos en la mesa a diagramar juntos, unidos y con respeto, los temas del futuro. Los temas del pasado, es pasado, seguramente nos divide… pero qué vamos a hacer con la pobreza, qué vamos a hacer con el empleo, con la escuela, con el mundo digital, cómo hacemos para que todos accedan a las redes y que tengan conectividad y velocidad.

Esto que en el 2001 era un programa clarísimo para el Estado ya no lo es, lamentablemente ya no lo es; entonces lo que yo planteo es: no busquemos a los responsables, busquemos como enmendarlo. Cómo hacer para que en San Luis vuelvan a llover las inversiones. Volvamos a esa época de realizaciones. Volvamos al diálogo entre todos los puntanos, al diálogo afectuoso, cariñoso, amable, sin miedo. Erradiquemos el miedo.

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¿Por qué la web danielpoder.com.ar?

Cuando el 15 de julio pasado, una fuente me confirmó que el ministro Felipe Tomasevich acababa de entregar su renuncia, tuve la sensación de que esa noticia debía ser contada de una manera especial, porque debía darse con el contexto bajo el cual pudiera ser correctamente leída, y porque reclamaba ser dada en un espacio también especial, del que formaran parte ese tipo de hechos noticiosos con esa manera de ser contados.
Al fin de cuentas no todos los días dejaba el cargo un funcionario que estuviera tan íntimamente ligado con la imagen del Gobierno, comprometido con la gestión –Tomasevich fue funcionario durante 12 años- y de fuerte vínculo en las relaciones personales con otros integrantes del Gabinete. Y muchos menos, acaso toda una excepción, se iba entre aplausos de sus propios colaboradores y los empleados de su ministerio, responsables de un video que se viralizó y en el que se lo veía despedirse entre lágrimas como muchos de ellos.
Eso pasó con la renuncia de Felipe Tomasevich. Sentí que se abrió una oportunidad para que naciera esta página de lecturas políticas y gubernamentales, que cierra este fin de semana el año 2020.
La sorpresa de lo que vino después, desde esa primera entrega a mediados de julio, no hizo más que confirmar la necesidad de que la dirigencia política de San Luis contara con un espacio de estas características. Había sido un acierto.
Una página cuyo compromiso periodístico profesional fuera respetar la pluralidad y la diversidad de opiniones de todos los dirigentes, sin agravios, descalificaciones, ni herramienta de operaciones políticas o de extorsión económica. Por eso la página lleva mi nombre y apellido. Para dotarla de la transparencia que da el hecho de firmar cada artículo que se publica.
Una página con la obligación de construir relaciones profesionales entre dirigentes, fuentes periodísticas y este periodista, basadas en el respeto profesional. Y con la certeza de que es necesario abrir espacios que eleven la discusión de la clase dirigencial, desde aquellos actores muchas veces anónimos o emergentes, y hasta los más encumbrados que no necesitan presentación.
En el camino se publicaron unos 320 artículos, algunos de los cuales formaron parte de las entregas que se hicieron costumbre a través del envío por whatsapp los días domingos; y otros, durante la semana.
Nada de la información publicada fue desmentida. Sí en cambio, hubo otras miradas porque la redacción de esta página incluyó mis puntos de vista en muchos artículos; esas observaciones se escucharon amablemente cada vez que se plantearon respetuosamente, y se hizo la publicación posterior correspondiente.
Unos 3 mil visitantes únicos le dieron en estos cinco meses unas cien mil lecturas a los contenidos de esta página. Todo un logro que confirma la herramienta de Google Analytics con la que se puede desmenuzar internamente y certificar el movimiento que tuvo la página.

Google Analytics: desde qué dispositivo los lectores entran a esta web y sus días y horarios peferidos.

Esa tecnología al alcance de todos nos permitió observar que el 92% de los lectores acceden a los contenidos de esta web a través de sus teléfonos. Que los domingos y los lunes son los días de mayor lectura. Que el tráfico crece semana tras semana sumando nuevos lectores que ingresan por primera vez. Y que el promedio de edad es sorprendentemente joven, aun cuando uno pueda prejuzgar que -tratándose de una temática dura como es la política-, el público lector pueda ser de un rango etario superior. Bienvenidas esas jóvenes lecturas.

Google Analytics: el 50% de los lectores de esta web tiene entre 25 y 44 años.


