Una estadística vergonzosa y vergonzante

5 de noviembre de 2018. Rodríguez Saá lanza el Plan de Lucha contra la pobreza. "La Provincia se juega todo en el plan de lucha contra la pobreza, y va a triunfar” dijo ese día.

El 64,4% de los chicos puntanos de entre 0 y 17 años están en la pobreza.

Es una estadística vergonzosa y vergonzante.

Es vergonzosa porque causa vergüenza. Y es vergonzante, porque se intentar ocultar precisamente porque da vergüenza.

Los datos oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares, para el relevamiento de chicos de entre 0 y 17 años, con los que ya trabajan consultores e instituciones y que publican por estas horas numerosos medios, revelaron que hay 8,8 millones de chicos y adolescentes argentinos en la pobreza -primer semestre de 2022-, condición en la que sobrevive el 64,4% de los chicos de la provincia de San Luis -tercer trimestre de 2022-. Sólo los pibes de Chaco y Formosa- distritos cuyos nombres siempre estuvieron asociados en nuestro imaginario como territorios asolados por la pobreza estructural- están en peores condiciones que los chicos sanluiseños.

Es vergonzante. El ministro de Desarrollo Social, Nicolás Anzulovich negó esta semana esa realidad al desconocer el caracter oficial de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), relevamiento que sin embargo, según la propia definición oficial, es “un programa nacional de producción sistemática y permanente de indicadores sociales que lleva a cabo el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC)”.

“Los datos no reflejan la realidad de la provincia” dijo el ministro en relación al registro estadístico que ubica a la provincia de San Luis peor que la media nacional; sin embargo, la estadística es abundante y la realidad, irrefutable.

Cuando Anzulovich contra-argumenta que la provincia de San Luis tiene el mejor indicador de empleo de todo el país -con el maquillaje de los planes sociales a cuestas- debería saber que los estudios estadísticos revelan que nueve de cada diez chicas y chicos en situación de pobreza monetaria “viven en familias en las que el papá y/o la mamá trabaja, lo cual refleja que la sola creación de empleo, sin tomar en cuenta su calidad, no permite salir automáticamente de la pobreza”, tal como lo explica con claridad un informe de UNICEF.

El pasado 15 de febrero, ese organismo de Naciones Unidas, a partir de datos oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC advirtió que en el primer semestre de 2022 el 51,5% de las niñas y niños de Argentina son pobres por ingresos, lo que significa que viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir la canasta básica de alimentos y servicios.

Hoy se puede tener trabajo y lo mismo ser pobre. De hecho, un trabajador del Plan de Inclusión gana alrededor de 50 mil pesos por mes. Todo dicho.

Más allá de lo vergonzante que le resultan al Gobierno estas cifras, las alarmas vienen sonando para todo aquel que las quiera escuchar. Por caso, el Obispo de San Luis, Monseñor Gabriel Barba, en una entrevista con esta página que se publicó como cierre editorial del año 2022 dijo entonces que «el pueblo de San Luis se arregla económicamente con poco, con lo que puede». A buen entendedor, pocas palabras.

Es vergonzosa. Así la definieron los primeros dirigentes políticos que acusaron recibo de la estadística oficial.

El dirigente de Libres del Sur, Joaquín Mansilla responsabilizó de esta realidad al Gobierno “que sólo pensó en tácticas electorialistas”.

Mansilla graficó con una línea de tiempo la manera en que el Gobierno se viene desentendiendo de este problema desde hace años:

  • en 2017 la ministra de Desarrollo Social de la provincia –Alida García Peanú– negaba que hubiera hambre.
  • en plena campaña en 2019 el Gobernador Rodríguez Saá “se hizo el preocupado” y declaró la “Emergencia alimentaria” anunciado la creación de comedores escolares. Meses después, “su jefa de Gabinete –Natalia Zavala Chacur– admitiría que sólo funcionaban seis”.
  • durante la pandemia en 2020, “el gobierno provincial se borró de la asistencia en los barrios y sólo había policías -gestión de Luciano Anastasi– que encarcelaban a la gente que salía a comprar pan”.
  • “en 2021 y 2022, desde el ministerio de Desarrollo Social -gestiones de Federico Berardo y Nicolás Anzulovich– sólo se encargaron de echar gente”

“Alberto Rodríguez Saá quedará en la historia como el gobernador de la pobreza” opinó Mansilla.

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“Estamos peor que nunca. Es imprescindible un cambio de rumbo”. El textual le pertenece al diputado nacional Claudio Poggi quien eligió las redes sociales para opinar sobre la realidad que reflejan esos indicadores.

“Desgarrador indicador de pobreza infanto-juvenil en la provincia de San Luis. Estamos peor que nunca. Siete de cada diez chicos viven en un hogar con necesidad básicas insatisfechas. Es imprescindible un cambio de rumbo en nuestra querida Provincia. Involúcrate para lograrlo”, dijo.

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No son afecto al trabajo y sólo piensan en hacer negocios”.

El diputado provincial del PRO, Charly Pereira prefirió enfocar en la desatención del gobierno sobre el problema de la pobreza infantil a raíz de una matriz en el comportamiento de los funcionarios de Terrazas.

“No son afectos al trabajo”, dijo. “Hasta el mediodía no vas a ver funcionarios, ministros, ocupándose de gobernar San Luis. En segundo lugar, la mayoría de ellos carece de idoneidad para el cargo, porque forman parte de una cultura de la amistad, endogámica, donde son convocados por este vínculo de amistad, pero no por conocer de la materia sobre la cual van a conducir el destino de la población de San Luis” reflexionó Pereira.

“Además, junto a la poca afición al trabajo hay una cultura muy corrupta en el ámbito de la gestión pública. Cuando uno tiene el temperamento o la energía concentrada en hacer negocios gestionar bien es algo vano, superfluo, y esta es la cultura hoy de Terrazas del Portezuelo; perdón por ser tan coloquial, pero esa cultura hoy es tener mi cuarto de hora, hacer guita e irme, entonces están viendo qué negocio hacer y se gobierna mal” cuestionó.

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“Gobiernan de espaldas a la gente”.

El diputado provincial Gastón Hissa fue otro de los dirigentes que habló sobre los indicadores de pobreza infantil y responsabilizó a Rodríguez Saá y sus funcionarios quienes “gobiernan de espaldas a la gente, pero sabiéndolo, lo que es mucho peor. Lo hacen a propósito”.

“Esto se cambia con voluntad política. No se cambia ni con discurso, ni con propuestas, se cambia con voluntad y con decisión política. Estamos a tres meses de una elección muy importante que es la elección del 11 de junio, se han aglutinado la mayor cantidad de fuerzas de la oposición y aún quedar por conversar con otros espacios, para realmente encarar y poder empezar a transformar la provincia, con trabajo, viviendas, y de la mano de una gestión de alguien que ya tiene un certificado de gestión, como es Claudio Poggi” dijo.

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