Ganar: el nuevo objetivo radical

El radicalismo no puede repetir en 2023 los errores y el resultado de la traumática experiencia en las urnas de setiembre y noviembre pasado. Elección tras elección pareciera que su objetivo -en el mejor de los casos- ha sido sólo participar. Parece que esta vez hay otro: ganar.

Así lo entiende el espacio “Somos Radicales” que se mueve en el territorio provincial en mesas de diálogo, y cuyos dirigentes entendieron que la sociedad y la gran mayoría de los propios afiliados radicales, le han otorgado el liderazgo opositor a Claudio Poggi.

Y parece que ese razonamiento es compartido por otras dos líneas internas como «Evolución San Luis» y «30 de Octubre«, algunos de cuyos dirigentes se reunieron para hablar de la necesidad de integrarse en un frente opositor único -¿acaso una gran concertación opositora?- y apremiados por la certeza de un inminente adelantamiento de elecciones a Gobernador de San Luis.

El cauce de estas agrupaciones parece sobrepasar el dique de contención que levantó la presidencia partidaria y que, ya el año pasado, apenas pudo retener un caudal de votos muy menor: 5,04%. Nadie quiere repetir ese fracaso.

Mucho menos cuando el proceso electoral que viene interpela, en algunos casos, sus aspiraciones personales.

El intendente de El Trapiche, Juan Manuel Rigau; su par de Merlo, Juan Alvarez Pinto; el rector de la Universidad Nacional de San Luis, Víctor Moriñigo; el concejal Javier Suárez Ortiz; Leonardo Rodríguez y Claudia Rocha, fueron algunos de los dirigentes que el pasado lunes se reunieron para hablar de ese futuro escenario político electoral.

Las coincidencias estuvieron en la necesidad de que esta vez haya otros negociadores habilitados por parte de radicalismo para sentarse en la mesa del armado opositor 2023.

Imaginan otra predisposición, un proceso de construcción más abierto y democrático, con tiempo, buscando y agotando instancias.

“Basta de noches oscuras y siempre contrarreloj” fue la imagen que en esa mesa se utilizó para definir cómo jugó el radicalismo su papel electoral en 2021.

La intención de estas corrientes internas es conjugar cuestiones partidarias y que esa construcción opositora para ganarle a Rodríguez Saá sea, más que un frente electoral, una verdadera concertación para el gobierno provincial.

Se esconde allí algo que no es un mero juego de palabras, sino la intención de que las responsabilidades de gobierno -o como opositores- se compartan durante todo el mandato.

«Es necesario abordar puntos de coincidencia, desarrollar un manifiesto programático que le muestre a la sociedad el potencial de esa concertación» se escuchó en esa reunión, en la lluviosa tarde del lunes pasado en la ciudad de San Luis.

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