Escobar, el candidato a presidente de Libres del Sur, y su visión del país y San Luis

Jesús Escobar, neuquino, de 52 años, vino a San Luis a presentar su candidatura a presidente de la Nación, por Libres del Sur.

Padre de dos hijos, amante de la música -aún recuerda con emoción cuando fue a ver a B.B. King-, fue diputado provincial de Neuquén en tres oportunidades (2003-2011-2015), convencional constituyente de esa provincia en 2005, Secretario de Derechos Humanos y Sociales de la municipalidad de Neuquén y presidente del Consejo de Niñez Adolescencia y Familia en 2007.

Su postulación presidencial fue aprobada el pasado 23 de julio por el Secretariado Nacional partidario y por eso ya recorre el país para hacer conocer sus propuestas. El jueves habló con DePolítica una hora antes de presentarse ante los puntanos en un acto en el barrio República, en el oeste de la ciudad de San Luis.

 

– La tuya es la primera candidatura que formalmente se conoce de cara a la elección presidencial de 2023.

– Parece ser que sí. En todos lados me dicen que es el primer lanzamiento, así que bienvenido sea porque creo que es imprescindible hoy. Yo digo dos conceptos: servir a la Patria y defender a nuestro pueblo, porque realmente fracasaron todos.

Todos los gobiernos de hace 12 años a esta parte han sido tremendos, uno peor que otro. Cristina Fernández, Mauricio Macri, Alberto Fernández.

El Frente de Todos creo que tiene una enorme responsabilidad en esta enorme tragedia que vive hoy la Argentina, con los niveles que hay de pobreza, de desocupación, de hambre, porque ellos vinieron con la promesa de hacerle mejor la vida a la gente y no sólo le hicieron la vida peor, sino que profundizaron el ajuste, se arrodillaron ante el Fondo Monetario Internacional convalidando la deuda fraudulenta que había tomado Macri, o sea, fueron los mejores alumnos de Macri.

Entonces en ese contexto nosotros entendemos que ponemos a disposición, para debatir ante la sociedad argentina esta candidatura que trae un proyecto popular, progresista, de izquierdas, que viene a cambiar nuestro país. Nosotros venimos a terminar con la pobreza, venimos a crear trabajo, a industrializar nuestro país, o sea a terminar con esta tristeza que asola a millones y millones de argentinos.

Tengamos presente que, como pasa en mi provincia, en Neuquén, una provincia muy rica, pero pasa en Mar del Plata, para en donde hay recursos, pasa en distintas provincias de Argentina que hay familias que comen una sola vez al día. Con eso hay que terminar.

 

– ¿Eso es algo que ves en tu recorrido por el país?

– Completamente. Mirá una de las características que yo tengo es que me gusta caminar mucho y escuchar, entonces recorro los barrios de mi provincia y de todas las localidades y ahora estoy haciendo lo mismo en cada localidad a la que voy. Y te encontrás a la gente con mucha tristeza. Te encontrás con estudiantes universitarios que tienen que dejar la universidad para encontrar un trabajo y por ahí estudian una carrera alternativa en un terciario porque necesitan llevar un mango a la casa porque los padres están sin trabajo, ayudan con un poquito y te dicen eso: nosotros en casa al mediodía tomamos un tecito y a la noche comemos, y eso es hasta el 25, porque después del 25 pasamos con el tecito a la noche con un poco de pan. Eso es tremendo, y es tremendo que no movilice a la clase política, tanto a los liberales del macrismo, como a los del relato progresista… no va más, y no vas más por eso, por la insensibilidad que han tenido, porque han sido completamente débiles frente a los poderosos para defender a nuestro pueblo. Esto es lo que hay que cambiar. Y hay otra clase política en Argentina. Hay una clase política que se ha formado junto a nuestro pueblo, en la resistencia, en el medio de la pandemia, acompañando a nuestra gente y a eso venimos, a gobernar Argentina para hacerla mejor.

 

– ¿Cómo imaginás saltar la lógica de la grieta y de la polarización para mostrar tu alternativa?

