Luego del escándalo de repercusión nacional que le valió su salida del ministerio de Educación de la provincia de San Luis, Natalia Spinuzza fue nombrada secretaria de Medio Ambiente el 13 de diciembre de 2019.
Sin embargo el 2 de marzo pasado, y sin que exista una sola comunicación oficial que lo informe, Spinuzza fue separada del cargo.
Por entonces esta página pudo saber que la funcionaria se despidió de todo su equipo de colaboradores con un mensaje de whatsapp agradeciendo su acompañamiento en la gestión. Sin embargo, no se publicó una sola línea oficial notificando su salida de un área tan importante como es Medio Ambiente.
De hecho, su última aparición pública fue el 17 de febrero cuando se celebró en San Luis una reunión del Consejo Federal de Medio Ambiente, del que participó el ministro Juan Cabandié.
La confirmación tácita de su salida llegó días después cuando se conoció que el concejal Alejandro Cordido -recientemente asumido- rechazó el ofrecimiento para hacerse cargo de esa secretaría provincial.
Es interesante preguntarse entonces cuál es el verdadero rol que el Gobierno le asigna a una oficina sobre la que hay tantas declamaciones como en el caso de medio ambiente.
Esta semana se cumplirán dos meses sin que haya un funcionario a cargo.
Por esa oficina se gestionan trámites vinculados a los recursos de agua, el cuidado del ambiente ante el desarrollo de loteos urbanos, residuos peligrosos, agroquímicos, áreas protegidas, caza y pesca, proyectos mineros, de energía, otros vinculados al cambio climático y tantos otros temas que el gobierno provincial levanta como bandera.
Sin embargo, no hay nadie nombrado en esa secretaría de rango ministerial y todos esos expedientes ahora le caen al ministro de Gobierno, Justicia y Culto, Fabián Filomena.
El caso de Spinuzza ilumina otros como el del ex ministro de Educación, Andrés Dermechkoff de quien la sociedad se enteró que había dejado de ser ministro, cuando en su lugar asumió María Eugenia Cantaloube.
Bajo esa lógica de desapariciones sin comunicación oficial -y con mucho de desprecio por el trabajo de los funcionarios- pronto será muy difícil saber quiénes son los ministros en funciones.