El caso La Punta ¿Hasta dónde llega la desintegración del justicialismo provincial?

14 de agosto de 2023
Alberto Rodríguez Saá. Foto Víctor Sokolowicz.

La rendición del PJ de San Luis, que ayer protagonizó bajo la conducción de Alberto Rodríguez Saá la peor elección de su historia, no es una sorpresa para quienes miran con atención lo que viene sucediendo desde hace tiempo en distintos departamentos y localidades de la provincia.

Esa capitulación que se firmó el 11 de junio pasado cuando el peronismo perdió la gobernación y el invicto que sostenía desde 1983 para asombro de todo el país, sigue dando señales inequívocas en el sentido de una reconfiguración total del escenario político.

Prueba de ello es el escenario que dejan cada dos años las elecciones en una ciudad como La Punta, en donde se puede apreciar el deterioro del capital político del justicialismo, proceso que, aunque progresivo se intensificó exponencialmente en las últimas elecciones hasta prácticamente diluir la representación de ese partido en esa sociedad.

Así se ve en los números. En octubre del año 2015, Martín Olivero ganaba la elección a intendente con el 69,55% de los votos, dentro del gran armado peronista y con el sello de Compromiso Federal. En ese comicio el segundo lugar fue para Cambiemos que obtuvo el 17,44% y el Frente para la Victoria el 13%.

Luego del quiebre político que se produjo tras la salida de Claudio Poggi de las filas del peronismo llegó la contienda electoral de 2017 y un primer gran revés electoral que el peronismo enmendaría en una elección general histórica. Hubo allí un primer gran llamado de atención que se repetiría pronto en las urnas.

Tanto las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias como las elecciones generales de 2019 trajeron nuevas derrotas del peronismo en La Punta, en donde salió ratificado Martín Olivero como intendente.

Esos resultados se repitieron nuevamente en las primarias y en la general de 2021 en las que Claudio Poggi quedó en la pole de cara al desafío 2023. Nuevamente el caudal de votos del justicialismo en la ciudad de La Punta se desplomó. Aquellos casi 70 puntos que supo cosechar en 2015 ya eran imposibles de imaginar, una utopía.

Y así se llegó a las elecciones de 2023 con nuevas derrotas del justicialismo en La Punta en la elección general de gobernador y de intendente, y por caso la más reciente, este domingo en el que sacó sólo el 14,68% de los votos.

Los peldaños del descenso del justicialismo en la ciudad de La Punta lo hicieron bajar hasta igualar la perfomance del kirchnerismo duro en esa ciudad hace ocho años atrás. Es decir, no quedó nada.

De hecho la principal figura del armado oficialista en esa ciudad es el dirigente Martín Bastías, un funcionario que se desprendió de la gestión del actual intendente, Martín Olivero, y competió en la última elección desde las filas del Movipro, un partido aliado.

La desintegración del justicialismo en la ciudad de La Punta exige puertas adentro una crítica mirada y una revisión de los roles desempeñados por la conducción política en ese distrito, y no deja de ser una señal de una afección mucho más generalizada que tiene como punto de partida la sede de Héroes de Malvinas.

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