– Mirá, nosotros somos el partido nuevo más grande de la Argentina. Y creo que vamos a ser la sorpresa. Venimos de presentar en los distintos juzgados electorales del país hace dos meses, más de 150 mil afiliaciones lo cual hace que nuestro partido tenga 200 mil afiliados. Somo el tercer partido después del PJ y la UCR, pero nuestros afiliados son distintos a los de otros partidos, son miembros activos, que participan, son solidarios, están en algún comedor, en las universidades, en los movimientos de mujeres, junto a los trabajadores. Nosotros creemos que ahí reside esta nueva dirigencia que surge en la Argentina, y por supuesto que se tiene que abrazar con nuestro pueblo y desde ahí vamos a generar una sorpresa, que por supuesto lo hacemos de brazos abiertos, no es que creemos que somos los únicos, queremos confluir con otros espacios del campo popular, de la centro izquierda, del progresismo, de la izquierda, para cambiar la Argentina.

Es absolutamente imprescindible porque como te digo, estos dirigentes, estos gobiernos, no sirven para nada.

Escobar en el barrio República, junto a Mansilla y Ailen Chaine, referentes de Libres de Sur.

– Elegiste para tu presentación en San Luis, un barrio que ha estado durante muchos años invisibilizado a los ojos del Gobierno y al que solamente llegaban dirigentes de espacios populares.  Me refiero al República. Esa decisión va en línea con tu razonamiento.

– Completamente. De estas cosas no se habla en la televisión. En la televisión de habla de los problemas que tuvo el ex presidente y las problemáticas de su empresa, o los problemas que tuvo un gobernador, pero no se habla de los problemas de la gente. Fijate vos que hoy nosotros luchamos por cosas simples, y vamos a hacer realidad y derechos cosas que hoy son privilegios. Lo repito mucho y me van a escuchar sistemáticamente. Tenemos que transformar en derechos estas cosas: poder trabajar, tener casa, hospital, seguridad, escuela, jubilación y poder comer.

Esto, tan sencillo que ya en la Revolución Francesa se plantearon como derechos básicos del hombre hoy son privilegios para millones de personas en Argentina.

 

– Es interesante que plantees estas cuestiones como si fueran de una “plataforma”, porque parece que ya no se discuten programas de gobierno y que los candidatos se imponen por su imagen.

– Es que con dirigentes sin sustancia, son dirigentes que se miran el ombligo y por lo tanto no tienen ningún problema en cuidarle el bolsillo a los grandes ricos de este país. Yo hablo de super ricos, de grandes ricos, porque hoy están siendo perjudicados millones de argentinos dentro de los cuales también están los dueños de una pequeña y mediana empresa, un comerciante, un mediano comerciante, a esos sectores también vengo a representar, y por supuesto a los más humildes, a los trabajadores, a las mujeres, a los jóvenes.

 

– ¿Qué visión tenés de la situación de la provincia de San Luis con un indicador de pobreza del orden del 48%?

– San Luis no escapa a la realidad de otras provincias de la Argentina. Un Estado en donde tenés un gobierno que es prácticamente un gobierno feudal. En donde tenés extensas porciones de la sociedad languideciendo bajo las reglas de los gobiernos.

Hoy a través de distintos instrumentos el Estado tiene sometida a la gente sin posibilidad de desarrollarse y bajo los límites de la pobreza.

 

-¿Cómo debe ser este Estado?

– Yo quiero un Estado fuerte que proteja a los vulnerables, que sea firme frente a los poderosos, y para eso tener que crear trabajo genuino.

Hay un elemento central en Argentina sobre el cual no hay grieta, que es el acuerdo con Fondo Monetario Internacional. Ese acuerdo en primer lugar es ilegal, es fraudulento, se puede ir a una Corte Internacional y te puedo asegurar que ganamos el juicio y en el peor de los casos tenes que pagar la mitad de la plata, 22 mil millones y no casi 50 mil millones. Luego hay condiciones políticas internacionales para pedir un tiempo para pagar capital e intereses de diez años, y en esos diez años haces reservas, dejas esa plata que hoy se fuga mes a mes hacia el extranjero e inicias un proceso de industrialización, un proceso de sustitución de importaciones, o sea un proceso de creación de trabajo junto a un plan de obra pública para contener a la inmensa mayoría de la mano de obra de baja calificación que hay hoy. Y para que el futuro cercano esa mano de obra no sea de baja calificación el Estado tiene que invertir en la educación, para que haya obreros calificados, técnicos y profesionales que den la segunda vuelta en un proceso de creación de trabajo e industrialización. Es posible y eso lo que yo voy a hacer.

