La Consejera de la Magistratura de la Nación, y fundadora de Abogados en Acción y Bases Republicanas, Jimena de la Torre, participó en San Luis de la jornada “Transparencia, Modernización y Acceso a la Justicia» que contó con la participación del vicegobernador electo, Ricardo Endeiza.
En un breve contacto con DePolítica se refirió a San Luis como “una tierra fértil para ir recuperando la institucionalidad perdida”, habló de la elección de Claudio Poggi como gobernador y de los resultados de las PASO, de la necesidad de un proceso de transformación general que incluya a la Justicia y de su deuda para con la sociedad.
A continuación, sus reflexiones.
– Lo primero que te quiero pedir es una conclusión acerca de esta jornada “Transparencia, Modernización y Acceso a la Justicia”
– Se hizo ayer en la Fundación Axioma, con la presencia del vicegobernador electo, Ricardo Endeiza, con funcionarios y legisladores como Carlos «Charly» Pereira.
La verdad es que la presencia de público fue muy alta, lo cual nos habla de un interés muy grande por parte de San Luis y una avidez por recuperar valores republicanos, recuperar las instituciones, la real independencia del poder judicial, un mejor servicio de justicia, un acceso genuino a derechos.
Creo que hay una tierra fértil en San Luis para ir recuperando esa institucionalidad perdida, tanto en los procesos de selección de magistrados con una mirada, con una perspectiva de vulnerabilidad, como en programas que pueda llevar adelante el nuevo gobierno con la justicia e incluso con colegios de abogados o universidades, facultades de derecho para acercar a la ciudadanía, a la gente, a los más vulnerables, esa batería de derechos que a veces firmamos y firmamos con bienes internacionales, sancionamos leyes, tenemos derechos de tercera, cuarta generación y sin embargo muchas veces no reparamos en que a veces ni se sabe que se tienen derechos.
Para que te des una idea, mil millones de personas en el mundo no tienen siquiera un DNI, y cuando uno no tiene ni siquiera un nombre, cómo podemos empezar a hablar de derechos, ¿no?
– Este año aquí en San Luis hemos vivido un proceso electoral que le puso fin a un gobierno que tenía una suerte de continuidad de casi de 40 años y que construyó, digamos, a lo largo del tiempo una Justicia que podríamos decir a su imagen y semejanza. Se habla ahora del inicio de una nueva etapa institucional. ¿Cómo se acompaña ese proceso de renovación también en la Justicia?
– Sí, lo de San Luis es paradigmático, o sea, a nivel provincial, San Luis hace una muy buena elección con Claudio Poggi a la cabeza, una elección favorable a Juntos por el Cambio, y luego a nivel nacional la elección se la lleva La Libertad Avanza en algo medio inexplicable, porque cuando uno piensa en lo que va a necesitar San Luis, en los procesos que va a tener que revertir, en la reparación institucional, en recuperar esos sistemas judiciales, democráticos, instituciones más fuertes y la verdad que un respaldo nacional es fundamental.
La verdad que cuando uno lleva adelante este tipo de procesos, necesita hacerlo en compañía y con todo el respaldo posible. La Justicia es un área muy compleja porque uno designa un juez y a ese juez salvo mal desempeño, hasta que no se jubile no vuelve a retirarse, con lo cual son procesos muy largos de renovación, de recuperar jueces que realmente respeten la Constitución y las leyes, que respeten a su vez que tengan la probidad necesaria, que tengan la honestidad necesaria, que tengan además los méritos necesarios y que tengan una formación robusta en ética que es fundamental.
– ¿Sentís que la Justicia ha quedado al margen de la discusión del proceso electoral que vivimos en el país, tal vez porque la prioridad esté estrictamente enfocada en la crisis económica que viven las familias argentinas?
– Estamos en un contexto actual de saqueos, ¿no? Yo tengo 47 años, me remonta al 2001, yo de economía no sé, soy abogada, lo que veo es una fragilidad social inmensa, gente que sufre, que la pasa mal, que no llega a fin de mes, y por supuesto que la economía en un contexto como ese se lo lleva a todos. Ahora, yo creo que la Argentina no necesita un ministro de Economía porque en Economía está todo escrito y ya sabemos lo que tenemos que hacer, tenemos que dejar de gastar más de lo que nos entra, tan simple como la administración de una casa, nadie puede vivir comprando comida en cuotas, así de simple.
Ahora, si esa economía no se acompaña de una transformación institucional que incluye al Poder Judicial, estamos fritos porque sin seguridad jurídica, sin estabilidad jurídica, sin instituciones fuertes, sin organismos de control que velen para que las reglas se cumplan, para que haya orden en la Argentina… y yo creo que no hay manera de lograr la estabilidad económica que necesitamos para desarrollarnos como país.
– Un proceso de transformación institucional de esas características ¿qué tiempo demanda?
– La realidad es que uno tiene que ir viendo la tasa de recambio, o sea, generacional, y trabajar rápidamente en mejorar los procesos de selección, en robustecer los Consejos de la Magistratura que están llamados a seleccionar a esos jueces, hay que además aplicar los procesos disciplinarios, incluso los juicios políticos si es necesario, con rigidez, con seriedad, y sí, son procesos que no se logran de la noche a la mañana, pero se logran.
Tenemos además una deuda inmensa con la ciudadanía en materia estadística, no puede ser que los jueces no rindan cuentas, no puede ser que no sepamos cuántas causas les entran, cuántas sentencias finalmente dictan, cuánto demoran los procesos, cómo trabajan, es fundamental. O sea, nosotros cuando vamos a trabajar todos los días, nos piden esa rendición de cuentas. Nosotros a los jueces, como servidores públicos que son, también les tenemos que exigir que rindan cuentas y cuando los procesos se transparentan y cuando se empieza a rendir cuentas, uno empieza a trabajar mejor también.