Más allá del reconocimiento por esta tarea de parte de muchos dirigentes, de sus invalorables aportes con opiniones que enriquecieron el debate público, y de la respetuosa y paciente mirada de muchos colegas a quienes les agradezco sus observaciones, quiero destacar y agradecer dos invitaciones en particular que fueron muy motivadoras: la invitación a compartir esta experiencia con mis colegas en la enriquecedora Jornada de Entornos Digitales y Mundo VUCA que organizó la Universidad Nacional de San Luis y coordinó Pablo Oro; y el auspicioso encuentro virtual con las autoridades nacionales y locales del Enacom junto a Operadores de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la provincia de San Luis, que coordinó José Giraudo.
El desafío del año 2021 será consolidar este espacio que, con satisfacción personal escucho, dicen que se ha ganado un lugar entre las lecturas imprescindibles de cada fin de semana en la clase dirigencial puntana.
A ustedes, dirigentes, los espera un desafiante calendario electoral. Se viene un gran año para hablar de lo que nos gusta.
Nos volvemos a encontrar en febrero.


Muchas gracias.

Olivero y su positivo balance 2020: obras y capitalización

“Estamos contentos con todo lo que logramos, no nos conformamos y queremos cumplir más sueños, ese es el espíritu de quienes habitamos La Punta y el que tenemos como premisa en la administración”, dice el intendente de La Punta, Martín Olivero en un balance del año a pedido de esta página.

“Pudimos concretar todas las metas que nos habíamos propuesto previo a la pandemia, claramente el nuevo escenario modificó los tiempos, pero no afectó a la administración y nuestro ambicioso plan de obras y equipamiento”, dijo Olivero que logró mantener una ley de administración municipal equilibrada: ”utilizamos el 50% en gastos corrientes y el otro 50% lo invertimos destinándolo a obras”.

El camión regador adquirido por el municipio.

Olivero rescata a la obra pública como un pilar del crecimiento: se inauguró el Parque Juana Azurduy con más de 1200 metros lineales de pavimento, veredas, canales de desagües, desarenador, refugios de colectivos, cancha de fútbol y bicisendas; se reconvirtieron a LED de más de 500 luminarias de sodio que suman más de 3000 en todo el ejido; se pavimentaron arterias en diferentes puntos y se ejecuta un amplio acceso en la sur de la ciudad que llevará el nombre de Diego Armando Maradona. Esa obra cuenta con dos carriles centrales, amplios, para permitir un ingreso y egreso fluido, iluminado, seguro y confortable; con desagües, forestación e iluminación.

Entre los logros que también rescata la gestión municipal hay una fuerte capitalización del Municipio con la compra de maquinarias. El equipamiento adquirido este año es nueva unidad de compactación de residuos, desmalezadoras, termofumigadoras, equipo de riego, barredora automatizada, y un equipo desobstructor que será presentado en pocos días.

El nuevo acceso «Diego Armando Maradona» aporta comodidad y seguridad para los vecinos.

Multitudinario encuentro de dirigentes del Evita y UTEP

Unos 150 dirigentes de toda la provincia participaron este fin de semana en un multitudinario encuentro del Movimiento Evita y UTEP, en la “Montonera” de Daniel Sosa, delegado regional de Nación en un cargo de Agricultura Familiar.

Participaron dirigentes de Villa Mercedes, Carpintería, Santa Rosa, El Volcán, San Francisco, La Punta, Merlo, El Trapiche, Potrero de los Funes, Quines, San Martín y San Luis

El encuentro, de debate de ideas y análisis de la realidad social argentina y de San Luis, se vivió también como una celebración de de fin de año luego de las tareas políticas desplegadas este año signado por la pandemia.

“Fue un encuentro inmenso, una gran cantidad de dirigentes y compañeros discutiendo de política y hablando sobre la necesidad de construir un espacio de poder importante. Fue verdaderamente muy valioso” le dijo Daniel Sosa a esta página, aún entusiasmado con el éxito de la convocatoria y participación dirigencial.

Enroque en el Gabinete municipal de la ciudad de San Luis

El intendente Sergio Tamayo dio a conocer los primeros cambios –por ahora sólo posicionales- en su estructura de gobierno luego del pedido de renuncias masivo que se conoció el pasado viernes.

Andrés Russo, que se desempeñaba como secretario de Modernización y Gobierno Abierto, será ahora el Secretario de Gobierno municipal, un cargo muy importante dentro de la organización gubernamental.

