El histórico dirigente del peronismo puntano, Héctor Omar Torino analizó el clima de época de San Luis. Habló de un fin de ciclo político, sobre la mutación de «un proyecto exitoso de gobierno» que se inició en 1983 y que termina con el deterioro que exhiben los actuales indicadores. Advirtió que San Luis quedará muy mal luego del gobierno de Alberto Rodríguez Saá, habló del nuevo rol de Adolfo Rodríguez Saá, y compartió su expectativa electoral para el departamento Ayacucho.
– ¿Cuál es su mirada sobre el proceso de transformación que vivió San Luis desde 1983 y que desemboca en esta actualidad?
– Yo hago política desde los 13 años, y desde el 83 por supuesto. En el proceso militar me tocó la mala suerte o la suerte en la lucha por la democracia de estar detenido y después, en el 83 con la democracia y con la democracia acompañando a Adolfo, a Alberto y a Oraldo Britos, que era el dirigente máximo en ese momento, y recuperamos esa democracia y construimos un nuevo San Luis.
Yo ayudé a construir como tantos otros dirigentes, como mucha gente, como todos los habitantes de alguna manera ese San Luis.
Un San Luis que vino con promoción industrial en la década de los 80 que fue excelente, donde se crearon 30.000 o 40.000 puestos de trabajo, donde se crearon escuelas, se eliminaron las escuelas rancho, se empezaron a hacer viviendas. Y esto termina allí por el 2000, después de 15 o 20 años, con un gran crecimiento de San Luis, una transformación de San Luis que llamó la atención en el país, por eso empezó a ser San Luis un país distinto, ¿no? Donde había 37.000 viviendas construidas, donde había un desarrollo industrial impresionante, un tejido industrial, una cadena productiva, una metalmecánica desarrollada en la zona de Villa Mercedes, un parque industrial en los lugares más importantes como Naschel, Tilisarao, San Luis y Villa Mercedes. Y un desarrollo con el aspecto educativo, en el aspecto de las comunicaciones, como fue la Autopista de la Información que trajimos con un convenio con el gobierno Canadá y sentamos las bases para un San Luis totalmente desarrollado, moderno, como tiene que ser.
Lamentablemente después empezó la decadencia y nos encontramos hoy con un resultado que es lamentable, con una pobreza del 42,5%, el 64% de los chicos de 0 a 17 años están en hogares pobres, una educación con una desigualdad impresionante. Las evaluaciones del año, de las pruebas Aprender, tuvieron resultados muy malos.
Eso es una muestra de la decadencia y por supuesto la pérdida del trabajo. Nosotros tuvimos en los últimos años el 50% de aumento del empleo público y cayó 6% el empleo privado. Esto genera desocupación, la pobreza, la inseguridad, los problemas de salud.
Hay una decadencia de un modelo que creo que hoy va a tener un quiebre, creo que estamos al borde, a muy pocos días de darse un quiebre en lo que es el modelo ya degastado y cansado que lidera Alberto Rodríguez Sá, frente a una oposición que ha logrado hacer una convergencia programática más allá de las cuestiones ideológicas como nunca para enfrentar este otro modelo. Y bueno, hay que empezar de nuevo… no puede estar San Luis con el 42, 5% de pobreza, según el INDEC, lo dicen las estadísticas nacionales, no puede estar con la educación como está, no puede ser la salud y la inseguridad que se está viviendo.
Por eso estamos hoy con Adolfo en un sublema Unidad, en el lema Cambia San Luis, todos unidos dentro de lo que es el gran espacio opositor para enfrentar esta decadencia de San Luis. Esa es mi síntesis de lo que estamos viviendo ahora.
– ¿Cómo se revierte un cuadro económico, social e institucional que se ha deteriorado tan rápidamente como el de la provincia de San Luis?
