Por Fernando De Vargas.
«Acepto las grandes leyes del porvenir, que son las leyes de la metamorfosis». Olga Orozco
«El síntoma es una metáfora, nos dice aquello que el sujeto no puede articular con palabras cotidianas». Jacques Lacan.
El devenir de los cuerpos no cabe en los manuales de la normalidad. Cada 17 de mayo, el Día Internacional contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género nos recuerda un veredicto que llegó con décadas de retraso: en 1990, la Organización Mundial de la Salud admitió por fin que el deseo disidente no era una patología mental. Gilles Deleuze y Félix Guattari solían reírse de esos intentos institucionales por encasillar la vida; ellos sabían que el deseo es una máquina creadora, un río indomable que siempre encuentra una fuga. La medicina solo diagnosticó su propia incapacidad de comprender la belleza fuera de la norma.
Para disputar los sentidos en una época marcada por el consumo rápido y la amnesia colectiva —esa «sociedad del cansancio» que homogeneiza los espíritus—, el próximo sábado 23 de mayo a las 18:30 hs, Atípica Cultural (San Martín 842) se transforma en un refugio del pensamiento y del encuentro.
Se presenta «Proyecto Polari – Capítulo Uno: Ni enfermedad ni delito», un documental transmedia y 100% autogestivo, ideado y dirigido por Marcelo Neilor. La obra funciona como una intervención urbana al estilo de los mejores stencils de Banksy: interrumpe el paisaje gris de las redes y las pantallas tradicionales para visibilizar las biografías, el arte y las resistencias de las diversidades tanto en Argentina como en el mundo.

Cartografía del encuentro:
- La mirada como testimonio: La exhibición de la obra fotográfica de Héctor Bustos, un ensayo visual donde el colectivo LGTB+ escribe su propia historia sobre la emulsión fotográfica.
- El reverso de la palabra: Un espacio de conversatorio y debate vivo junto a Ana María Rojas Contreras (Asociación Civil Adulteces Puntanas Trans) y Elien Roig.
Como en una buena partida de ajedrez donde cada movimiento desafía las leyes del tablero, esta actividad invita a habitar la cultura desde el cuerpo. El evento espera nutrir el espíritu, celebrar que, a pesar de los intentos de invisibilización, la memoria y el roce de la piel siguen siendo la mejor trinchera.
Entrada libre. Pensamiento crítico. Resistencia estética.