La discusión sobre la Justicia puntana volvió al centro de la escena.
Por un lado, el gobernador Claudio Poggi retomó la iniciativa de reducir la feria judicial a la mitad, una propuesta que busca acelerar los procesos, combatir la mora y responder a un reclamo social que se repite desde hace años.
Por el otro, el Sindicato Judicial Puntano (Sijupu) lanzó su “plan de lucha” para noviembre, con cuatro días de paro que terminan armando tres fines de semana extra largos de “paro con reposera”. Esa planificación estratégica golpea de lleno en la legitimidad del reclamo gremial.
Una reforma con sentido social.
“Nosotros tenemos un problema con las moras judiciales. Los juicios son eternos, duran diez o quince años, atraviesan la vida de un ciudadano e incluso de un abogado”, expresó Poggi al defender la iniciativa.
Recordó que el proyecto, presentado el año pasado, nació del pedido de los vecinos y formó parte de su plataforma electoral. Actualmente, la Justicia provincial suspende los plazos procesales 45 días al año —30 en enero y 15 en julio—. El nuevo texto propone reducir esa pausa a la mitad, recuperando más de veinte días hábiles para que los procesos avancen.
“No es contra nadie: ni contra jueces, ni abogados, ni el Superior Tribunal. Es a favor de los ciudadanos, que necesitan una justicia más rápida”, subrayó el mandatario, quien comparó la situación con otros servicios esenciales: “No podemos tener un Poder Judicial que se detenga 45 días; sería como cerrar un centro de salud durante ese tiempo”.
El proyecto ya cuenta con media sanción en el Senado y el Ejecutivo deseó su rápido tratamiento en Diputados. “No es la única medida, pero marca un rumbo: más celeridad, más respuesta al ciudadano”, insistió Poggi.
Un “plan de lucha” con aroma a escapada.
Mientras el Gobierno busca que los tribunales trabajen más días al año, el gremio judicial parece decidido a hacer exactamente lo contrario.
El Sijupu, que conduce Facundo Coria, anunció paros el 7, 14, 18 y 25 de noviembre, cuidadosamente distribuidos para enlazar con los fines de semana del 8-9, 15-16 y 22-23 de noviembre, y el feriado del 24 por el Día de la Soberanía Nacional.
El diseño, impecable desde la logística, garantiza tres fines de semana XL y un corte de semana todo dentro de un mismo mes.
Según el gremio, las medidas responden a reclamos por salarios rezagados y defensa de la independencia judicial. Claro la sincronía con el calendario turístico es tan precisa que cuesta no leerla con una sonrisa.
Entre la reposera y el expediente.
El “plan de lucha” incluye quite de colaboración, paro total los días mencionados y atención solo de asuntos urgentes durante todo noviembre.
Con la venia del Superior Tribunal, la protesta promete movilizaciones en cada circunscripción.
Las ironías no tapan el fondo del reclamo, pero sí lo ponen en perspectiva: mientras el Ejecutivo propone que la Justicia funcione más días y rinda cuentas a la sociedad, el gremio propone más descanso en nombre de la independencia judicial.
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