Sólo se necesita la convicción y la firmeza de poner los intereses del Gobierno en función de los intereses del pueblo.

Vengo de una provincia que es petrolera, gasífera, y tanto en Neuquén, como en el país, el grueso de la renta energética va para las empresas. Por eso pongo el ejemplo de que es posible hacer una cosa distinta. Evo Morales lo hizo en Bolivia. Un país infinitamente más chico y más débil que Argentina, pero Evo dijo los recursos naturales son para el Estado boliviano. Tenían el 85% las empresas y el 15% el Estado de Bolivia. Sentó a todas las transnacionales, gasíferas y petroleras y les dijo vamos a hacer al revés. Quince para las empresas y ochenta y cinco para el Estado. Y no se fue ninguna. Se quedaron todas trabajando, ¿y por qué?, porque siguen teniendo enormes ganancias.

El tema es que acá saquean. Yo no digo que acá se tienen que ir las empresas. Por lo contrario, quiero que vengan todas las empresas del sector a trabajar en la industria de la energía, pero que no saqueen. Que tengan su ganancia y el resto de la renta energética tiene que ir al Estado para transformar en derecho lo que hoy son privilegios.

Escobar: En San Luis «tenés extensas porciones de la sociedad languideciendo bajo las reglas de los gobiernos».

– ¿Cómo es que la sociedad resiste vivir con una inflación que se proyecta del 90% anual?, ¿Cómo es que no se ha producido una explosión social?

– Centralmente, porque me parece que hay un entramado social que está acompañando a la gente. En la pandemia se borraron los gobernadores, se borraron los intendentes, se borraron los de las comisiones vecinales. Los que estuvieron al lado de la gente que no tenía qué comer fueron las organizaciones sociales, que acercaron millones de platos de comida en el momento más oscuro de la Argentina. Y también digo que la inflación se puede bajar.

 

-¿Cómo?

– Con firmeza, con un gobierno que defienda a la gente. A los precios de la canasta básica de alimentos te la forman un puñadito de empresas. Lo que pasa es que el Gobierno se arrodilla ante ellos en lugar de decirles señores dejen de aumentar los precios porque ya tienen infinitas ganancias.

No se le anima a Arcor, no se le anima a Molinos, nosotros no vamos a esperar igual a ser gobierno, antes vamos a plantear medidas para frenar la inflación.

En unos días voy a estar lanzando en Buenos Aires una convocatoria a que nos acompañen con su firma por lo menos un millón de argentinos, para presentar en el Congreso de la Nación una iniciativa popular que congele los precios de los alimentos de la canasta básica durante doce meses y en igual sentido que se congelen durante doce meses las tarifas de los servicios públicos. De esa manera protegemos durante un año los alicaídos bolsillos de la familia argentina.

 

– Vamos al escenario electoral 2023 y puntualmente a San Luis, en donde se estima que la elección a Gobernador va a ir separada de la elección nacional. ¿Libres del Sur va a tener su propio candidato o va a participar de un gran frente opositor?.

– Nosotros somos frentistas, siempre, por naturaleza, pero también me imagino un candidato a gobernador en la provincia de San Luis de Libres del Sur. A mí me gusta mi amigo y compañero Joaquín Mansilla, pero eso lo tienen que decidir ellos, los compañeros y compañeras de San Luis, porque en eso también a nosotros nos gusta la democracia participativa y en el primer lugar en donde nosotros somos participativos es en nuestro propio partido. Así como hacen los uruguayos que permanentemente consultan a su pueblo, cuando yo sea presidente voy a hacer eso. Las grandes decisiones que afectan a las mayorías populares deben ser resultas por las mayorías populares.

Joaquín Mansilla junto a Jesús Escobar, en la previa del acto de lanzamiento de la candidatura presidencial del neuquino.