Fuerte respaldo del sector privado al plan de Hissa para reordenar el centro comercial

El intendente puso en marcha un plan que busca recuperar el espacio público, responder a un reclamo histórico del comercio formal y regularizar la venta ambulante en zonas críticas del microcentro. Se apoya en la ordenanza que regula la actividad, en un oficio del Juez de Faltas y en la exigencia de que toda reubicación cumpla con condiciones de salubridad, higiene y seguridad. Además, prevé dos espacios habilitados para la instalación ordenada de los vendedores y cuenta con el acompañamiento explícito de la Cámara de Comercio.
18 de noviembre de 2025
482 veces leída
Hissa en la Sala de Situación junto a comerciantes, con quienes habló del plan de recuperación del espacio público en la zona céntrica.

El intendente de la ciudad de San Luis, Gastón Hissa, puso en marcha un plan integral de ordenamiento comercial —respaldado de manera explícita por la Cámara de Comercio y por más de treinta firmas del centro puntano— que busca recuperar el espacio público, devolverle centralidad al peatón y atender un reclamo histórico del comercio formal del microcentro.

Estamos en WhatsApp: puedes seguirnos aquí → DePolítica

La decisión se conoció en las últimas horas pero tuvo un largo plazo de maduración. Y coincide con la opinión de la Cámara que nuclea a los comerciantes como independientes, que advierten una situación límite: el crecimiento descontrolado de manteros en sectores clave de la ciudad.

Un conflicto que se profundizó en los últimos años

El fenómeno de los manteros derivó en un escenario complejo que deterioró la vida comercial del centro puntano. Los comerciantes formales hablan de competencia desleal, frentes de locales invadidos, descenso del flujo de clientes y un nivel de saturación del espacio público que disuade a muchos vecinos de acercarse al centro. Cada vez más son los vecinos, incluso de otras ciudades, que dicen que no quieren venir a comprar al centro de la ciudad porque el espacio público está explotado.

Además, apuntan a un dato que encendió alarmas: detrás de la venta ambulante habría una estructura organizada manejada por cuatro o cinco personas que coordinan a unos 40 o 50 manteros, con mercadería sin habilitación, en algunos casos sin certificación bromatológica y presuntamente de contrabando. Un circuito que —según advierten— debería ser auditado por ARCA y otros organismos tributarios.

El centro de San Luis, una suerte de galería comercial a cielo abierto informal. Foto: Nico Varvara.

El marco legal que habilita la intervención

La actuación de la Municipalidad se apoya en la ordenanza municipal que regula la venta ambulante, la cual define condiciones mínimas de habilitación, higiene, salubridad y ordenamiento territorial.

A esto se suma un oficio del Juez de Faltas que obliga al Municipio a garantizar la correcta recuperación del espacio público y a asegurar que cualquier alternativa de reubicación cumpla con los estándares de salud, higiene, infraestructura y seguridad exigidos por la normativa.

Con ese respaldo normativo, la Municipalidad desplegó un equipo de 20 empleados en turnos mañana y tarde para realizar un censo exhaustivo de vendedores ambulantes. Los operativos se concentran en las zonas más afectadas: Plaza Pringles, Junín, Pedernera y Rivadavia entre Ayacucho y Junín.

El primer paso es identificar, registrar y ordenar, pero con una finalidad concreta: ofrecer a los manteros espacios alternativos que cumplan con las condiciones legales y sanitarias que el centro ya no puede soportar por saturación.

Dos lugares habilitados para la reubicación

En línea con la ordenanza y el oficio judicial, el Municipio definió dos predios para el traslado ordenado de los manteros:

1. Galería Chacabuco

Un espacio cerrado con cerca de 35 locales donde los vendedores tendrán:

  • baños,

  • energía eléctrica,

  • protección climática,

  • acompañamiento de áreas municipales para garantizar condiciones sanitarias.

2. Esquina de Bolívar y Lafinur

Un sector al aire libre preparado para:

  • puestos delimitados,

  • baños químicos,

  • servicio de electricidad,

  • supervisión de Bromatología,

  • capacitaciones en técnicas de venta y formalización comercial.

Ambos sitios fueron inspeccionados para asegurar higiene, salubridad y seguridad, tal como exige el marco legal.

El respaldo del sector privado

El plan recibió apoyo explícito de la Cámara de Comercio de San Luis y de representantes del sector privado, que desde hace años reclaman una intervención municipal para contener el avance del comercio informal y recuperar la transitabilidad del centro. “Es un paso necesario para ordenar la ciudad y proteger al comercio que cumple”, sostienen.

Un grupo de esos comerciantes se reunió en las últimas horas con el intendente Hissa en su despacho municipal junto al subsecretario de Ingresos Públicos y Fiscalización, Daniel Piñeda; la directora de Comercio, Alicia Pedernera; y las secretarias de Servicios Públicos, Yanina Miranda; de Vinculación y Cercanía con el Vecino, Ayelén Olivera; y secretaria General a cargo de Hacienda, Fabiana Malamud.

Dejar una respuesta