El fuego quema

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A ver quién se anima con este rompecabezas de declaraciones:

  • El Gobernador Alberto Rodríguez Saá dijo que “Hay actitudes desestabilizantes y se producen incendios en varias provincias”.
  • La Jefa de Gabinete Natalia Zabala Chacur corrigió ante los medios al Gobernador asegurando que la ley de Bomberos aprobada por la Legislatura hace tres años está reglamentada (Ley N° VIII-0980-2017) y que se aplica. Lo que no es verdad.
  • El diputado, Juan Pablo Funes dijo que la burocracia ha sido más fuerte que la voluntad de poner en vigencia la ley de Bomberos.
  • El intendente de Merlo, Juan Alvarez Pinto se quejó del destrato institucional. El Gobierno recibió al ministro de Medio Ambiente, Juan Cabandié en Merlo y no lo invitó a esa reunión de carácter institucional y en una situación de emergencia máxima.
  • La Secretaria de Medio Ambiente, Natalia Spinuzza dijo que no era necesario contar con un avión hidrante propio para la provincia de San Luis. En verdad los aviones nacionales estuvieron disponibles cuando ya no se podía volar por las condiciones meteorológicas y el fuego había alcanzado su punto máximo.
  • El Jefe de San Luis Solidario, Damián Gómez dijo que: “Todos estos últimos incendios forestales fueron producidos por el hombre”.
  • El diputado Gastón Hissa reclamó con un pedido de informe “para conocer por qué el Poder Ejecutivo no cumple con la Ley de Bomberos que establece un beneficio no contributivo, vitalicio, mensual y de carácter no remunerativo”.
  • La concejala Julieta Ponce acusó que detrás de los incendios hay intereses inmobiliarios.
  • El director de Vialidad, Timy García Quiroga: “Sin las picadas cortafuego podría haber sido más complicada la situación en la Maternidad”
  • Carlos Faura, bombero de Santa Rosa del Conlara: “Gracias Gobernador por darnos los recursos por la operatividad (sarcasmo).

Hagamos el ejercicio de razonar contra-fácticamente.

¿Si los incendios no hubiesen causado la conmoción social que se vivió en San Luis en las últimas semanas, habría quedado en evidencia lo que el Gobierno hace o lo que no hace para preservar el medio ambiente?.

O como si de la pregunta de una encuesta se tratase:

A la luz de lo visto públicamente ¿cree usted que el cuidado del medio ambiente, el combate de los incendios o la situación de los bomberos están entre las prioridades del Gobierno provincial?

La realidad quedó en evidencia.

Hay un abismo entre el discurso progresista del Gobernador poniendo en agenda la encíclica papal “Laudato Si” sobre el cuidado de nuestra casa común, y lo que traducen sus funcionarios en el terreno de los hechos concretos.

Da la sensación que no hay plan.

Quedó en evidencia que los posibles incendios y sus funestas consecuencias que año a año castigan a la sociedad de San Luis siguen sin estar entre las prioridades de la agenda de gobierno de Terrazas.

La prueba cabal de ello es que la ley de Bomberos sancionada por la Legislatura hace tres años atrás aún pasa de oficina en oficina por la casa de Gobierno sin convertirse en una realidad efectiva para los cuerpos de Bomberos. No puede escapar de ese laberinto burocrático.

Queda en evidencia cuando la Jefa de Gabinete desmiente en vivo al Gobernador sobre la reglamentación de la Ley de Bomberos (Ley N° VIII-0980-2017) que la Legislatura aprobó hace tres años y aún no se aplica.

Lo demuestra la escasez y precariedad de recursos con que se siguen exponiendo los cuarteles de bomberos al desigual combate con el fuego.

Lo demuestra la puesta en escena que se hizo con la bienvenida llegada de los Bomberos nacionales, que lucieron equipamiento muy sofisticado, pero que poco hicieron porque a las pocas horas partieron tras priorizar los incendios en Córdoba. En realidad, el trabajo en serio lo hicieron los bomberos puntanos, cuentan quienes sintieron el calor del fuego en la piel.

Zabala Chacur gastó valiosos minutos en plena situación de emergencia para decir que con el gobierno del ex presidente Mauricio Macri las cosas eran peor aún. Y que San Luis era ninguneada, tal vez el mismo destrato institucional del que ahora fue víctima el intendente de Merlo.

Lo demuestra el desorden que se vivió en Naschel en donde se apiñaron bomberos de Mendoza, Buenos Aires y San Luis, en un edificio escolar que no tenía agua caliente ni colchones suficientes para que pudieran pasar la noche y descansar. De hecho, salieron a pedirle colchones a los vecinos.

Lo demuestran las multas que se aplicaron este año a quemas sin autorización: sobran los dedos de una mano para contar las que se hicieron. Ninguna en lo que va del 2020.

Lo demuestran las opiniones sin exponer fundamentos a las que muchos funcionarios atinaron acusando la existencia de intereses inmobiliarios detrás de los incendios. El fuego arrasa cada año el mismo núcleo de las mismas hectáreas.

Lo demostraron las decenas de llamados con órdenes cruzadas que circularon por las líneas telefónicas del Gobierno. Sobraban voces de Jefes, le dijo a esta página un receptor de esos llamados.

Fue tan evidente que las explicaciones sobran.

No parece que hubiera un plan. Y si lo hay, los funcionarios lo disimulan muy bien.