Russo fue el mentor de la plataforma Sigem que le valió al municipio ser premiado con el premio Manuel Sadosky por la Cámara de la Industria Argentina del Software (Cessi), en la temática Mercados en la categoría Ciudadano Digital.

Sadosky fue un matemático, físico e informático argentino considerado por muchos como el padre de la computación en la Argentina y el premio lleva su nombre en su reconocimiento.

En su lugar al frente de la secretaría de Modernización y Gobierno Abierto fue designado Jorge Ledesma, ascendido jerárquicamente desde la subsecretaría de Sistemas.

El tercer movimiento en el gabinete municipal involucra a Diego Hernández, quien se hizo cargo de la Secretaría de Servicios Públicos, una de las áreas más cuestionadas de la gestión.

“Nos toca asumir en esta nueva etapa, después de un año complicado como ha sido este 2020 con la crisis mundial por la pandemia. Tenemos un claro objetivo, que nos ha indicado el intendente Sergio Tamayo, que es mirar al 2021 pensando en la post pandemia, reforzando las políticas y trabajando en equipo”, dijo Russo, en declaraciones que cita la oficina de prensa municipal.

Tamayo saludo a los funcionarios en sus nuevos roles.

Tomás Sarmiento se suma a las filas del Movipro

Opinión, Tomás Sarmiento.

Hoy quiero explicar a la ciudadanía de San Luis, el porqué de mi decisión de integrarme al Movimiento Vecinal Independiente Provincial MOVIPRO.

Parto de la idea de que no es posible pretender cambiar las cosas desde otro lugar si no se empieza primero por casa, el vecino, la localidad; como persona, amo y siento una gran vocación por la política sana y el servicio a la gente de nuestro pueblo, teniendo en cuenta que somos los vecinos los que verdaderamente conocemos las necesidades (porque las vivimos), peleamos, sufrimos y padecemos como cualquier vecino común.

Porque no sólo tengo mi casa, sino también mis emprendimientos económicos, interpreté y sentí  esa necesidad de involucrarme desde el vecinalismo; primero, el haber  tomado conciencia de que el único jefe y patrón es el vecino de mi pueblo y no un jefe de un partido como sucede en los partidos políticos tradicionales, donde muchas veces por decisiones y  obediencias genuflexas se realizan obras por caprichos de los gobiernos centrales sin tener la mínima participación el vecino, más allá de un sí obligado del gobernante de turno, ya que si  se oponen a esos caprichos son castigados y si los aceptan son premiados con cargos superiores, dejando así al vecino con la problemáticas de siempre sin resolver.

Pero ante todo quiero aclarar, que me cansé de militar, trabajar sin pedir nada a cambio, para muchos que hoy cumplieron sus objetivos personales y se olvidan del pueblo que los acompañó y votó…

Muchos pregonan las banderas de la Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política, sin siquiera interpretar el significado de esas banderas. Porque las usan para llegar y hacer todo lo contrario… La justicia sólo para ellos, la independencia y soberanía también. Pero el pueblo que se joda, hasta las próximas elecciones, donde volveremos a  acordarnos de la militancia a la que necesitamos para que reparta votos y fiscalice mesas… me cansé de dar la cara por otros, porque después los que ponemos la cara y nos vemos todos los días con los vecinos somos nosotros…

Los políticos tradicionales están lejos de las necesidades del vecino, lejos están de cumplir con esas banderas… por eso vamos a ver a la clase política rica y el pueblo pobre. La política y el Gobierno, se ha usado como una agencia de empleo para familiares, amigos, obedientes y para coartar a posibles adversarios.

El Vecinalismo, como nueva alternativa en la política provincial, tiene como referente único al vecino, donde todos nos conocemos, donde lo que interesa es la participación del vecino de manera directa en las tomas de decisiones sobre el desarrollo del pueblo… no pretendemos llevarnos mal con ningún Gobierno, pero sí que quede claro que hay una gran diferencia entre ser socios y obedientes, no vamos a ser empleados de ningún Gobierno, sino que respetaremos y haremos respetar la decisión de los vecinos, sin tener el miedo que tiene la dirigencia política tradicional, que es el miedo que nace cuándo no se obedece al Gobernante de turno, y eso significa el fin de su carrera política.

