“Mucha prensa hacen quienes opinan de esa manera”. Con una conjugación así de rebuscada, al estilo Yoda, la presidenta provisional del Senado, María Angélica Torrontegui -incómoda por las preguntas- se refirió a las impugnaciones que se le cargan al vicegobernador Eduardo Mones Ruiz -de licencia sin goce de haberes- en su postulación para pasar a integrar el Superior Tribunal de Justicia de San Luis.
El Senado provincial definió que el jueves 7 de abril será el día en que se trate la postulación de Mones Ruiz con el voto secreto de sus integrantes. Sí, Torrontegui insistió en que el voto será secreto, conforme al Reglamento interno del Senado.
Voto secreto para elegir a un juez. Una práctica troglodita, por si alguien imagina instituciones transparentes, cercanas a las necesidades y a las demandas de una sociedad malherida por una crisis de representación política sin parangón.
La certeza de que Mones Ruiz será juez del Superior Tribunal puntano parece tener más fuerza que el cúmulo de impugnaciones y expresiones de repudio que ha recibido su postulación, en tanto pasará de vicegobernador al máximo tribunal de Justicia provincial.
Quienes se manifestaron en contra de su postulación fueron el diputado nacional, Alejandro Cacace, el diputado nacional Claudio Poggi, el Partido Demócrata, diputados y concejales de Unidos por San Luis y el radicalismo, abogados como André Bazla y Francisco Guiñazú, y también los colegios de Abogados de San Luis y Villa Mercedes, y otros dirigentes..
En cambio no se conocen pronunciamientos o adhesiones a favor de la postulación que hizo el Gobernador, Alberto Rodríguez Saá y que esconde las connotaciones políticas de las que esta página ya ha hablado con anterioridad.