– Las finanzas de San Luis eran una fortaleza también a finales del 2000, cuando había una ley que decía que no se podía gastar más del 50% en gastos de empleado y de capital y que fue totalmente violada, por supuesto. Hay un déficit hace 3 o 4 años, es también impresionante. El Gobierno ha cobrado la deuda que tenía Nación con Provincia, que fue gracias a ahorros que hizo Adolfo, que después del 2000 se incautó el dinero que tenía en el Banco Nación. Todas esas deudas que tenían Nación con Provincia en gran parte se han pagado con bonos, que el Gobierno ha cambiado y esa plata es la que están usando hoy, el llamado “Plan Platita”, con obras faraónicas y repartiendo dinero a último momento. Yo creo que va a quedar una provincia muy mal económicamente, con un déficit muy grande, con una superpoblación, por supuesto, en el Estado, con un aparato productivo totalmente decaído, y va a costar mucho levantarla. Con una educación en mal estado, hoy no hay ningún supervisor en la provincia, o sea, acá no hay ningún supervisor, o sea, no hay control en la educación, solamente están los dirigentes políticos que ellos nombran o pseudo dirigentes o pseudo funcionarios que son los que están mirando la educación y que bueno, más miran políticamente. De todas maneras, San Luis es una provincia que tiene una potencialidad económica muy grande. San Luis no es una provincia como La Rioja o Catamarca. San Luis tiene recursos humanos, tiene universidades, tiene cinco universidades, tiene una producción agrícola ganadera muy potente, una producción agrícola muy fuerte, lo que es el sur, lo que es la Costa, tiene las bases de las industrias, que de alguna manera algo ha quedado y por supuesto que para mí es fundamental es recuperar la educación pública. Hay una asimetría muy grande en la educación, entre lo que es la escuela pública y la privada
Yo creo que una de las grandes políticas para mí, y que es lo que también se ha hablado, es hacer una fuerte inversión en la educación pública, Habrá que hacer las grandes transformaciones y unificar los sistemas educativos múltiples que hay actualmente en San Luis y propiciar un sistema como está en Mendoza, de jornada completa, de los docentes capacitados, profesionalizados, que tengan una identificación del sueldo, como es el bancario que es muy importante, o como somos profesionales, porque el educador es un profesional, de la enseñanza. Entonces, en la base de cualquier sociedad, hay una muy buena educación. Yo soy convencido y un idealista en este sentido. Si hay muy buena educación, que sea de calidad y que esté integrada del mundo productivo, cualquier sociedad va a crecer.
– ¿Cómo es que no ha habido resortes institucionales para evitar este deterioro que se traduce en los actuales indicadores?
– Alberto Rodríguez Saá logró el poder casi absoluto y el dominio y la forma de que se llegó a tener las mayorías que fueron escribanías de alguna manera el Senado y la Cámara de Diputados. Eso hizo a la concentración del poder absoluto en una persona que tiene los dotes casualmente de ser muy personalista y yo digo siempre que a veces hay grandes personalidades que tienen el analfabetismo que se llama de segundo grado, es muy común que muchos poderosos que se creen el dueño de manejar todos los poderes tienen ese analfabetismo, porque creen saber todo y no saben nada. Esas mayorías le permitieron hacer lo que a su antojo quería. Eso, por un lado, y en lo que hace la Justicia, también hay que hacer la transformación de las cosas que son necesarias. Hoy no tiene ninguna limitación institucional y la Justicia que tiene que ser independiente, es el Poder que tiene que garantizar la justicia, más allá de los colores políticos y de los pensamientos… el actual gobernador, o candidato a gobernador, perdón, que fue intendente, fue miembro de la justicia y ahora se anuncia que es candidato. O sea, son todos procesos poco transparentes y es lo que tiene que terminar.
– ¿Usted considera que hay un deterioro institucional y que a la par Rodríguez Saá está perdiendo poder?
