Hay libros que se habitan como paisajes donde el tiempo suspendido recupera su voz. Este viernes 19 de junio, la geografía cultural de San Luis abrió un portal hacia la introspección y el reencuentro en el Café Literario San Luis Libro, ubicado en la emblemática esquina de San Martín y 25 de Mayo. El espacio se convirtió en el escenario de una verdadera ceremonia de la palabra con la presentación oficial de «Yo niña, Yo mujer», la obra de la escritora Dolores del Carmen Valentino, difundida en sus redes bajo la cuenta @doloresvalentinoaguirre_ y disponible a través de Tintalibre.
Con el auspicio del Ministerio de Turismo y Cultura de la Provincia, bajo el marco del «2026, Año de la Educación», el encuentro nos invitó a desandar el camino de la identidad. Tras unas palabras de apertura, se dio inicio a la fiesta que representa todo lanzamiento en sociedad de un libro de «literatura viva». Brindamos al galope del latido de las palabras de su autora, quien ancló el eje de su obra en la impronta, vivencial y personal, de niña y como mujer, para terminar cerrando el círculo motivacional en sus cuatro nietas: Alma, María Paz, Jazmín y María Luz.
En la mesa de presentación acompañaron a Dolores dos mujeres fundamentales: Sonia Patricia Amieva, desde el ámbito académico, y Mirta Pagliarone Romanella, aportando el pulso desde el alma literaria. La esencia de esta obra ya quedaba bellamente anticipada al decir de Pagliarone Romanella, quien destaca que «Dolores nos ofrece un manejo sutil de las metáforas, colores y aromas conectados con lo sensorial». Es justamente esa destreza la que envuelve al lector, permitiendo sentir un verdadero aleteo; una experiencia colmada de aromas vivos donde cualquier «hálito» tiene el poder absoluto de transformarse en un bálsamo. Durante la velada, Mirta confió al público que inició la lectura de «Yo niña, yo mujer» bebiendo una taza de café frente a lo que ya no era una página en blanco, sino tinta traducida en dibujos del abecedario.
Un dato, al menos curioso, une el destino de la escritora con su tierra: la autora puntana nació un 25 de agosto en la ciudad de San Luis, celebrando su cumpleaños el mismo día en que se conmemora el aniversario de la fundación de la Ciudad. Este hecho de su historia personal coincidió, hoy mismo, con el ciclo de charlas sobre “Identidad, Historia y Cultura” desarrollado en el Centro Cultural José La Vía, cuyo tema central era, precisamente, la fecha fundacional de San Luis.
Hacia el final de la tarde, la emoción se tornó visible con la entrega de ofrendas florales por parte de las nietas de la autora. Dolores devolvió el gesto entregando a cada una un ejemplar especialmente dedicado; un acto que, parafraseando a Eduardo Galeano, se sintió como “una invitación hermosa a reconocer nuestra propia luz y la de quienes nos rodean”. La velada concluyó en la tradicional esquina puntana con la certeza de que la infancia y la adultez se habían mirado a los ojos a través de la literatura.