Claudio Poggi logró lo que muchos creían imposible: vencer la invicta maquinaria electoral del oficialismo puntano cuya columna vertebral fue desde siempre el peronismo, aunque desde hace tiempo a la fecha ese peronismo luce convertido en apenas algo más que un sello, vaciado de contenido y con un debilitado músculo electoral.
La sociedad de San Luis expresó con contundencia el pasado domingo su hartazgo y le puso punto final a una relación con el Gobierno que el oficialismo intentó prolongar apelando al recuerdo de otros tiempos mejores y a la prepotencia.
Triunfó la dignidad de una sociedad que devolvió un cachetazo electoral en intensidad consecuente con los aprietes y las prebendas que se vieron. Aquellos territorios en donde el oficialismo puso más dinero para comprar votos fueron en donde más diferencia logró Claudio Poggi. A más presión, más votos en contra.
El resultado electoral del 11 de junio confirmó lo que adelantaron las encuestas de la consultora TresPuntoZero que publicó DePolítica un mes antes de las elecciones.
Ganó Poggi en la provincia; ganó Gastón Hissa en la ciudad de San Luis y ganó Maximiliano Frontera, en Villa Mercedes.
Quizá este último sea el dirigente más valioso para el peronismo en toda la provincia: ganó en la segunda ciudad con mayor caudal electoral, contra el fuego amigo que le disparó Terrazas del Portezuelo y superando la adversidad de un territorio que, para el armado a gobernador, había sido capturado desde 2019 por el propio hijo del gobernador, Alberto Rodríguez Saá (h). Será interesante ver entonces cómo se para Frontera políticamente; las tuvo todas en contra.
A la par de esos resultados, el trabajo de TresPuntoZero también apuntó al paquete de prioridades en las que deberá enfocarse el nuevo gobierno: resolver esta suerte de “conurbanización” de la provincia de San Luis que deja Alberto Rodríguez Saá y que incluso puede profundizarse aún más en estos seis meses.
Ese deterioro social hoy se refleja con estadísticas y datos concretos: el 61,9% de los chicos vive en situación de pobreza. Muchos docentes dan fe públicamente de que algunos de esos chicos se desmayan de hambre en las primeras horas del día en la escuela.
Hay altos niveles de desocupación pese al maquillaje con la multiplicación de planes sociales, la inseguridad está desmadrada, la falta de política de construcción de viviendas genera desesperanza y precariza las condiciones de miles de familias sanluiseñas y la salud dejó de ser pública.
Claramente ninguna de esas necesidades fue abordada con seriedad, y hasta se podría pensar que no fueron parte siquiera de la agenda de un gobierno que se convirtió, a partir de que Rodríguez Saá le quitó el poder a Poggi en 2015, en una estructura pensada sólo para uso electoral y sus derivados.
Es posible que el escaso margen electoral de la derrota que sufrió en 2021, proceso en que también puso en marcha un descomunal aparato prebendario, lo llevara a sobrestimar su situación. Por entonces Rodríguez Saá repetía en la oficina del primer piso de la sede del Partido Justicialista que sólo le había faltado “apretar un poquito más el acelerador”.
Como sea la derrota fue inapelable: 8 puntos y una fecha de desalojo, el 10 de diciembre.
No obstante, hay otro detalle que es interesante observar porque va más allá de lo que la dirigencia venía señalando en relación a lo desenfocada que estaba la gestión de Rodríguez Saá, y porque podría ser toda una señal que puede marcar el camino a transitar en la transferencia de mando y en relación al estado de las cuestiones de gobierno pos 10 de diciembre.
A primera vista se trata de la ostentación; en una revisión más profunda, a la posible comisión de delitos vinculados con la corrupción.
Quien dio la nota, al punto que logró poner muy incómoda a su pareja en una entrevista radial, fue el ministro de Inclusión, Nicolás Anzulovich, que a pocos días de la elección se regodeó en las redes sociales exhibiendo la compra de una costosísima motocicleta que se integra a un garage que otras publicaciones periodísticas valúan en alrededor de 70 millones de pesos.