– Absolutamente. La calidad institucional está totalmente caída, es endeble, y eso es propio de alguien que ha concentrado el poder y lo maneja a su antojo. Creo que de alguna manera hay jueces que empiezan a tener algunas soberanías. No es casualidad que le hayan rechazado los 400 casos de gente que trajeron con cambios de domicilio en Fortín del Patria. Los cambios de domicilio que era algo que hacían en Belgrano, lo hacían acá en la Costa, lo hacían normalmente en las localidades vecinas en otras provincias, que cambiaban domicilios.
Hoy también Alberto Rodríguez Saá está en una situación que creyó que se podía haber cambiado y armado un núcleo político con Juan Schiaretti para ser candidato a presidente y que no prosperó, tampoco lo del campeonato en La Pedrera, digo, yo creo que el poder se está diluyendo, se está deshilachando, me parece que ya están demostrando ante la gente el deterioro.
– ¿Usted como tantos dirigentes de la oposición cree que hay una idea de fin de ciclo dando vuelta?
– La gente, la sociedad lo ve así, como un fin de ciclo. Hay cansancio, hay cansancio. Y la gente está callada, está malhumorada, está de alguna manera con la desazón por las situación económica, la falta de viviendas, la plata que no alcanza, la familia no tiene zapatillas para mandar a los chicos a la escuela, no tienen para las dos comidas del día, no tienen tal vez comida, y eso se va a traducir seguramente en la elección del 11 de junio.
– ¿Cuál es su mirada política particular sobre el departamento Ayacucho?
– Bueno, hay una polarización, está el kirchnerismo con Alberto RodríguezSaá que tiene muchos candidatos que seguramente son los mismos, del mismo espacio, con algo de desesperación por mantenerse electoralmente, y del otro lado están las distintas fuerzas políticas que han armado sus propios candidatos. En Ayacucho, como en Quines, en Luján y San Francisco, hay 4 o 5 candidatos a intendentes que apoyan a Claudio Poggi y hay 4 o 5 candidatos que apoyan a Fernández. Creo que como nunca en Ayacucho, siempre fue histórico que Alberto Rodríguez Saá, el peronismo es tradicional, se impusiera, pero hoy estamos empatándole a Alberto o a Fernández, que es su candidato, como Cristina designó a Alberto Fernández. Hoy Poggi le está empatando de alguna manera al candidato de Alberto Rodríguez Saá.
– ¿Es posible pensar en paridad en ese departamento siempre tan favorable al Justicialismo?
– Por supuesto, y lo llamativo y lo que sorprende a todo el mundo es que Adolfo Rodríguez Saá, el autor, el padre de ese modelo exitoso de San Luis que conocimos, está acompañando en esta convergencia con ese sentido de modernidad y de desprendimiento, al decir yo no soy candidato a gobernador, voy a ceder, voy a ceder y voy a trabajar con ganas para que gane esta convergencia como lo está haciendo.
De hecho hoy lunes viene a las 20 horas acá a Quines a inaugurar la sede de Julio Gómez como intendente del sector y a Vanesa Sosa Torino que es la primera diputada; viene a inaugurar la sede y también vamos a visitar San Francisco. Este fin de semana también estuvo Poggi y el viernes estuvo Ricardo Endeiza, o sea, hay una gran movilización en el departamento como no la hubo antes y eso permite tener una gran expectativa en un departamento muy difícil. No es Mercedes, ni San Luis, es Ayacucho. En Ayacucho es como San Martín donde tuvieron mucho peso los tradicionales caudillos a los que cuesta derrotarlos por el aparato que tienen.
– ¿Usted cree entonces que hay vocación de cambio en Ayacucho?
– En Ayacucho se perdía 60-40. Era tremendo, uno de los departamentos más fuertes y hoy creo que vamos a ganar alguna municipalidad, y por supuesto de los cuatro diputados van a salir dos diputados de la oposición. Estamos convencidos totalmente. En Quines estamos muy cerca de ganar la municipalidad porque nosotros tenemos el mejor candidato, que es Julio Gómez, que ya fue intendente y está preparado y creo que vamos a ganar en Quines la intendencia con Julio Gómez.