Guerra declarada

Hay una guerra declarada. En el Gobierno analizan la posibilidad de llevar adelante un juicio político contra el vicegobernador, Eduardo Mones Ruiz, que se negó a aceptar la postulación que le hizo el Gobernador Alberto Rodríguez Saá para pasar a integrar el Superior Tribunal de Justicia.

Impactado quedó en su despacho el propio Rodríguez Saá cuando se enteró en vivo y en directo de la decisión que anunciaba Mones Ruiz ante los senadores. Lo tomó por sorpresa, ni lo sospechaba. También a su ministro de Gobierno, Fabián Filomena que abandonó un acto para notificarse de lo que estaba pasando mientras corría al despacho del Gobernador. Eran las cinco y veinte.

No se imaginaba Rodríguez Saá este desplante. Tampoco que el vicegobernador no le atendiera el teléfono una vez consumado el rechazo. A las 22 horas todavía no hay una comunicación oficial, sigue el aturdimiento pero proliferan las intrigas.

¿En qué piensan en Terrazas por estas horas? En la posibilidad de un juicio político basándose en el siguiente argumento.

La Constitución Provincial, en su artículo 196 establece que los miembros del Superior Tribunal de Justicia y el Procurador General, son elegidos por el Poder Ejecutivo, con acuerdo del Senado.

Bajo ese precepto constitucional fue que el Gobernador de la Provincia de San Luis solicitó Acuerdo al Senado para la designación como miembro del Superior Tribunal de Justicia al actual Vice Gobernador.

La Cámara Alta recibió las impugnaciones que se efectuaron y fijó audiencia pública para jueves 7 de abril, para hacerle conocer esas impugnaciones a Mones Ruiz y expedirse en relación al pedido de acuerdo solicitado por el Gobernador.

Mones Ruiz se presentó a la Audiencia pública, le leyeron las impugnaciones efectuadas y procedió a contestarlas, con lo cual habilitó el mecanismo Constitucional para su designación como miembro del Superior Tribunal de Justicia.

El sólo hecho de que Monez Ruiz se haya presentado en la Audiencia Pública importó tácitamente una aceptación de su nominación; de otro modo la Audiencia Pública no tenía sentido. Es absurdo que el Senado tratara el otorgamiento de un acuerdo para un cargo que no iba a ser aceptado.

Ahora bien, ¿siendo aun Vicegobernador, Mones Ruiz pudo aceptar tácitamente la candidatura y participar de la Audiencia Pública? Obviamente no, se responden en esa línea argumental. Con lo cual advierten que hay una grave incompatibilidad y que al hacerlo sólo podría interpretarse que tácitamente renunció al cargo de Vicegobernador.
Al haber participado de esa Audiencia Pública y continuar en el cargo de Vicegobernador -aún en licencia- importa la comisión del delito de Incumplimiento de los deberes de funcionario Público.

Siguiendo ese argumento el Procurador Fiscal debería instruir a los Fiscales para que investiguen el presunto delito y soliciten la apertura del juicio político al Vicegobernador.

La mesa chica de Terrazas analiza esta variante para ponerle punto final a Mones Ruiz, en medio de un desorden político inédito y cada vez más profundo.

Hay que decirlo, también leen que el vicegobernador no estuvo solo este jueves en el Senado. Lo acompañó una veintena de amigos y conocidos que llegaron desde Villa Mercedes para acompañarlo.

Fue todo rápido y sorpresivo. Pasó menos de dos meses desde aquel 13 de febrero cuando en los teléfonos de periodistas se escuchó una voz conocida de la Agencia de Noticias con la orden: “del caso Mones Ruiz no se habla”.  No se habló de otra cosa desde entonces.

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