Más, una semana después se conoció también su emprendimiento inmobiliario en un lujoso barrio cerrado en la costa del dique La Florida, lo que valió una denuncia penal con el patrocinio del doctor Rafael Berruezo por presunto enriquecimiento ilícito.
Es el primer caso que toma notoriedad y que se abrió paso en la tensa campaña electoral a fuerza de la indignación que generó en la sociedad. Habrá que ver si es sólo uno, o el primero de otros escándalos que en el futuro terminan en la Justicia.
Lo que viene.
Mientras, el calendario electoral no da tregua. El pasado martes venció el plazo para la inscripción de frentes o alianzas electorales para disputar los cargos nacionales por San Luis -un parlamentario del Mercosur, tres senadores y dos diputados.
Los cuerpos de las boletas con las que el 13 de agosto se dirimirán las elecciones PASO tendrán este orden de presentación: Presidente – Parlamentario del Mercosur – Senadores nacionales – Diputados Nacionales.
Cuatro frentes y un partido ya se aprontan para dar esa batalla que puede significar el intento de buscar una revancha electoral de Alberto Rodríguez Saá luego de la derrota en manos de Poggi.
Esos frentes son Juntos x el Cambio, La Libertad Avanza, el Frente Unidad de Izquierda y Unión por San Luis. El partido es Libres del Sur.
Juntos x el Cambio.
Por el lado de Juntos por el cambio, que integran Avanzar, Pro, UCR y GEN, hay dos candidatos que pugnan por la presidencia: Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich.
En Avanzar se analiza la posibilidad de que dirigentes de ese partido ocupen los segundos lugares tanto en la categoría a senadores como a diputados en las boletas que vayan tras la candidatura presidencial de Horacio Rodríguez Larreta. Si así fuere, todo indica que Gabriela González Riollo, actual senadora del PRO podría encabezar la boleta de senadores nacionales.
En los sectores del PRO sanluiseño alineados con Patricia Bullrich se sienten confiados en los números que maneja el comando nacional y creen que la disputa final -superada la interna- quedará entre ellos y La Libertad Avanza.
No hay definiciones, sólo especulaciones y movimientos. No obstante, los “bullrichistas” puntanos aseguran que para las PASO están en carpeta los nombres del reconocido médico Jorge Alvarez como posible candidato a senador nacional; de Carlos Almena para encabezar la boleta de diputado nacional, y del escribano Juan José Laborda Ibarra como parlamentario del Mercosur.
El nombre de Guadalupe Torres, que fue candidata a intendenta de La Punta podría considerarse para representar a los sectores más jóvenes. Ellos podrían dar esa batalla interna en nombre de Bullrich en San Luis.
Claro que también también hay dirigentes del radicalismo que -candidatos o no- aportan a la construcción de Bullrich en San Luis y que se referencian en las figuras partidarias de Alfredo Cornejo (ganador de las PASO en Mendoza) y el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés: ellos son Miguel Bonino, Roberto Pagano, Héctor Teddy Casal y Víctor Sosa.
“La construcción provincial logró un gran triunfo en San Luis de la mano de Claudio Poggi, ahora es tiempo de seguir acrecentando Juntos x el Cambio a nivel nacional” le dijo en off uno de esos dirigentes a esta página.
Desde el sector PRO-Bullrich aseguran que también hay diálogo con otra línea interna del radicalismo, la línea Ernesto Sanz – Walter Ceballos.
Todo por definirse.
La Libertad Avanza.
La Libertad Avanza no tendrá internas en la categoría presidente.
El frente que se referencia en Javier Milei quedó integrado en San Luis por el partido Tercera Posición, que preside Carlos D´Alessandro y el Movimiento de Acción Vecinal que conduce David Ocaña.
Fue D´Alessandro quien hace un par de meses abrió el diálogo con Bartolomé Abdala, el primer hombre de Mauricio Macri en San Luis y hoy alejado de la estructura provincial del PRO, para comenzar a delinear un posible armado electoral detrás del líder libertario.
Hoy Abdala y D´Alessandro son números puestos para encabezar las boletas de senadores y diputados nacionales por ese frente electoral. Ocaña encabezaría la boleta como Parlamentario del Mercosur.