A modo de ejemplo en mi pueblo… Potrero de los Funes. Se aplaudió cuando se construyó el Circuito donde se destruyó el monolito histórico de ingreso al pueblo. Hubo expropiaciones, destruyeron parte de la flora y por consiguiente parte de la fauna, con un impacto ambiental importantísimo por la destrucción de los cerros, construcciones con muy poco control, se gastó en cada evento automovilístico mucho más que lo que se hubiese pagado en publicidad para que se nos conociera en todo el mundo, y si hubiésemos tenido un Gobernante Local como lo proponemos nosotros desde el Vecinalismo, en vez de decirle a todo que sí, se hubiesen planteado alternativas, hoy esas moles de cemento estarían transformadas en obras de infraestructura, las cuáles está careciendo nuestra Localidad en algunos sectores, como Gas natural, Cloacas, asfalto, las viviendas que faltan, plantas potabilizadora de agua, acorde al nivel de pueblo que somos y teniendo previsto el crecimiento y desarrollo demográfico que está sosteniendo Potrero de los Funes.

Transformado por los caprichos de los Gobiernos Centrales (y por no contar con esa soberanía política de los pueblos), en lo que otros pretenden que seamos, y no en lo que nosotros queremos ser…

Pregonan la independencia económica, pero no la aplican para los pueblos, ya que quedan atados a la coparticipación de acuerdo al último censo, haciendo la vista gorda que hay pueblos que crecen y otros que decrecen, pero si se les hace ése planteo… automáticamente se termina la soberanía política que se pregona.

Los pueblos desde el más pequeño al más grande deben tener la posibilidad de desarrollarse de acuerdo a sus características. Pero están atados a la decisión de un patrón que por supuesto no son los vecinos, sino el mandamás de turno. Desde el Vecinalismo venimos a terminar que ellos decidan por nosotros, sino nosotros como vecinos decirles qué se puede hacer y qué es lo primordial.

Hoy tenemos toda una infraestructura en la zona de boxes utilizada parte como Oficina de Turismo Provincial, porque las autoridades locales que fueron del mismo color político del Gobernador, están peleados y quienes padecemos esas peleas los vecinos…

Un Hospital que no funciona, una inversión de millones de dólares, gastados por capricho de quienes manejan a diestra y siniestra los bienes del Estado… total gastan  y si no funciona no importa, total la plata no es de ellos.

No hay proyecto de futuro para nada y nadie, por eso es momento que el Vecino empiece a ser protagonista, en todos los Pueblos, Ciudades y Departamentos… en el 2021… y por qué no  en el 2023 con la Gobernación de Nuestra Provincia, que por cierto deja mucho que desear…

Tomás Sarmiento. Referente del MOVIPRO.

Potrero de los Funes

El Trapiche sumó servicios en la ciudad de San Luis

El intendente de El Trapiche, Juan Manuel Rigau concretó la inauguración de la Casa de El Trapiche en San Luis, una oficina muy bien pensada para responder las necesidades de los vecinos y los intereses de los posibles turistas que la visiten.

La apertura fue el sábado 12 de diciembre, en coincidencia con un nuevo aniversario de El Trapiche, una de las localidades turísticas por excelencia de la provincia y que tiene un enorme potencial para trabajar.

“Estamos muy contentos porque es algo novedoso, se trata de un espacio dedicado a la promoción turística, para que la gente puede averiguar dónde alojarse, dónde comer, qué lugares se pueden visitar, o qué tipo de inversiones se puede llegar a hacer, pero que por otro lado tiene una visión social al permitir que los vecinos de El Trapiche que van hacia la ciudad de San Luis –a veces tienen que hacer un trámite y no conocen- puedan llegarse e informarse para facilitar esos trámites”, explicó en los medios esta semana el intendente Rigau.

Prueba de lo acertado de esa decisión es que en su primera semana de puertas abiertas tuvo más consultas que las que recibió durante un mes la oficina turística que hay en El Trapiche

“Desde hacer consultas, utilizar el baño, dejar sus bolsas o pertenencias al cuidado de personal de la oficina, todas aquellas realidades de la gente de pueblo… ahora tienen un punto de apoyo o respaldo” dijo Rigau.

La oficina, que está en la calle Junín 520, antes de Hipólito Irigoyen, a mano izquierda, y cerca de la parada de colectivos, también sirve por si algún vecino de San Luis -que tiene casa en El Trapiche- necesita hacer alguna consulta. Allí también se recepcionan todas esas inquietudes.

La oficina está en Junín 520, abierta a vecinos y turistas.

