Atípica Cultural presenta un recital de poesía con tres generaciones de escritoras

Este sábado, Atípica Cultural abre sus puertas a una noche de lecturas en vivo con Vera Jereb, Julieta Calderone e Hilda Pedroza, en una escena donde la literatura se vive de cerca.
28 de marzo de 2026
Vera Jereb.

Con la llegada del otoño, cuando el aire comienza a espesarse de hojas y de tiempo, la poesía encuentra su temperatura justa. En ese clima íntimo y reflexivo, la ciudad de San Luis se prepara para una velada donde la palabra será refugio y encuentro: Tres mujeres, tres poetas, tres generaciones.

El sábado 28 de marzo a las 19:30 horas, la librería-café Atípica Cultural  —ubicada en San Martín 842— abrirá sus puertas para recibir a Vera Jereb, Julieta Calderone e Hilda Pedroza. Tres voces, tres recorridos vitales, tres formas de decir lo indecible. Jereb, mendocina; Calderone y Pedroza, foráneas que han hecho de San Luis su territorio afectivo y creativo. En las tres escritoras, la poesía no sólo se escribe: se habita.

El espacio no es un detalle menor. Atípica Cultural, recientemente reconocida como Tienda Creativa por la Dirección de Cultura de la Nación y la Municipalidad local, propone una experiencia donde los libros y el café no son fondo sino escena. Allí, entre estantes y tazas humeantes, la literatura se vuelve cuerpo, y la lectura, un acto compartido. Como si cada verso encontrara eco en el murmullo del café, en el roce de las páginas, en la respiración atenta de quienes escuchan.

La propuesta invita a pensar la poesía como un puente generacional, donde las diferencias no separan sino que amplifican. Tres mujeres que escriben desde distintos momentos de la vida, pero con una misma intensidad: la de nombrar el mundo desde una sensibilidad que, en este otoño, se vuelve especialmente fértil. Hay en esta reunión algo de ritual: una transmisión, un gesto de continuidad, una conversación silenciosa entre épocas.

El evento, de entrada libre y gratuita – aunque con cupos limitados -, se presenta como una oportunidad para detener el ritmo cotidiano y sumergirse en una experiencia estética y sensorial. Porque si el otoño trae consigo cierta melancolía, también ofrece la posibilidad de recogimiento, de escucha, de poesía.

En tiempos donde lo inmediato parece imponerse, encuentros como este reivindican la pausa. Y en esa pausa, la palabra – dicha por mujeres, atravesada por generaciones – vuelve a ser casa.

Habrá algo de doméstico y de ritual en estas lecturas. Como si cada texto encontrara su temperatura justa en el murmullo del café, en la respiración compartida del público. Como si la literatura dejara de ser objeto para volver a ser acto.

En tiempos de velocidad, este tipo de encuentros proponen otra lógica: la de la permanencia. Escuchar un poema completo. Sostener un silencio. Dejar que una imagen quede flotando.

Quizás por eso el otoño sea el momento adecuado. Porque invita a quedarse. Y porque, como la poesía, Atipica Cultural también trabaja con lo que cae… y con lo que permanece.

Una noche para escuchar, poesía entre libros y café.

Dejar una respuesta