El Frente de Izquierda.
El Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad integrado por el Partido de los Trabajadores Socialistas y el Movimiento Socialista de los Trabajadores en San Luis está en etapa de definiciones.
Las únicas candidaturas confirmadas son las de Miriam Bregman como presidenta; Nicolás del Caño, vicepresidente y Alejandro Vilca, Parlamentario del Mercosur. No hay nombres todavía para los cargos de senadores y diputados nacionales por San Luis.
Unión por San Luis.
Fue el último de los frentes en inscribirse conformado por Compromiso Federal, el Partido del Trabajo y la Equidad, el Partido de la Victoria, Más San Luis, Frente Para la Victoria, San Luis Somos Todos, Movimiento de Integración Latinoamericana Expresión Social, Movimiento Techo, Tierra y Trabajo San Luis, el Partido de la Lealtad Sanluiseña, y Partido Nuevo Encuentro por la Democracia.
Si bien Alberto Rodríguez Saá dijo que luego del 10 de diciembre se iría a su casa, también dijo que si perdía se dedicaría a ser oposición. Sobre esa ambigüedad hay más lecturas en el sentido de una posible postulación suya como senador nacional. Para buscar fueros, chicanean sus vencedores.
Habrá que ver si insiste en tomar para sí una de esas candidaturas -ingresaría aún perdiendo otra vez- o si efectivamente promueve a algún joven en su declamada necesidad de generar un recambio generacional como el que intentó con su gabinete y con el que acaba de perder las elecciones provinciales.
Si toma ese desafío, es posible imaginar que se vendrá otro festival prebendario con la caja del Estado provincial para su utilización electoral. Esta vez no estarán consigo los dirigentes oficialistas que compitieron por las intendencias y se quedaron esperando los fondos para las campañas que les prometieron el ministro de Gobierno, Fabián Filomena y el secretario General de la Gobernación, Miguel «Micky» Berardo y que nunca llegaron. Podría haber un pase de facturas.
En las últimas horas y luego de la visita del presidente Alberto Fernández, que apuntala la candidatura presidencial de Daniel Scioli, se especuló con un ofrecimiento de Fernández para que Alberto integre la fórmula presidencial -ya Juan Manzur desestimó la posibilidad de ser vice de Scioli-, como también con una invitación para candidatearse como senador nacional detrás del ex motonauta, y en contra del armado que teje Cristina Kirchner.
Las versiones dieron cuenta también que el martes el senador nacional Adolfo Rodríguez Saá se reunió con la vicepresidenta Cristina Kirchner y que ella le manifestó su intención de promover su candidatura como senador nacional por San Luis. “No hay nada” dijeron, a secas, en el entorno del actual senador.
Como sea las versiones crecen como bola de nieve y hasta hay quienes arriesgan una nueva batalla electoral entre Adolfo y Alberto Rodríguez Saá por una banca en el senado nacional.
Claro que para que eso suceda hacen falta acuerdos políticos, hoy en manos de Alberto Fernández y Cristina Kirchner, y armados legales, para permitir que Adolfo Rodríguez Saá, expulsado del PJ “con la Policía” como siempre se encarga de señalar, pueda competir en la interna peronista.
Los más arriesgados creen que incluso Alberto Rodríguez Saá podría aceptar la invitación de Fernández para romper por afuera con el armado de Cristina -como lo hizo Randazzo en 2017- movimiento que atomizaría al peronismo. Aquella vez, lo aprovechó Juntos x el Cambio, esta vez podría condenar al peronismo y sacarlo hasta de un eventual ballotage.
Libres del Sur.
El partido que lleva como candidato a presidente de la Nación a Jesús Escobar definirá el próximo lunes en San Luis el armado de los cargos nacionales.
Todo indica que Joaquín Mansilla encabezará la lista como candidato a senador nacional, pero habrá que esperar ese encuentro de la conducción partidaria que trabajará con la premisa de lograr la mayor representación posible de los distintos departamentos provinciales tanto en las candidaturas a senadores nacionales como diputados nacionales.