Los pedidos de renuncias en los Gabinetes

Tal como esta página adelantó en noviembre pasado empezaron los movimientos en los gabinetes, o al menos llegaron los primeros pedidos de renuncias masivos.

Nada nueva en las metodologías de trabajo a los que nos tienen acostumbrados los poderes ejecutivos: una renovación, un cambio de aire, o algunos enroques para oxigenar los gabinetes, enderezar la gestión y prepararse para los desafíos del año nuevo, que en el caso del 2021 vendrá con una cargada agenda electoral.

En esa sintonía el intendente de San Luis, Sergio Tamayo le pidió el viernes pasado la renuncia a todo su gabinete: 119 funcionarios.

“A poco más del primer año de gestión al frente de la Municipalidad de San Luis, este viernes se realizó el pedido formal de renuncia a todo el Gabinete de la Ciudad para el análisis detallado de cada una de las secretarías, subsecretarías y direcciones” informó la oficina de prensa municipal en un comunicado que no alcanzó las cincuenta palabras.

No obstante evidentemente si se piden las renuncias masivas es porque el Intendente no está conforme con buena parte de su gabinete, de lo contrario puntualizaría en un área específica o directamente no las pediría. Estilos.

Los textuales del mensaje de Cristina, también en sus redes.

En el ámbito nacional las palabras de la vicepresidenta Cristina Kirchner criticando la performance de los ministros, tuvieron un altísimo impacto y la convirtieron en tendencia en las redes sociales.

“Necesitamos ministros que defiendan al pueblo, los que no se animen que busquen otro laburo” sintetizó la mayoría de los medios de análisis político en sus portadas.

«Todos aquellos que tengan miedo o que no se animan, a ellos les digo, por favor, hay otras ocupaciones además de ser ministro o ministra, legislador o legisladora, vayan a buscar otro laburo», les dijo la vicepresidenta en un mensaje directo y que puede ser bien leído por cualquier funcionario de cualquier estamento en todo el país.

En el ámbito provincial no ha habido novedades formales aún. Apenas un rumor corrió con insistencia hace dos semanas –nadie lo desmintió ni lo confirmó oficialmente- señalando que era inminente un pedido de renuncias masivo en el Gabinete provincial.

La Punta: reconocen la labor del personal del Concejo

El personal del Concejo Deliberante de La Punta fue reconocido por su labor y dedicación. El homenaje fue gestionado por los propios concejales que les entregaron un diploma e hicieron público el reconocimiento a su tarea.

“Fue un año muy atípico para todos, y les agradezco todo el trabajo que han realizado. Somos pocos, pero se trabaja mucho. Feliz navidad, feliz año nuevo para ustedes y para sus familiares” celebró el presidente, Luciano Ayala.

«Les agradezco el excelente trabajo que desempeñan, a ustedes secretarias, y a todos, a pesar de ser un año muy difícil, muchas gracias” les dijo el vicepresidente Juan Pablo Martínez.

La concejal Maria Isabel Valdivieso entregó el primer diploma a la Secretaria Legislativa, Vanina Rosales.

El concejal Juan Pablo Martínez a la Secretaria Administrativa, Fernanda Roca.

La concejal Luciana Perano entregó el diploma a la responsable de Maestranza, Belén Panelo.

El presidente del cuerpo legislativo, Luciano Ayala, a la Secretaria de Presidencia, Florencia Pablo.

 

Juanjo Laborda Ibarra: «Torpes y desleales a sus votantes»

Opinión: Juan José Laborda Ibarra.

La reciente jugada de un grupo político interno perteneciente a la fuerza “San Luis Unido” de promover a dos de sus concejales para que se asocien  a la gestión de gobierno del Intendente Tamayo, a cambio de ser electos como autoridades de dicho cuerpo legislativo, sólo puede calificarse de políticamente torpe y de absoluta deslealtad a sus votantes.

La torpeza de aceptar cargos y pagarlos mediante el acompañamiento acrítico a la gestión del intendente Tamayo sólo puede ser explicada metafóricamente como que “…se subieron al Titanic, no antes de chocar con el iceberg, sino después… cuando el barco ya estaba en el fondo del océano…!!!

Esa maniobra es insostenible en el tiempo, y ya abrió una profunda grieta tanto en el bloque partidario como en las fuerzas políticas que lo integran, cuya resolución –a la luz de la reciente información periodística-, no será precisamente de apoyo a esos concejales díscolos.

