Intriga en Los Quebrachos por una custodia policial permanente

Un móvil del COAR ingresa diariamente al tradicional barrio privado de la ciudad de San Luis para trasladar a uno o dos efectivos destinados a custodiar la vivienda de una funcionaria judicial. Fuentes oficiales confirmaron a DePolítica que la protección fue solicitada ante la Jefatura de Policía. Vecinos aseguran que, en algunas oportunidades, el vehículo permanece durante varias horas frente al domicilio.
La presencia de custodia policial en un domicilio inquieta a los vecinos.

La tranquilidad que caracteriza a Los Quebrachos, uno de los barrios privados más tradicionales y de mayores dimensiones de la ciudad de San Luis, se vio alterada en las últimas semanas por una presencia que comenzó a llamar la atención de sus vecinos: el ingreso prácticamente diario de un vehículo policial.

Se trata de un móvil perteneciente al COAR, la Compañía de Operaciones de Alto Riesgo de la Policía de San Luis. Sin embargo, su presencia en el barrio requiere una precisión: según fuentes oficiales consultadas por DePolítica, el vehículo es utilizado para trasladar hasta el lugar a uno o dos efectivos policiales que quedan afectados a la custodia de la vivienda de una funcionaria judicial que hace algunos meses se mudó a ese barrio exclusivo.

Las mismas fuentes confirmaron que fue la propia funcionaria quien solicitó ante la Jefatura de Policía contar con protección policial. A partir de ese requerimiento se dispuso la presencia de efectivos en su domicilio.

Sin embargo, algunos habitantes del barrio señalaron a DePolítica que el móvil del COAR no siempre se limita a ingresar y retirar posteriormente a los efectivos, sino que en algunas oportunidades permanece estacionado durante varias horas frente a la vivienda de la funcionaria o en sus inmediaciones.

La presencia del vehículo de una unidad especial naturalmente llamó la atención. El COAR interviene habitualmente en situaciones de crisis, misiones especiales y allanamientos de distinta complejidad, aunque entre sus funciones también se encuentran las custodias especiales.

Hasta el momento no trascendieron oficialmente las razones concretas por las cuales la funcionaria judicial solicitó protección. Tampoco se conoce si el pedido estuvo originado en alguna amenaza, episodio particular o evaluación de riesgo, ni durante cuánto tiempo está previsto mantener el dispositivo.

Mientras esas preguntas permanecen sin respuesta pública, la rutina de Los Quebrachos incorporó una imagen poco habitual para un barrio caracterizado precisamente por su tranquilidad: un móvil policial que ingresa diariamente y efectivos apostados frente a una de sus viviendas.

Y detrás de esa presencia quedó instalada entre algunos vecinos una pregunta inevitable: ¿qué ocurrió para que una funcionaria judicial solicitara custodia policial en su propia casa?.

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