La líder de la Tupac Amaru es una de las figuras más admiradas por el gobernador Alberto Rodríguez Saá. El puntano rescata la labor social militante de la jujeña, cree que es víctima de una situación injusta y hasta la eligió como compañera de lista en la fallida interna por la conducción del PJ nacional en 2021.
El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá es el mandatario provincial con mayor vínculo afectivo con la dirigente jujeña Milagro Sala, quien por estas horas salió al cruce de los dichos de su ex mano derecha, Mirta «Shakira» Guerrero, y rechazó las acusaciones en su contra, en momentos en que la Justicia de Jujuy recibió a otro «arrepentido».
Rodríguez Saá está convencido de que Milagro Sala es una perseguida política y que las acusaciones en su contra son injustas. Así lo repite una y otra vez y lo sostiene en el tiempo, con hechos concretos.
En diciembre 2016, el gobernador Rodríguez Saá viajó en un vuelo privado a San Salvador de Jujuy para pasar la Nochebuena en el penal de Alto Comedero con la referente de la Tupac Amaru.
“Me llena de emoción visitar a Milagro, ella es una presa política y nos duele enormemente”, dijo Rodríguez Saá antes de ingresar al Penal de Alto Comedero.
«La pusieron en un estado de indefensión, violaron el debido proceso, hay una detención ilegal. Todo el proceso a Milagro Sala debe ser anulado. Ella, todos los compañeros de la Túpac, tienen que rever sus procesos» insistía en 2020 el gobernador puntano en defensa de Sala.
«Cuando éramos oposición, los carteles de la lucha social de Argentina decían ‘por una Argentina sin presos políticos. Libertad a Milagro Sala’. Si Milagro Sala era presa política en la época de (Mauricio) Macri, también es presa política ahora» consideró Rodríguez Saá, ya en el gobierno nacional de Alberto Fernández.
Un año después, en 2021, la elección interna de autoridades del PJ los encontraría en una misma lista: la denominada «17 de Octubre Fuerza Argentina», que encabezó Rodríguez Saá junto a Gabriel Mariotto, y la jujeña.
El placard con doble fondo.
“Que yo tenía el placard, otra pared, y que encima de eso yo guardaba plata es mentira. Si hubiera sido así, ¿Creés que cuando me hicieron los tres allanamientos, en 2016, no se hubiera viralizado eso? No tengo departamento ni hotel en Buenos Aires, es mentira. Mirta Guerrero es víctima de Gerardo Morales. Yo venía denunciando que había una comitiva que buscaba a los compañeros para denunciar a las organizaciones sociales, y a quien habla, y que (Jorge) Lanata se iba a venir a instalar a Jujuy. No me hicieron caso. Les daban cooperativas, les daba plata y les garantizaban impunidad”, afirmó la dirigente social.
En declaraciones a la prensa, consideró que «Shakira» es una «víctima» del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. “Morales es el que le viene pagando a todo aquel que denuncia, los premia con cooperativas, plata y contratos en el Estado. Shakira entró en esa”, señaló Sala.
Guerrero dijo que la líder de la Tupac Amaru es «un monstruo disfrazada de dirigente», y dijo que instaló «un Estado paralelo» en Jujuy.
«Cuando trabajas 24/7 con una persona, lo ves como algo cotidiano, ves que saca plata de acá y de allá y no te pones a pensar de dónde la saca. La plata iba directamente a la casa de Milagro Sala, la recibían, la contaban y ella tenía dos placares con doble fondo, donde la guardaba. Era como tener una doble billetera», señaló «Shakira».
En una entrevista televisiva, sostuvo que Sala construía nuevas propiedades porque «nunca pudo conformarse con nada» y que «siempre quería más».
Además, Guerrero la definió como una persona «muy violenta», y destacó: «Ella saltó toda la vida a favor de los hombres y en contra de las mujeres. A mi me pasó que estuve en su casa y me tiraron una colcha y me empezaron a pegar. Cinco hombres fuertes, grandes y ella mirando. Quería ver si yo resistía golpes. Yo la miraba a ella y se cagaba de risa. Imaginate si eso me lo hizo a mí, que dejé a mi familia para trabajar con ella…En ese momento no se podía decidir, no había trabajo».
Al respecto, Milagro Sala negó la acusación: “Ella no mostró nada. Ella es instructora del Servicio Penitenciario, profesora de artes marciales. ¿Cómo alguien le va a levantar la mano? Me lleva una cabeza y media a mí. ¿Decir que uno le mandó a pegar para demostrar lealtad? Tienen el mismo libreto los testigos pagados por Morales”.
En tanto, la Justicia de Jujuy confirmó que otro ex integrante de la agrupación se sumó como «arrepentido» y aportó documentación contra la dirigente social en una causa por supuesto lavado de dinero que se desprendió de la denominada «Pibes villeros».
El nombre de la persona no trascendió, pero se sabe que también fue parte de la organización que lideró Sala y es investigado por la Justicia, por lo que con esta declaración busca mejorar su situación procesal, al igual que Guerrero, indicó el fiscal general de la provincia norteña, Sergio Lello, según publicó La Nación.
Con info de Noticias Argentinas.