Pero sobre todo constituye una deslealtad absoluta a los votantes de la fuerza “San Luis Unido”.

En democracia, las mayorías asumen la responsabilidad de gobernar y las minorías con representación parlamentaria, la de controlar y fiscalizar esa gestión.

Así votó el pueblo de esta Ciudad en las últimas elecciones, y debe ser respetado.

Confundir esos roles, no sólo denota carencia de convicciones democráticas entre sus protagonistas responsables, sino también dificulta el funcionamiento de todo nuestro sistema institucional.

“El que gana gobierna, y el que pierde controla…” se ha dicho de manera absolutamente clara en ese punto.

Quienes como ciudadanos independientes venimos apoyando y votando a esa fuerza política desde su misma gestación, esperamos que las autoridades de la misma, nos aclaren pronto lo sucedido y tomen las medidas políticas que corresponden.

La construcción de una fuerza política con vocación de mayoría y con el irrenunciable objetivo de lograr el funcionamiento de la alternancia democrática en San Luis, requiere como “viga maestra” la transparencia, la responsabilidad histórica y la previsibilidad de sus dirigentes.

 

San Luis, 15 de Diciembre de 2020.

Juan José Laborda Ibarra.

Ferreyra se va del bloque: «Nunca voy a trabajar de espaldas a la gente»

“A los vecinos de San Luis:

Desde mis orígenes humildes, siempre me inculcaron que una persona de bien tiene que manejarse con humildad y respeto, fiel a eso, en cada una de las decisiones que tomé en mi vida, mucho más las que me toca tomar como representante de los vecinos, siempre las realizo pensando en esa gente que muchas veces no es escuchada, los más necesitados, tal como dictan mis convicciones peronistas.

Lamentablemente el bloque del cual soy parte, o lo era, no respeta esta postura, al contrario, se maneja de una manera totalmente unilateral, sin respetar la diversidad de opiniones, al contrario, se maneja sin respetar otros puntos de vista, obligándome a convalidar acciones de las cuales no sólo no me siento parte, sino qué en muchos casos, son contrarias a mi pensamiento.

Esta situación lleva a sentirme que estoy defraudando a los que me votaron, a los que confían en mí, a los que me conocen y saben que por mi formación personal nunca voy a trabajar de espaldas a la gente.

Al igual que cuando salgo al escenario, todos los días salgo a la calle, miro a la gente a los ojos, hablo con ellos, me cuentan sus problemas, los escucho, quiero seguir haciéndolo, sea en mi rol de representante político o en el de artista.

Es por eso que tomé la decisión de alejarme del Bloque Frente de Todos, necesito poder trabajar sin condicionamiento que me alejen de mis raíces peronistas, no quiero seguir estando en una situación que me produzca incomodidad.

Los que me conocen saben que soy una persona sincera, por eso escribo estas líneas para que todos sepan los motivos de mi decisión…

Para terminar, quiero aprovechar para mandarle un fuerte abrazo a los vecinos y vecinas de San Luis, espero que estas fiestas, a pesar del distanciamiento, nos encuentre más unidos que nunca con nuestros familiares y seres queridos”.

Con esas palabras, el concejal Daniel “el Negro” Ferreyra anunció públicamente su salida del bloque de concejales del oficialismo y la creación de un bloque unipersonal.

La decisión fue acompañada con la notificación formal al presidente del Concejo Deliberante, Javier Suárez Ortiz en la que le informa que ya no forma parte del “Bloque Frente justicialista de Todos” y que a partir del día de la fecha conforma un Bloque Unipersonal denominado “Todos Unidos”.

Ferreyra se negó a acompañar con su voto la postulación del concejal radical Suárez Ortiz para la presidencia de la legislatura municipal, un hecho político que sigue teniendo las más diversas repercusiones.

Pereira y Guiñazú acuerdan trabajar para «rearmar la oposición»

La cúpula del partido del PRO se reunió este viernes en Vicente López. En el encuentro, en el que participaron sus principales líderes -Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Patricia Bullrich y otros dirigentes nacionales-, se hizo un balance muy crítico de la gestión del gobierno de Alberto Fernández, donde apuntaron el “riesgo institucional” que implica la intromisión de la vicepresidenta de la Nación, Cristina Kirchner, sobre el poder judicial, luego de que esta publicara una carta contra la Corte Suprema.

