Condenados

Otra estadística confeccionada a partir de datos oficiales revela no sólo la dramática situación social de los chicos puntanos, sino que se asoma al oscuro futuro que les espera. La cara más cruel de la desigualdad.

Mientras 7 de cada 10 chicos están bajo la línea de la pobreza, ahora se supo que más de la mitad no termina la escuela secundaria, y condena su futuro a una vida en la miseria. Es todo un drama no sólo individual, porque de las escuelas públicas sale el 80% de los chicos que terminan la secundaria.

Ese es lo que muestra el informe que dio a conocer el Centro de Estudios de la Educación Argentina de la Universidad de Belgrano elaborado con datos oficiales del ministerio de Educación de la Nación.

Mientras el 89% de los chicos de familias puntanas que pueden pagar su educación en una escuela privada terminan la secundaria, sólo el 47,9% de sus pares que van a escuelas públicas logra terminar. Más de la mitad queda en el camino para siempre.

Es un fiel reflejo de la desigualdad educativa y de la que es responsable un Estado provincial que pareciera estar preocupado solamente por darle una estocada final a la educación pública, promoviendo la creación de escuelas generativas cuyo objetivo es evitar el nombramiento de docentes conforme el estatuto que ampara su tarea.

Mientras en las aulas públicas se cocina ese futuro aciago para los chicos, el Gobernador Alberto Rodríguez Saá, su ministra de Educación, Eugenia Cantaloube junto a sus funcionarios, y las autoridades de los gremios docentes protagonizaron una paritaria vergonzosa, que anunciaron como histórica y que duró tres reuniones, en menos de 10 días, con un final entre reproches compartidos.

Volvamos a leer esta realidad: mientras de las escuelas privadas de San Luis egresó el 88,6% de sus alumnos, en las públicas sólo lo hizo el 47,9% de los chicos. Traducido, cuando en la privada ingresan 1.204 chicos egresan 1,067; mientras que de 8.606 chicos que ingresan a una escuela estatal sólo terminan 4.121.

 

 

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