Jorge “Toti” Videla desistió ante el Juez Electoral de su candidatura para competir por la intendencia de la ciudad de San Luis y no apelará el fallo del Tribunal Electoral Provincial que objetó su postulación en función de su tiempo de residencia en la capital puntana.
En su entorno señalaron que Videla siempre tuvo la convicción de “dar esa discusión en las urnas” y de ninguna manera trabarse en una discusión en la vía legal.
Ese fallo es entonces la última palabra para su candidatura, una postulación que impacta muy fuerte en el oficialismo dado que, a partir de su exitosa gestión en la ciudad de Juana Koslay, Videla se había convertido en un actor muy importante dentro del lema oficialista.
“Habíamos empezado de abajo y estábamos creciendo a partir de una muy buena aceptación entre los vecinos, que reconocían su trabajo en Juana Koslay” le aseguró una fuente de su entorno a DePolítica, entendiendo que “el de Toti era un aporte muy interesante, ajeno a la estructura que el oficialismo ya tiene montado en la ciudad de San Luis”.
En verdad, Videla era el dirigente que junto al intendente Sergio Tamayo concentraban la gran mayoría del voto oficialista en la ciudad de San Luis.
La caída de su postulación revela por otra parte la falta de acompañamiento político por parte del ministro de Gobierno, Justicia y Culto, Fabián Filomena, responsable de custodiar el andamiaje político del frente oficialista.
Por estas horas hay otro reclamo que empezó a hacer ruido por parte de los candidatos oficialistas: el incumplimiento en la asignación de fondos para la campaña que el ministro Filomena les prometió a la hora de lanzarlos a la cancha.