Los líderes nacionales del PRO, acordaron profundizar el trabajo de cercanía con la gente para que los electores “puedan confiar en esta fuerza como opción de libertad, del esfuerzo, y la cultura del trabajo”. Los dirigentes nacionales concluyeron en que “muchos argentinos la están pasando mal” por lo que es urgente la construcción de una alternativa distinta al gobierno nacional.

En esta dirección, los líderes del PRO decidieron apuntar el grueso de su trabajo al fortalecimiento del partido en todo el país, para lograr la construcción de alternativas superadoras en cada distrito, en los cuales se buscará acordar, también, con todas las fuerzas aliadas que compartan la propuesta de Juntos por el Cambio para ganarle a los peronismos locales.

El mensaje nacional fue leído con rapidez en San Luis, dando lugar al encuentro y acuerdo que celebraron el presidente de la Asamblea del PRO provincial, Charlie Pereira con el ex concejal de la Ciudad de San Luis, Francisco Guiñazú.

El acuerdo se celebró con el objeto de “construir los consensos necesarios para recuperar los valores perdidos y hacer aportes en la imprescindible reformulación del frente opositor”, declararon en un documento.

Pereira y Guiñazú señalaron, asimismo, que van a trabajar para formar “una corriente de opinión y acción republicana que ayude a consolidar una democracia real en San Luis con actores que “garanticen” la fiel representación política del pueblo”, lo que constituye una crítica velada a los diputados y concejales del PRO y la UCR «que pactaron con el oficialismo provincial y con el Intendente de la Ciudad para acceder a espacios de la estructura institucional y administrativa de la Legislatura y el Concejo Deliberante».

Ambos dirigentes habían señalado profundas críticas al sector de «Juntos por el Cambio», contra las acciones de Abdala y Cacace en la Legislatura y en el Concejo Deliberante.

Guiñazú había sido contundente con relación al conflicto que disparó el pedido de juicio político contra al intendente de la Ciudad, Sergio Tamayo, cuando declaró que: “La ciudad de San Luis no ha elegido al señor Edesal como intendente”, acusando luego a Cacace como «el mentor de la estrategia para tratar de ubicar a Suárez como presidente del Consejo”. Por su parte, Pereira había declarado que “Abdala era socio político de Rodríguez Saá”, a los pocos días de que el diario Perfil publicara su nota “Un gobierno de diminutos” en la cual cuestiona a los funcionarios del gobierno de Rodríguez Saá y a los opositores que favorecen el dominio político del oficialismo provincial.

Por 6 votos a 5, Suárez Ortiz al Tribunal de Conducta de la UCR

El Comité Ejecutivo provincial de la UCR decidió girar actuaciones al Tribunal de Conducta partidaria para que evalúe la conducta del concejal Javier Suárez Ortiz.

La conducción partidaria citó el sábado pasado a los concejales Javier Suárez Ortiz y Celeste Aparicio para pedirles explicaciones sobre “las acciones recientes desarrollada en el Concejo Deliberante de la ciudad de San Luis” y decidió girar las actuaciones al Tribunal de Conducta partidario para que evalúe la conducta del concejal Suárez Ortiz.

«La Unión Cívica Radical rechaza todo acuerdo con el oficialismo municipal – provincial, y ratifica nuestra voluntad política de cohesionar el frente electoral y de construir una nueva mayoría en la Ciudad como en toda la Provincia», dice el comunicado del partido.

“Luego de escuchar las explicaciones de los concejales, el Comité Ejecutivo por mayoría de sus miembros resolvió comunicar a toda la sociedad, que la UCR San Luis no participó ni avala el procedimiento seguido por el concejal Javier Suárez Ortiz para la consecución de la Presidencia del Concejo Deliberante” señala el comunicado emitido por la conducción partidaria.

“Nuestro frente político, en general y el Radicalismo en particular, hemos sido depositario de la voluntad de miles de sanluiseños, que no se sientes representados por los valores y la gestión municipal y provincial, y es nuestro compromiso seguir construyendo una oferta política y electoral que cambie el rumbo en la ciudad y termine con 40 años del régimen provincial que nos gobierna”, agrega el comunicado.

A favor de pasar las actuaciones de Suárez Ortiz al Tribunal de Conducta partidario votaron Jorge Lucero, Javier Giménez, Nery Carlomagno, Calim Lemme, Daniela Medina y Gabriela Alaniz. En contra votaron Luis Lucero Guillet, Gonzalo Mastronardi, Silvia Antonacci, Matías Muñoz y Gabriel Fontañez.